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da, substituyéndole Irastorza en la zaga; está enorme en esta segunda parte, se anota pero ni con esta modificación logra el Osa- un magnífico shot, detenido por Cano, que suna igualar el partido, llegando el final can está segurísimo, aunque los. ataques madrila victoria del Oviedo, y escuchando los ju- leños se suceden con rapidez, realizando en gadores locales muchos silbidos al retirarse pocos minutos tres paradas magníficas. a la caseta, porque en esta actuación han deEl Athletic se ha hecho el dueño de la sifraudado completamente. En este tiempo Ver- tuación; sólo se ve su juego, ahora fuerte gara y Cuqui han jugado con tal apatía y decidido. En uno de los corners contra el que nada hacían por la pelota, siendo ge- Valencia, Elícegui lanza un tiro formidable, nerales las censuras contra su proceder, que que sale rozando el palo. La suerte no acomha sido causante de la derrota frente a los paña ni mucho menos al equipo madrileño ovetenses. Estos no han profundizado mu- en sus avances, que carecen de puntería cho, a. pesar de todo, pues de haberlo hecho cuando llega la hora de marcar. su victoria habría sido por una diferencia El Valencia intenta un ataque a la puerta mucho mayor. La ausencia de Lángara se siendo por el público. destacó mucho, aunque Soladrero, Herreri- madrileña, se frustraanimado los delanteros caporque ta y Emilín tuvieron jugadas que fueron Pero todo ímpetu y entusiasmo que pusieron recen del muy aplaudidas. en el primer tiempo. El público, ante este Él arbitraje de Arribas fue parcial para cambio, que no se explica, comienza a proel equipo osasunista. testar ruidosamente, y, mientras tanto, siLos equipos fueron: guen los avances del Athletic. Marín, solo Osasuna: Zarraonandía; Bolico Arana, ante la puerta y con Cano en tierra, lanza Aranaz; Cuqui, Irastorza, Insausti; Julio, un shot por fuera. El portero valenciano, que Iturralde, Vergara, Bienzobas y Catachús. está insuperable, hace una salida valentíOviedo: Osear; Riera, Pena; Sirio, Sola- sima quitándole el balón de los pies a Elídrero, Castro: Labiaga, Gallart, Antón, He- cegui cuando el tanto parecía seguro. Hay rrerita y Emilín. unas intervenciones de Iturraspe, dentro del área, pues el Valencia está replegado por Valencia, i; Athletic de Madrid, i completo a la defensiva, salvando situaciones Valencia 13. Respondiendo- al interés que peligrosas para su puerta. despertaba este partido, decisivo para el AthChacho lanza otro tiro imponente, que letic de Madrid Mestalla registró el domin- también va a estrellarse en un poste. Conde, go una buena entrada. Empezó el juego con en un encontronazo con Marín, resulta leun dominio intenso del Valencia, que a los sionado, aunque un instante después vuelve doce minutos consigue su primer goal, mar- al terreno del juego. cado por Goiburu, quien recogiendo un pase Por fin, llega el momento culminante del soberbio de Amadeo, lanzó un formidable shot cruzado, que Guillermo no pudo ni ver. partido. En un acoso de los madrileños, Vimano Ello animó al Valencia, desmoralizando a llagrá hace unapenalty fuera del área, y el arbitro señala contra el Valencia. los madrileños, que sufrieron en la primera Esto es protestado por el público con un esmedia hora un acoso constante y peligrosí- cándalo formidable, que obliga a suspender simo. Ayudó mucho a sostener la diferencia el juego por en este primer tiempo la tripleta defensiva nalty, que se unos momentos. Se tira el pede los madrileños, que despejó muchas si- el empate. traduce en un goal, resultando tuaciones difíciles. Parte del público empieza a retirarse del Minutos más tarde, Val cárcel salva un goal inminente, que iba a rematar Amadeo, solo campo y otros arrecian en su protesta, proante el marco. El dominio valenciano es in- moviéndose incidentes violentos. El juego se tenso. Hay otro shot de Arín, cruzado, mag- suspende nuevamente, y a partir de esto se juega con grandes intermitencias, pues las nífico. de El Athletic parece recuperarse algo. Y en suspensiones a lajuego son frecuentes y el alboroto llega cuando un avance, Marín, que está siendo el hom- Amadeo por uno cumbredefensas es lesionado de los madrileños, bre más peligroso de los rojiblancos, lesiona teniendo- que ser retirado del campo y estandoa Villagrá. Vuelve otra vez el dominio del sin conocimiento varios minutos. El inciequipo merengue, tirando n u e v a m e n t e dente, que claramente debe ser castigado con Amadeo a goal y parando formidablemente penalty, por haber sucedido dentro del área, Guillermo. La delantera blanca continúa volcada sobre el marco madrileño, chutando con Iturralbe no lo ha visto. Sigue el. escándalo con proporciones cada mucha frecuencia, lo que hace sospechar que el resultado no terminará así. La labor vez mayores y el juego transcurre sin el mí- de la defensa athlética es enorme. Mesa y nimo interés. Y así termina el partido, que Valcárcel son seguramente los mejores ju- pudiendo ser pacífico y bonito, se ha deslizado por un cauce de violencias sin cuento. gadores del encuentro. Se distinguieron por el Athletic el trío A este acoso interminable del Valencia coopera eficazmente la excelentísima actua- defensivo, Ipiña y Marín. Por el Valencia, ción de la línea media del Valencia, que está Cano, Iturraspe, Goiburu y Bertolí. Los equipos se alinearon, a las órdenes de haciendo un formidable partido. En especial Iturraspe, que desconcierta y deshace Iturralde, en la siguiente forma: Valencia: Cano; Torregaray; Villagrá muchos avances de la delantera madrileña. Chacho recoge un balón escapado de las Bertolí, Iturraspe, Conde; Domenech, Goi ¡manos de Cano, y con éste en tierra y la buru, Amadeo, Lele y Arín. Athletic: Guillermo; Mesa, Valcárcel; Ga portería vacía, pifia el shot, lanzándolo fuera. Ahora el Valencia comienza a decaer en bilondo, Marculeta, Ipiña; Marín, Chacho, entusiasmo y el Athletic parece recuperarse Elícegui, Estomba y Rubio. un poco. Hay una presión madrileña a la Barcelona, 1; Betis, o puerta de Cano, que termina con. un foitl Barcelona 13. El partido jugado en el muy próximo al área. Los rojiblancos se crecen, pero la situación se despeja sin más campo de Las Corts, entre el Barcelona y complicaciones, y termina el primer tiempo. el Betis, fue presenciado por poco público. Todo en él había ido como una seda. El Careció de interés. Durante el primer tiempo, el Barcelona, comportamiento de los equipos. El arbitraje de Iturralde, imparcial y sereno, y aún que actuaba contra el aire, se empleó con habíamos visto jugadas excelentes. Este pri- coraje y dominó. Consiguió el tanto que le mer tiempo es favorable por completo al Va- da el triunfo, a los doce minutos, de un tiro magnífico de Escola. lencia, que ha dominado intensamente. En la segunda mitad, el juego se redujo Al comenzar la segunda parte, el panorama cambia por completo. El Valencia des- a un simple peloteo. Ambos tríos defensivos aparece en absoluto ante los avances cada acU... i on con precisión. vez más frecuentes del Athletic. Marín, que 1 Arbitró bien Crespo. Sevilla, 2; Español, o Sevilla 13, 12 noche. (Crónica telefónica. Sucede algunas veces en fútbol que 110 gana quien más y mejor crea. Si guarda la portería atacada con mayor frecuencia un hombre de extraordinarias aptitudes, y éstas se confirman en plenitud de aciertos, es segura la anulación de la capacidad ofensiva del dominador, que resultará derrotado apenas su adversario aproveche cualquier oportunidad, líe aquí el caso que a nuestra consideración brinda el encuentro Sevilla- Español. El equipo catalán, con una delantera excelentemente servida, jugó y tiró cuanto quiso; pero bajo los palos de la portería sevillista estaba Guillermo Eizaguirre, ágil, sereno y valiente como nunca, dispuesto, a demostrar que sigue siendo el mejor. Bien es cierto que en los momentos iniciales del partido acusó algún titubeo, pero pasó como una ráfaga, y muy luego hubo de atrapar un balón fantásticamente disparado por Manolín, cuando el goal se daba por inevitable. De ahí en adelante Eizaguirre marcó su condición de indiscutible y anuló los efectos del ataque españolista, algunas veces corno no puede concebirse más que viéndolo. A Eizaguirre debe el Sevilla la victoria, mantenedora de la esperanza de salvación. Pero pecaríamos de injustos si no hiciésemos mérito de sus colaboradores en la defensa. La juvenil pareja, formada por Joaquín y Villalonga, son realmente la clave del éxito de su guardameta. Rápidos, seguros y valerosos, los zagueros sevillistas han devuelto la tranquilidad a Eizaguirre. ¡Aquellas dos masas de plomo que eran Euskaldu 11 a y Déva! Y en la delantera del Sevilla, Campanal, -solo, sin apoyo de línea media, sin auxilio de interiores, ha sabido aprovechar la oportunidad, logrando el fruto ne- cesado para vencer, y por ello el asturiano merece también elogios máximos, como en. tono menor debe aplaudirse la buena voluntad de Tache, porque si bien no acertó al disparar, cuando menos lo intentó, y no en las mejores condiciones, por el defecto apuntado de la línea eje, donde formaba un inútil por lesión, otro por. falta de juego y el tercero por edad. Todo aquello. es lo que consiguió el triunfo anhelado para el Sevilla: no un equipo, sino él armazón de un equipo. Y es más plausible el hecho para sus realizadores, por cuanto el Español, como decimos, ligó en todo momento a favor y en contra del viento, juego más eme suficiente para vencer. Y hubiera vencido- -mala suerte en dos disparos, con rebote en los palos, aparte- si otro que no Eizaguirre guardase la meta del Sevilla. Porque el- trío intermedio del Español, en ambos tiempos dirigió acertadamente el juego y sirvió bien a su delantera, y ésta se acercó y tiró mejor, deseo- liando en tal menester el interior Manolín, como descollaron en los demás órdenes los exteriores Prat y Bosch, si bien éste reúne menor mérito, porque el semi- inválido Alcázar apenas si pudo marcarle. No anduvo tan acertada la zaga españolista y sí el portero, quien resolvió muy guapamente las dificultades que se oponían a la defensión de dos o tres envíos casi imparables, y en particular uno de Campanal a escasa distancia, durante el primer tiempo. En resumen: la iniciativa la llevó el Español desde el primer momento, y su juego excelente no rindió el efecto buscado, por las razones repetidamente meditadas. Un viento fuerte favoreció a los españolistas en la primera parte, pero el contratiempo que esto suponía al cambiar de campo no se tradujo en merma, del dominio. Campanal consiguió los dos tantos fiel Sevilla: el primero, cuando finalizaba la p rte inicial, al rematar valientemente de testarazo el saque de un castigo señalado po. r falta de Green. a Berrocal, en las proximí-