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A B C DOMINGO 3 DE MAYO DE 1936, EDICIOÑ DE LA MAÑANA. PAG. 59. TEATROS. CINEMATÓGRAFOS Y CONCIERTOS EN ESPAÑA Y EN EL EXTRANJERO informaciones teatrales. Comedia: La bola de p ata Calderón: 4 tLa boda del señor Bringas o si te casas la pringas Estrenos en ¿os cines Informaciones musicales. Guía del espectador. Cartelera madrileña Informaciones y noticias teatrales En Madrid Comedia: La bola de plata Dos, tres, cuatro, cinco veces está a punto La bola de plata de convertirse en una gran comedia; en algunos momentos, por levantarse sobre el i. rmadijo de lo cómico; n otros momentos, por hincharse con el soplo de lo sentimental; y hasta en algún instante, por explayarse en la arena de lo grotesco. Momentos todos que señalaban la aparición de maestros escénicos que saben pulsar los resortes de la vida llevada al teatro y cautivar el corazón o la inteligencia, o ambas cosas de un público. Con dolor hemos de decir que todas esas posibilidades de una gran obra se van desvaneciendo sucesivamente hasta dejar La bola de plata en una comedia divertida, muy divertida, pero divertida nada más. Y, nunca mejor empleado el sentido etimológico de la diversión Realmente es un continuo cambio de rumbo, de carácter y de tema. El ánimo del espectador se divierte sin descanso, llevado, de u; i horizonte a otro y de una a otra vía PQr las más divergentes, inopinadas y arbitrarias. No parece ya complacencia de autor- guía que goza llevando al espectadorviajero por los vericuetos más laberínticos de una selva que él conoce palmo a palmo, sino desconsuelo de un práctico que ha per- dido su orientación y no ve el modo de saUir del propio laberinto. La fórmula escénica de los Sres. Quintero y Guillen, al escribir sus comedias, es de ordinario mezclar en dosis, aproximadamente iguales, lo cómico y lo sentimental. Siempre lo cómico excede a lo sentimental en quilates, pues mientras que aquella: cuerda suena natural, fina y con tocios de la propia realidad humana, esta otra cuer- 1 i da de lo sentimental tiene frecuentemente vibraciones afectadas y artificiosas. Pero én la mezcla suelen- poner tal habilidad y pon- deración, que, compensándose unos con otros los sonidos, sale un acorde final simpático y gratísimo. Y es que en la diversión saben cuál es la meta en que han de rendir viaje y las etapas diferentes que han de hacer. Que son, precisamente, las cosas que se echan de menos en La bola de plata. Aquí el autor aparece más confiado en su instinto de orientación que en el estudio previo del plano del viaje. ¿Esta senda? Tomémosla, que ya hallaremos. salida. ¿Esta encrucijada? Sigamos por el camino más ancho, que ya arribaremos a puerto. Y, natural- riieñte, la brújula va marcando ángulos diferentes, y el viaje se hace indeciso y accidentado. De una buhardilla de pobreza heroica en el primer acto pasamos a un suntuoso hotel de un favorecido por la suerte en el segundo, y de aquí a un saloncillo de teatro de revistas. Esta variedad de ambientes se manifiesta también en los incidentes de la acción y en la curva espirituai de- los personajes. Todo va cambiando de matices a medida que lo exige la arbitrariedad del movimiento señalado a las figuras. Alma del asunto es una substitución de paternidad sobre una chica huérfana de madre. La confusión de los autores llega a dar de modo rotundo un padre a la criatura en una bellísima escena del acto segundo- -lo mejor de la obra- -para negárselo luego también rotundamente en el acto tercero. Aparte la indecisión en el conjunto de la obra, La bola de plata tiene en detalles grandes aciertos de autor. El más sobresaliente es, como ya hemos indicado, esa escena magistral, interesante y emocionada en que se justifica el título. Luego hay que alabar varios episodios cómicos de intensidad bastante para trastornar la marcha general de la obra. En los caracteres de los personajes hay que ensalzar principalmente el del- aristócrata tronado que hizo Antonio Diéguez con verdadero fervor, sacando todo el partido posible de sus cambios psicológicos, y el de autor mimado de la suerte, en el que Marco Davó mostró el gran comediante de naturalidad y discreción que hay en él. Habíamos visto a este actor en papeles de carácter y en otros de acusado pintoresquismo, en los que los cómicos se defienden bien. Nos faltaba verlo en un papel de comedia como galán otoñal, complicado y difícil. Maixo Davó lo hizo primorosamente, demostrando que es todo un actor de estudio y de. aptitudes artísticas. Elvira Noriega, Carmen Cuevas y Mercedes Sampedío tuvieron a su cargo los prin- RICAÍtDO CANALES, ANTONIO DIEOUEZ, ELYIRA NORIEOA, JOSÉ MAKCO DAVO Y CAK MEN CUEVAS, PRINCIPALES INTERPRETES DE LA BOLA DE PLATA DE QUINTERO T O U t L L E N j ESTRENADA- ÍNOCHK EX Sh TEATKC P E LA COMÍDIA