Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DIARIO ILUSTRADO. AÑO SIMOSÉGUNDO. 15 CTS NUMERO Es evidente- -por ejemplo- -que el pueblo de París fue a sacar a Luis XVI y a su familia de las Tullerías, bien contra la vefamtad del Monarca y sin q. e este conociese previamente, y mucho menos subscribiese, Todas las revoluciones se parecen, todas que acentuó la tienen el mismo curso, las mismas sinuosida- aquel acto obstante, se dijo rapidez de su caída. No que des, las. mismas fuerzas y la misma debili- había, sido? la propia familia entonces que real la dad. Las reacciones y las motivaciones indi- hiciera tocar a rebato las campanas para viduales son mucho más varias, que las de concitar contra ella al excitado populacho, la muchedumbre. Cuando el hombre es ver- en. Jas tempranas horr. de iu t mañana. Y daderamente más igual al hombre es reuni- también se dijo, cuando el proceso de María do en grandes masas. Así, los ejércitos, en Antonieta, que ella misma había hecho, estodos los tiempos y en todos los países, pre- cribir y publicar aquellos ruborizantes libe sentan virtudes y defectos Idénticos; así, los los en: qué se le achacaban, en los términos campesinos tienen análoga psicología colec- más. obscenos, las costumbres más relajativa en Polonia que en China, aunque un das. Y se pretendió justificar el absurdo con chino se parezca muy poco, a un. polaco. Y: la explicación de que a María Antonieta le si se leen noticias de cómo surgió, en cual- convenía; provocar tales infamias para apaquier país del mundo una revolución tras- recer anteólas Cortes extranjeras ofendida tornadora, parecerá que el relato es el mis- y vilip endiada por los franceses, y despermq. Y no es que les precedentes aleccionen tar odios contra el mismo país en que reie inciten a seguir análogos caminos, sino naba. que la multitud es siempre terriblemente No es verosímil que entonces hallase tal simple, y no representa de ninguna manera versión una hoy una suma de capacidades ni de espíritus, puede hablar extensa credulidad; Pero no se es el sino que, como es bien sabido, forma con caso que talesde ella en serio. afirmaciones encuentran, en todos ellos uno de. caracteres inferiores en momentos de pasión, gente que las admite el que los instintos adquieren una fuerza sin examen, y útiles para la causa enorme y la más nobles cualidades del alma revolucionaria. que sonpuede perturbarse la. se empequeñecen. Por esta razón, la muche- razón de todo ¿Cómo hasta el punto de un país dumbre, que dispone de. escaso repertorio, admitir un juego tan burdo? Ese es un seincide constantemente en procedimientos pa- creto que corresponde al estudio de la etiorecidos. logía revolucionaria. Sin duda alguna, en En una revolución- -tanto en sus prole- épocas de revolución, se subvierte algo. más gómenos como en su crisis- -ocurren siem- que la economía y, la autoridad en los puepre cosas crueles. Esto es, hasir. cierto pun- blos. Una especie de parálisis ataca a la soto, natural, porque una revolución no es, ciedad y detiene el ejercicio de sus normaciertamente, una reunión de orfeonistas, y les potencias. Así se 1 explica, y únicamente los hombres son aún tan inferiores, están así, que sea siempre una minoría la que contan próximos a la brutalidad primitiva que cibe, desarrolla y hace triunfar las revoluno saben dar un paso sin verter sangre. Es ciones, nte el pasmo medroso de una indecir, sí, saben, pero creen que no pueden. mensa masa de ciudadanos. Pudiera creerse En verdad, la Revolución francesa estaba en un fenómeno de hipnotismo general proya completamente cuajada y victoriosa an- vocado por una voluntad superior- ¿la del tes de cortar la cabe- de Luis XVI, y to- Destino? -que ordena: ¡Tú no puedes modos los numerosos asesinatos que se co- verte! Y aunque los hombres tienen sanos metieron después fueron perfectamente in- sus pies y sus piernas e intactos sus cenútiles. Lo mismo se puede decir de los pro- tros nerviosos, se sienten, en efecto, incacedimientos de la Checa, luego del triunfo paces de toda acción contra la acción de del comunismo en Rusia. No sé si fue en los otros, y permanecen inmóviles, pálidos, éstas o en otras páginas donde pretendí ex- con los ojos cargados de susto, en espera plicar recientemente esta estúpida necesidad de su sentencia. cruenta de los hombres, qué no creen que pueda consolidarse ningún progreso social W. FERNANDEZ FLOREZ sin derramamientos de sangre. A mi juicio, semejante posición victimaría está fuertemente enraizada en las supersticiones de nuestros remotos antepasados, que achaca- REFLEJOS DE ESPAÑA ban a la sangre un poder ¡especial, y sellaban con ella sus pretendidos pactos con los Quelque ville mauresque, dioses. La magia neg a utiliza también el éclatante, inouie... -Víctor mismo recurso, y la creencia en. Jos vamHugo. piros- -que todavía existe, considerablemente extendida en muchos pueblos del centro La Revue de Littérature comparée, que de Europa- -no tiene otro fundamento. Sin dirigen, los catedráticos Hazard y. Garre, embargo, la verdad es qut no se puede ci- dedica un número especial a España; Tema tar, a lo largo de toda la historia, un solo fácil para, una revista francesa, porque el caso en que el hombre deba a la. matanza intercambio intelectual entre los dos países de sus semejantes el menor progreso, el más mínimo avance de tipo espiritual. Pero a v c la- revolución se avergüenza de sus propias demasías; una esp cíe de El público debe leer diariamenrubor le lleva a reconocer sus excesos. Y te nuestra sección de anuncios entonces, con ese infantilismo ue acentúa todo lo multitudinario, sigue el procedimien- por palabras cíasificados en to, habitual en re ¿os niños, de echar Üa secciones. En ellos encontrarán culpa a su propia víctima, para verse lib i- consta intérnenle asuntos que de un posible castigo y para hacerlo recaer, en el mejor caso, sobre el rival. pueden interesarle. DIARIO ILUSTRADO. AÑO TR 1 GE SIMOSEGUNDO. 15 CTS. NUMERO FUNDADO EL i. DE JUNIO DE 1905 POR D. TORCUATO JLUCA DE TENA COMO AYER. COMO SIEMPRE... ha sido constante e intenso y que la literatura española. ha ejercido sobre la francesa una influencia preponderante, sobre todo en la primera mitad del siglo xvn. Rotrou, VoitHre, Benserade y otros son casi más hispanos que galos y Linguet hubo de escribir en 1770: Los franceses deben cien veces más a los españoles que a todos los demás pueblos de Europa Y aunque la cifra resulte exagerada, siempre queda el hecho de que España ejercía atracción perenne sobre la imaginación de sus vecinos de allende de los Pirineos. La Francia de la razón, de la cultura- cortesana, de la armonía, de la simetría se sentía siempre atraída por lo que España representaba para su imaginación: lo pintoresco, el color local, el esplendor, la sonoridad del idioma, la violencia de las pasiones, el sentimiento trágico dé la vida. Todo cuanto Barres resume en las tres palabras: sangre, voluptuosidad y muerte Con sus palmeras, mezquitas, rocas desnudas, ciudades moriscas, España es ya el Oriente y el Sur, país, del sol deslumbrante, que siempre atrae al hombre de los horizontes grises del Norte. El pundonor, el anhelo de lo digno, ío heroico, lo sublime, es lo que. Corneille veía en el Cid. Cuando a fines de 1636- -escribe Paul Hazard- -el estreno del Cid marcó el comienzo de una era nueva; no. sólo en la historia de nuestro teatro, sino en la historia, del. alma y de. 1. genio- franceses, España estuvo- préserité! i1 Tréintá años después, Moliere se apodera del Don Juan. Más tarde, numerosos 1 escritores, el abate Prévóst, el autor de Gil Blas, Chateaubriand, Víctor Hugo, Damas, Stendhal, Meriméé, Gautier; Barres, Mpn. therlant y otros, vienen, personal o espirituálmente, a España, para inspirarse en su almá compleja, en que se mezclan la voluptuosidad, el individualismo, el orgullo, la imaginación, el sentimiento de la fatalidad, Ja nobleza, el entusiasmo, la exaltación divina. Esto es lo que los extranjeros buscan en España, aumentado por los encantos de lo pintoresco y le romanesque En interés del turismo hay que respetar esta verdad estética, aunque no coincida siempre con la verdad social. España es el país de muy buenos médicos e ingenieros; sin embargo, lo que atrae la curiosidad será siempre la España de Tras los montes. La técnica moderna unifica al mundo, pero el artista y el viajero buscarán la diferenciación. Para muchos extranjeros, España es, ante todo, el país de Carmen, de Escamillo y de las corridas. No importa. Hace ya cerca de cien años que Edgar Quinet, el dulce soñador humanitario, veía en la fiesta nacional, no un pasatiempo, sino una institución que fortalece, endurece y no corrompe Suprimir las corridas de toros, opina el escritor francés, equivaldría a abandonar el puesto para que lo ocupara el- -yodevil, equivaldría a enervarse, pero 110 civilizarse ¿Quién sabe si las calidades más eminentes del pueblo español no son conservadas por la emulación de los toros, la sangre fría, la tenacidad, el heroísmo, el desprecio de la muerte Es la España del Greco, de Zu. -harán, Goya y Zuloaga, la que los extranjeros anhelan ver. Una España al par. lúgubre y es- plendorosa, heroica y apasionada, majestuo sa y tradicional, ferviente y mística. ANDEÉS REVÉSZ