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A B C. MIÉRCOLES 15 DE ABRIL 1 DE 1936. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 23. EL ANIVERSARIO REPUBLICANO durante más de dos horas había caído so bre ellos. Llamó la atención la excelente presentación de las ambulancias de la Cruz Roja, a cuyo frente iba un núcleo de perros, policías sanitarios y una enfermera. Asimismo sorprendió agradablemente el desfile de los nuevos elementos del Parque Central de Automóviles, en el que figuraban más de 30 unidades del tipo más moderno. El desfile terminó después de la una de la tarde. En las Casas de Socorro inmediatas fueron asistidos varios espectadores de caídas y de pisadas de caballo, sin que ninguno de esqs accidentes revistiera gravedad. DURANTE EL DESFILE DE AYER EN LA CASTELLANA RESULTAN UN MUERTO Y VARIOS HERIDOS Un individuo arroja una traca encendida contra la tribuna presidencial. Seguidamente se produjo un tiroteo. El aniversario en provincias. Las autoridades militares de Yigo invitan al rancho que se dio en los cuarteles a las tropas, a representaciones de unas Sociedades obreras Parada y desfile militar en la Castellana Después de ser revistadas las tropas por el presidente de la República, a quien en dicha inspección acompañaban el general Masquelet y el jefe de la línea, general Miaja, a las once y media, dio comienzo el desfile. Se promueve un tiroteo y resultan un muerto y varios heriíJbs Cuando desfilaba ante la Presidencia del Consejo la Guardia civil, un grupo colocado ante la Presidencia, que había engrosado notablemente, empegó a lanzar el grito característico de ¡U. H. P. repetido insistentemente. En aquel momento, y sin que se sepa la causa ni de dónde partieron, sonaron siete u ocho disparos. La confusión con motivo de los disparos y de sus efectos producida entre la gente que allí había fue enorme. El público se desbandó en distintas direcciones; se atrope; liaron uná 3 a otras las personas que allí se encontraban y arrollaron las sillas que había colocadas en el paseo para presenciar desde ellas el desfile. En medio de toda aquella confusión y desorden, las fuerzas de Asalto y de Seguridad que allí se encontraban lograron calmar un poco los ánimos y recoger a cinco o seis personas que habían caído al suelo y daban señales de hallarse gravemente heridas. El primero que fue recogido fue un caballero, al que se trasladó en una de las ambulancias de la Cruz Roja que en aquel momento desfilaban, a la Casa de la Moneda, donde falleció el herido a poco de ingresar. Se trataba de D. Anastasio de los Reyes. Presentaba una herida de bala en el hígado, que es la que le había ocasionado la muerte. El Juzgado de guardia, que se constituyó en la Casa de la Moneda poco después de ocurridos los sucesos, se h ¡2o cargo de la documentación del Sr. Reyes y ordenó el levantamiento del cadáver. También fue recogido del suelo en el lugar del suceso D. Emeterio Moreno. El señor Moreno era víctima de una herida de bala que se calificó de grave e hizo necesario su traslado al Equipo Quirúrgico del distrito del Centro. Asimismo se recogió a D. Benedicto Montes, habitante en la calle de Fuencarral, 142, que sufría u a herida grave a consecuencia de un balazo. Los guardias recogieron también a Pelayo Calderín Gordo, que presentaba erosiones en ambas piernas; al estudiante D. Vicente Mezquita, con herida leve en la cabeza; a María Díaz Navarro y al niño de seis años Manuel Gómez Maese, al que María llevaba en brazos, y el cual es víctima de un balazo en una pierna. Todos los agredidos fueron protegidos por las fuerzas de Seguridad, que les hicieron entrar en la Presidencia del Consejo. El público imparcial que presenciaba el desfile se rehizo finalmente y continuó en aquel lugar, mientras las fuerzas reanudaban su mancha por el paseo de la Castellana. Unos momentos antes de estos últimos sucesos había abandonado la tribuna desde donde presenciaba el desfile, el presidente de la República. Bajo una lluvia pertinaz, que en ciertos momentos se hizo torrencial, se celebró ayer mañana, a las once, la anunciada parada mi itar en el paseo de la Castellana. No obstante lo desapacible del tiempo, se congregó en el citado paseo mucha gente, que se Un individuo coloca una traca en extendía a uno y otro lado del mismo, desla parte posterior de la tribuna de Recoletos hasta el Hipódromo. Piquetes de Seguridad de a pie y a capresidencial ballo vigilaban 1 as calles de acceso a la expresada vía. En la caseta del tranvía del Serían próximamente las once y media de Hipódromo y en la glorieta de Castelar, se la, mañana, y apenas se, había iniciado el habían instalado puestos de socorro a car- desfile militar, cuando en la parte posterior go de la Cruz Roja. de la tribuna, desde la que el presidente de la República presenciaba dicho desfile, se A las diez y media de la mañana se encontraban ya en sus puestos de formación produjo un gran alboroto con motivo del las fuerzas de la guarnición de Madrid, estallido de una traca. Según han podido informarse las autoridades, información que formadas en orden de parada, al mando tiel luego fue trasladada a los representantes de comandante militar, general Miaja. A dicha hora comenzaron a llegar los miembros del la Prensa, en la parte posterior dé la tribuna se hallaba la Escolta Presidencial y había Gobierno, del, Cuerpo diplomátiqo y demás además numeroso público. Peco después de personalidades invitadas al acto. iniciarse el desfile, un individuo, cocinero de A la altura de la calle de Fernando el llamado Isidoro Estefanía Santo se había instalado una tribuna desti- profesión, de cuarenta y dos. Ojeda de edad, y Zorrilla, nada al presidente de la República y los con domicilio en la calle de años Andrés ministros. Frente a ésta se hallaba la del 5 y 7, del vecino pueblo de Canillas, Obispo, avanzó ministerio de la Guerra, que fue ocupada hacia la tribuna presidencial, atravesando por las familias de los consejeros y algu- el cordón de guardias y provisto de una nos jefes de dicho Centro. Se habían monque contra tado otras dos tribunas más: una para el traca encendida, de la arrojó fueron la tributraca rapidísiCuerpo diplomático y la otra para las re- na. Los efectos mos. Los disparos se sucedieron con interpresentaciones del Ayuntamiento. valos de estallidos de mayor intensidad, y A las once menos cuarto lleyó el jefe del todo ello produjo una gran confusión entre Gobierno, Sr. AzafiaT que iue recibido al el público que allí se hallaba, confusión que Ble Se la tribuna por los ministros señores aumentó por haberse espantado algunos de Lara, Alvarez Buylla, Domingo, Ruiz Fu- los caballos de la Escolta Presidencial. Vanes, Giral, Casares Quiroga y Barcia; el rias personas dé! público, que habían previcepresidente de las Cortes, Sr. Sánchez senciado el hecho, trataron de arrojarse soAlbornoz; el gobernador civil y el alcalde bre Isidoro Ojeda, con ánimo de agredirle, de Madrid. Pesajes de las once llegó el pero Isidoro fue protegido por varios guarpresidente de Ia KepdBHca. acompañado deT dias, que lo trasladaron a la Comisaría, ministro f Jp TTii rrj general Masquelet, donde se pudo advertir que el detenido no Tc en un automóvil abierto, que era seguido se hallaba en estado normal. Se! e trasladó por el escuadrón de la forñita WesíclencTSC con motivo de esta observación a la Casa Tantó éT SiV Martínez Barrio como el se- de Socorro de Buenavista, donde los médiñor Azáña- fueron a y n rnn np y Aáñafueron a ryirln, cos apreciaron en él un caso de alcoholismo bT ilt d las agudo. matTtlestacibnesT muy especialmente de l Juventudes marxistas, que, en gran parte uniformadas, se habían congregado en las Posteriormente, el detenido fue trasladado inmediaciones de la tribuna presidencial, for- a la Dirección de Seguridad, y con motivo mando a lo largo del paseo un cordón. del incidente no hubo desgracia alguna que En dicha tribuna, además de las perso- lamentar. nalidades ya citadas, se encontraban varios El desfile continuó por su orden. Las generales, ¡os agregados militares extranje- fuerzas del Ejército fueron muy aplauros y- nutridas comisiones de jefes y oficia- didas, así como las de Orden ¿público. Los les del Ejército y la Armada; estas últi- soldados vesttan el traje de (caqui de gala, situadas al pie de la mencionada tri- con casco de campaña. Sus equipos y uniforbuna. mes aparecían ennegrecidos por la lluvia que