Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
garantizaron una continuidad brillante a esos equipos y al fútbol mismo que los representa; y como lógica consecuencia advertimos las dudas del seleccionador que tiene los grandes encuentros a la vista, recientes los fracasos pasados, y no halla ni en estos grandes, clubs, las figuras con que reemplazar a las que aparecen agotadas en los onces prestigiosos. Ya es campeón de Liga el Athletic de Bilbao, aunque para serlo sólo haya jugado con su rival un solo tiempo en plan de auténtico campeonato. El mérito residió en imponer el juego por alto, desarrollar pletóricos entusiasmos durante la primera mitad y saber resistir heroicamente en el segundo tiempo. Al Madrid no sería justo atribuirle la comisión de errores, para justificar el empate, que es la pérdida del título. Frente a un enemigo como los bilbaínos fueron superiores durante la primera parte, y en la 1 segunda, agotadas las energías físicas, se rindieron a los rivales, que por esa misma única razón- -física- -vencieron en buena lid. Si la lección no sirve al seleccionador, quedaríamos sorprendidos. Es preciso buscar juventud para la selección nacional. El Athletic bilbaíno será campeón de Liga por las inyecciones juveniles que puso oportunamente a su bando. Los ases se nos han quedado viejos y hay que mirar hacia otros grupos, hacia otras regiones. El fútbol de los históricos se nos va quedando viejo. El tuerto va a ser campeón. Impresión de juego. -El primer tiempo y de él, la primera media hora, fue lo mejor del encuentro. Los centrales desarrollaron una velocidad vertiginosa, a la que los bilbaínos respondieron cpn las mismas armas y el partido fue emocionante por los peligros constantes a que una y otra meta estuvieron sometidas. En este plazo, no obstante, la iniciativa. más peligrosa partió de los delanteros blancos, con un obstáculo que partió siempre de sus filas: Hilario, cada vez más lento, frenó todos los avances y fue con su parsimonia, para colocarse, para driblar, para pasar, el colaborador más eficaz de los contrarios, que, en cambio, se movieron siempre con esa decisión que es su mejor característica. Por el ala derecha llegaron los avances preparados por Luis Regueiro, y entre ellos el primer goal, a los diez minutos de juega, en el cual, por cierto, Blasco se mostró irresoluto y hasta medroso. Fue un pase magnífico del interior que recogió Euge- nio para, después de correr la línea, cen- trarrestados por la segura y eficaz actuación trar magníficamente sobre el marco. Entró de Zabala, el back athlético. a rematar Sañudo, al propio tiempo que Todís l- S jugadores, sin excepción, acuBlasco despejaba mal, y la pelota la reco- saron e 1. cansancio del tren veri. ginoso del gió Emilín, que acudía al remate y que lo- primer íieinr. -o, y la calidad del partido desgró enviarla a la red, aprovechando la con- cendió notablemente. Son esfuerzos, más fusión del momento. bien ataques aislados, y es la quiebra de toEste tanto animó a los merengues, que das las líneas como fuerzas de conjunto. A se hicieron dueños de la situación por unos los diez minutos se produjo el empate en minutos, durante los cuales Luis Regueiro una jugada llevada por el ala derecha bilenvió un tiro formidable. Pero los roji- baína y que concluyó inesperadamente con blancos reaccionaron con ímpetu y asedia- un tiro cruzado de Zubieta, que entró por ron el marco del húngaro, hasta que a los el poste contrario al en que estaba situado veinte minutos, el arbitro castigó a Pe- Alberty, a pesar de la estirada de éste. Fue dro Regueiro por una mano cerca del área. un. goal que cayó como jarro de agua fría Alocados los madridistas, que en aquellos sobre los entusiasmos centrales, ya. bastaninstantes estaban asediados, se colocaron te decaídos, y a partir del. cual se, impusietorpemente, y Gorostiza, siempre oportunis- ron unas modificaciones en el grupo madrita, disparó la pelota aprovechando la con- dista: Lecue pasó a interior izquierda, Bofusión y metió el balón por el hueco que los blancos dejaron ante, su meta, en la net a medio izquierda e Hilario a medio que Alberty, además, tapado, no pudo ha- centro. Coh ello cobró cierta firmeza el. ataque, cer nada por evitar el- tanto. pero, en cambio, la línea de medios estuvo Se impuso luego el Madrid en una sober- desorientada y casi siempre a merced de la bia reacción que duró casi hasta el final del rival, que, llevada por Muguerza con cerprimer tiempo, sin perder de vista las so- tera visión de la situación, se mantuvo soberbias y peligrosas escapadas de los bil- bre todo atenta a la labor defensiva, prebaínos, en las que Gorostiza puso lo me- ocupándose sólo de lanzar a sus extremos a jor de sus entusiasmos. Y a los treinta ataques aislados, pero siempre preligrosos y seis minutos, el bando central logró su por las circunstancias críticas en que se prosegundo tanto. Fue el verdadero autor Sa- ducían. Así resultó que una de esas escañudo, pero el preparador y héroe de la padas por el ala izquierda terminó con un jugada resultó Emilín, que arrancó desde centro de Elices, que fue espléndidamente el centro del campo, esquivó al medio y, rematado- por Gorostiza, a pesar de estar tras internarse, disparó con fuerza el shot marcadísimo por los dos defensas, y que que, rechazado débilmente por Blasco, sir- Alberty despejó cediendo un comer. vió para que Sañudo concluyera el goal Después, la baja forma de Luis Regueiro que dio nueva ventaja a los merengues. se acentuó más, y con ello la incapacidad Aun pasó no pocos apuros el Madrid en de la línea para superar una acción que eslos minutos restantes hasta agotar el pr -taba justamente equilibrada. Sólo Lecue se per tiempo, porque los vascos atacaron con impuso la labor de empujar, aquel desvaído centuplicada decisión, y el propio Luis Re- ataque, y gracias a él se produjeron los gue- rp tuvo que defender la puerta en al- últimos momentos peligrosos para el marco gunos corners. Pero en una impetuosa athlético. El tanto de la victoria madridista, arrancada, los blancos se hicieron otra vez si alguien lo mereció, fue Sañudo, que recidueños del campo, hasta el final del pri- bió un magnífico pase de Emilín y le con- mer plazo. virtió en un tiro durísimo, que creemos se; La velocidad, la animación, la intrepidez encontró Blasco casualmente entre las madel primer tiempo fue sustituida en el se- nos. Los últimos instantes fueron, como esf gundo por una lucha mucho más lenta, lógico, de atropellamiento, y aunque los maen la que los vascos pusieron las mejores dridistas rondaron la puerta bilbaína, la de- iniciativas, aunque éstas, como las de sus fensa vasca, y sobre todo Zabala, contuviei rivales, no fueran nunca de tonos brillan- ron la avalancha con firmeza y con valentía. tes. Tuvo unos destellos de gran jugador Los ases y los que pueden serlo. -EsHilario- -mejor diríamos de viejo juga- tán en quiebra casi todos los valores que dor- los únicos plausibles en todo el match, hasta, hace poco eran indiscutibles. En el v proporcionó á Emilín unos pases con los Madrid, de un modo especial, casi todos sus que el extremo produjo serios- peligros, con- sostenes más firmes han iniciado el retro- i ceso con velocidad que parece difícil contener. El problema del guardameta subsiste, y a él se añade ya el de los defensas. En este matchj Ciríaco superó siempre a Quincoces, que necesita de más descanso para recuperarse absolutamente, si es que puede lograrlo. La línea de medios no tiene ni la velocidad ni, la elasticidad que importa a un grupo de su categoría, y falla, como siem- pre, por el centro, pese a la buena voluntad de Bonet. Y en el ataque, si no es posible por virtud del entrenamiento proporcionar a los jugadores esa condición física y esa ponderación necesaria para distribuir sus fuerzas con mayor acierto, los fracasos serán en lo sucesivo más rotundos. Sin contar con la condición de Hilario, hace da él un jugador sólo aprovechable en circunstancias irremediables, como la del domingo último. Después del ocaso que nubló la carrera del Athletic bilbaíno al comienzo de la temporada, tras una excursión poco feliz a Méjico, los vascos han descubierto los suficientes nuevos valores para afianzar su situación y aun para conquistar legítimamente el título de campeones. No será este conjunto uno de los más brillantes; pero está por lo menos a suficiente altura para haber puesto distancia bastante entre él y los perseguida- DEL PARTIDO MADRID- ATHLETIC DE BILBAO: A LA, IZQUIERDA, BLASCO, EN EL SUELO, PIENSA E. N LA CATÁSTROFE, SI NO HUBIESE INTERVENIDO EL POSTE DE SU META. EN EL CENTRO, QUINCOCES, QUE, AUNQUE NO COMO OTRAS TARDES, DEFENDIÓ BIEN SU PUESTO. A LA DERECHA, ALBERTY DETIENE UN POTENTE S H O T QUE LE ENVÍA GOROSTIZA. (DIBUJOS DE JOSÉ LUIS MAZUELOS)