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r A B C, JUEVES 2 DE ABRIL DE 1936. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 16. Hay que cíecír que la Cámara estaba im- Un incidente en torno al acta del presionada por el soberbio alegato del señor Sierra Rustarazo; pero también convie- Sr. Pérez Madrigal La mayoría, ne advertir que muchos diputados se ausentaban del salón ante la perspectiva de tener por presión de los socialistas, inque votar, por disciplina de partido, contra unas actas limpias y contra una elección tenta oponerse a su admisión coque representaba la voluntad popular en la provincia de Cuenca. mo diputadoj ¿Qué argumentos se- esgrimieron contra A primera hora de la tarde, y a poco de los razonamientos del Sr. Sierra Rustarazo? Estos. Que había un acta escrita con dos abierta la sesión, el- Sr. Pérez Madrigal clases de tinta; que en un pueblo hubo ex- preguntó por qué no había sido leído su nomceso de tres o cuatro votantes sobre el bre en el dictamen que proclamaba la valinúmero de electores; que una lista de vo- deCde la elección en Ciudad Real. ¿Qué hatantes aparece por orden alfabético; y que bía sucedido con el acta del Sr. Pérez Madrigal? Pues, sencillamente, esto: Que dihay una denuncia de un Sr. Melgarejo, en la que se afirma que se coaccionó a los elec- versos elementos de la mayoría habían acutores mediante un reparto de trigos. Ni un dido al presidente de la Cámara para deciracta notarial de presencia que pudiera de- le que votarían en contra de la admisión del mostrar las coacciones de las derechas. Las Sr. Pérez Madrigal para ejercer el cargo coacciones, como se demostró en el debate de diputado. De este caso no había precedeny aceptó la misma Comisión, fueron ejerci- tes en la Cámara. Jamás a un candidato prodas por el diputado ministerial Sr. Alvarez. clamado con acta válida y todos los pronun Mendizábal, que es precisamente el que aho- ciamientos favorables, se le había impedido el ejercicio de un cargo, al que iba por manra protesta de la elección, y a beneficio del cual se anulan las actas. La célebre carta dato sagrado de sus electores. Tan fuerte del gobernador, Sr. Andreu, a quien dimitió pareció el caso al Sr. Martínez Barrio que el Gobierno Pórtela porque no se presta- contestó a sus visitantes que necesitaba conba a los atropellos que se le pedían, flotó sultar con el Gobierno. en el ambiente, de la Cámara, sin que la CoY misión se atreviera a recoger aquel docu- tada, sobre esta cuestión, realmente inusise celebraron conferencias, conciliá; mento, que era la prueba más clara de las bulos y apartes entre los elementos de la coacciones contra los candidatos trinfantes, mayoría. a quienes ahora se les priva del acta. Todo Conferenciaron los Sres. Martínez Bainútil. Hecha la pregunta de si se; aprobaba el dictamen, la Cámara- peemaneció- en si- rrio y Azaña, y éste citó a todos los diputados de Izquierda Republicana en una Seclencio y las actas quedaron ahuladas. ción para presidirlos y hacerles desistir de Y a continuación, sin solución de continui- su acuerdo. dad entre un caso y otro, el acta de minoSe llegó, pues, a la fórmula de que ría por Pontevedra del Sr. Pórtela. Caso tí- Izquierda Republicana y Unión Republicapico electoral. na votasen la admisión del Sr. Pérez MaEl Sr. Guerra del Río lo mostró ante la drigal, y el jefe de ambas minorías, señor Cámara. Un día antis dé la elección se re- Fernández Clérigo, explicase el voto por mueven los funcionarios de Correos del dis- razones de orden legal, pero alejadas de contrito de Lalin, en el que se habían concen- sideración personal alguna para aquel señor trado las miradas de los que se proponían, diputado; y con el añadido de que ellos no a toda costa, que el Sr. Pórtela fuese dipu- se oponían a que se tratase el caso del setado. Las actas auténticas de la elección no ñor Pérez Madrigal en sesión secreta, si son admitidas por el administrador de Co- había diputados o minorías que mantuvierreos. Van de un lado a otro y tiene que ir sen contra él algunas acusaciones. a recogerlas, con la Guardia civil, un funEl episodio se liquidó en el salón de secionario designado por la Junta Central del siones con arreglo a la fórmula acordada Censo. Son arrebatadas por orden del go- por las minorías republicanas. Votaron la bernador civil a sus portadores, se sustitu- admisión del Sr. Pérez Madrigal Izquieryen por otras actas previamente amañadas, da Republicana, Unión Republicana, Esquese encarcela a los candidatos que por las ac- rra, Centro, nacionalistas vascos, progretas auténticas resultaban triunfantes, duran- sistas, regionalistas, agrarios, radicales e inte varios días se manipula en las actas a me- dependientes, por un total de 114 votos. dida que llegan los datos de otras secciones Votaron en contra de la admisión sociay se les agrega los votos necesarios para do- listas y comunistas, con 64 votos. minar la votación verdadera, y hasta se susEl Sr. Pérez Madrigal, solo en los escapende varias veces la Junta de Escrutinio antes ocupaban para dar tiempo a que los manipuladores ños que para pedir que selas derechas, se actúen. Todo esto avalado con actas de pre- levantó en sesión secreta siconstituyese la Cámara había alguien sencia, firmadas por notarios que presencia- que le acusara de algo, a lo que nadie resron muchos de los hechos acaecidos. El se- pondió. Verdad es que antes el Sr. De Franñor Guerra del Río, en su impugnación, no cisco, en nombre de la minoría socialista, se privó de nada. De sus palabras surgió parlaclaramente ante el Congreso lo ocurrido en había reputado de vano formulismo se admentario la pregunta habitual de si Lalíri, que excede a cuanto se hizo en ma- mite o no al diputado al ejercicio de su teria electoral dentro de la política espa- cargo, y había declarado que para los soñola. cialistas estás fórmulas inútiles carecían de Todo inútil. Un diputado de Izquierda Re- valor. Y también, que los diputados sociapublicana, D. Antonio Jaén, alarmado por listas no se consideraban compañeros del este acta de Pontevedra, exponente clarísi- Sr. Pérez Madrigal. mo, a su juicio, de todo un sistema viejo y El incidente no tuvo más consecuencias, que debe desaparecer de las costumbres po- pero fue más revelador que cuantos haslíticas del país, deseaba hacer uso de la pa- ta ahora ha, n surgido en el Parlamento. labra, por encima de la disciplina de partido. No lo logró. Tuvo que conformarse con anunciar que en. el debate político intervendría para exponer lo que ha significado la etapa electoral del Sr. Pórtela. Hecha la pregunta sobre la aprobación del dictamen, la Cámara lo aprobó en silencio y quedó convalidada la Convocados cursillos. Apuntes, textos y preelección del Sr. Pórtela. paración en- el- -INSTITUTO- RISUS. P: eeiaDos pesos y dos medidas. dos, 23, Madrid. Kegalamqs prospecto, La Comisión de Actas, en sesión permanente, dictamina todas las actas y da por terminada su labor. Nulidad de las elecciones de Orense. Incapacidad del señor Lamamié de Clairac y aprobación de las acias de Albacete, Lugo y Coruña Desde las diez de la mañana hasta después de la una de la tarde estuvo reunida la Comisión de Actas en sesión permanente. A esta hora se suspendió la sesión y el Sr. Baeza Medina dio a los periodistas la siguiente referencia Dictamen favorable a la validez de la elección por Salamanca, declarando la incapacidad del Sr. Lamamié de Clairac y. proclamando por corrimiento de puestos al Sr. Villalobos. Voto particular de socialistas y comunistas. Albacete. Validez de la elección, excepto en unas secciones, que alteran el resultado de la proclamación hecha por la Junta provincial del Censo, por lo que se proclama al Sr. Prat, socialista, en lugar del Sr. López, progresista. Voto particular de socialistas y comunistas. Orense. Nulidad de la elección. Lugo. Validez de la elección por unanimidad. Para el último puesto, en el que no hubo proclamación por la Junta provincial, se designó al Sr. Rodríguez de Viguri. Murcia. Dictamen favorable a la proclamación hecha por la Junta provincial, sobre los dos puestos de minoría. Cáceres. Dictamen favorable a la proclamación del Sr. Berjano por las minorías, de acuerdo con la proclamación de la Junta provincial. Al proceder al examen de la ponencia sobre las actas de Coruña, se ha solicitado un aplazamiento de la sesión hasta las tres y media de la tarde al objeto 4 e poder ultimar unos cómputos numéricos que la ponencia realizará para dicha hora. Continuó sus deliberaciones por la tarde la Comisión de Actas y trató de las de Coruña. Surgió una oposición de la Esquerra republicana, que entendía improcedente la declaración de validez de esta elección, mucho, más habiéndose anulado las actas de Orense. Los diputados de la Esquerra decían, a este propósito, que en Coruña había tales vicios de nulidad que era imposible que la elección fuese aprobada por la Comisión de Actas. Esta actitud del representante de la Esquerra y de ese grupo parlamentario, produjo inquietud y los vocales de la mayoría procuraron reducir a su compañero de la Esquerra e hicieron gestiones cerca del jefe del grupo para que desistieran del voto particular que tenían anunciado. Los de Esquerra prometieron consultar con Barcelona, y después de varías conferencias, el partido, acordó que. el voto particular no se presentase, para no entorpecer la labor del Gobierno. Ya en franquía la mayoría de la Comisión, redactó rápidamente el dictamen aprobatorio de las actas de Coruña; pero, la impresión general era la de que se había tenido que echar sobre la Esquerra todo el peso de la mayoría, particularmente de Jos socialistas, para hacerle desistir de un acuerdo que había adoptado en conciencia y en vista del ex- pediente examinado por la Comisión. El documento presentado a la Comisión de Actas del Congreso sobre las elecciones en La Coruña, firmado por el candidato don Eduardo O Shea, y que no ha sido tenido en cuenta a pesar de cuanto en él se desiuncia, dice así: Habiéndome sido imposible acudir a impugnar las actas de. La Caluña, a medio de! EL