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SÁBADO a 8 DE MA ZQ EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG 42. en el supuesto más favorable, sólo vislumbran por intuición. Mal le han informado a V. I. cuando lanza la afirmación de que el arbitrio de los propietarios ha declarado y convertido en puro pasto las dehesas que anteriormente eran de labor. La verdad es que no ha ocurrido eso, sino todo lo contrario; que el arbitrio de los propietarios ha roturado muchas dehesas que siempre fueron de puro pasto, y tenga la seguridad de que la casi totalidad de los pastizales que ahora se ordena labrar estaban así desde tiempo inmemorial. La conducta de los propietarios en esto ha consistido en querer mejorar sus fincas, acrecentando la fertilidad del suelo, a costa de percibir menores rendimientos; los que resulta que acertaron fueron los que con cultivos esquilmantes sacaron el mayor producto y ahora no encuentran quienes se quieran asentar en sus fincas. De acuerdo con sus restantes afirmaciones. Que el asentamiento se hará con las protestas de los propietarios y sin ellas; que de nada servirá que aleguemos los perjuicios a la ganadería y la excesiva cerealización del suelo nacional. Ya lo sabemos. Pero, pese 1 a su ineficacia, seguiremos teniendo razón. Y el transcurso de los años, de muy pocos años, hará tangibles para todos lo que hoy, en el sentir de algunos, pueda parecer afirmación interesada. Perdóneme V. I. que antes de terminar estas líneas insista una vez más en lo que hasta ahora viene quedando sin respuesta. ¿Por qué es el propietario la única persona a quien los decretos sobre yunteros niegan el derecho de que continúe labrando directamente sus fincas? Yo no acierto a comprender el porqué de esa excepción, y examinando mí propio caso lo comprendo mucho menos. Yo labraba una finca; en ella luce numerosos ensayos hasta que encontré una variedad de trigo, desconocida en el país, que -se adapta admirablemente a las condiciones de esta comarca. La divulgué por toda la región; por todos los pueblos se siembra ya abundantemente esa variedad, que los aparceros, creyéndola invención mía, llaman trigo Bardají. Soy cooperador del Instituto de Cerealicultura; de mi explotación han salido este año simientes seleccionadas para Valencia, Cataluña y Rioja. No satisfecho con la forma tradicional de explotación, persuadido de que sin ganadería abundante no puede haber cultivos cerealistas productivos y de que no puede existir la ganadería necesaria sin almacenar grandes cantidades de forrajes para el invierno, me dediqué al estudio del ensilaje y construí uno de más de cuatrocientas toneladas de capacidad; 110 sé si habrá algún otro en la provincia. Cuando estaba persuadido de que realizaba una obra de trascendencia social, cuando empleaba una cantidad extraordinaria de personal fijo y temporero, cuando yo era el sostén de los jornaleros del pueblo vecino, que están más necesitados que los yunteros, me encuentro con que me ocupan la casi totalidad de la hoja de barbecho, que dejan mis quince barbecheros, mis cuarenta jornaleros y mis quince yuntas en paro forzoso. ¿Y para qué? Para entregar la tierra a pastores y zapateros, a yunteros sin yunta o con burros famélicos, que van a arañar la tierra, a hacerla producir la mitad de lo que en mis manos producía, y, para colmo de desdichas, son menos, bastante menos de los que yo sostenía con la explotación directa. V. I. perdonará mi insistencia. Si son menos en número los que se van a sostener con las labores de mi finca; si son menos necesitados que los que ahorr. se sostenían; ri la finca va a producir menos, ¿por qué se me niega el derecho de continuar labrándola? Con el mayor respeto, queda en espera de su grata respuesta su atento seguro servidor, Alfonso Bardají. EL XXXU 1 CONGRESO EUCAR 1 ST 1 CO INTERNACIONAL Se celebrará en Manila, en febrero del año próximo El señalamiento de la ciudad de Manila como el sitio del XX XIII Congreso Eucarístico Internacional vino como resultado de la petición de los obispos de Filipinas, por medio del arzobispo de Manila, al Comité permanente del Perpetuo Congreso Eucarístico Internacional. El Comité, después de la debida consideración, asintió al deseo entusiasta de los obispos y no pasó mucho tiempo sin- que el arzobispo recibiera la concesión papal del privilegio especial. Los señores arzobispos y obispos de Filipinas redactaron inmediatamente una carta pastoral conjunta anunciando el hecho a los sacerdotes y seglares católicas, quienes lo recibieron con loor y gratitud. Las Agencias de turismo, queriendo atraer visitantes a estas islas, han llamado a Filipinas La Perla del Oriente. Los trotamundos que han pisado el suelo filipino hallaron este nombre apropiado. El clima agradable, la hermosura y exuberancia de los paisajes, juntamente con todas las facilidades y conveniencias que exige la vida moderna, han hecho de Filipinas un paraíso para los turistas y viajeros de afuera. Pero el nombre de La Perla del Oriente conviene más apropiadamente a Filipinas si tenemos en cuenta que es la única nación católica en el Extremo Oriente. Esta avanzada del cristianismo ha guardado la fe que España llevó a sus playas como el más precioso legado de aquella nación, de cuyo Rey Filipinas tomó su nombre. Filipinas tiene dos archidiócesis, diez diócesis y dos prefecturas. Los arzobispos son: Su excelencia Miguel O Doherty, arzobispo de Manila y primado de Filipinas, y su excelencia Gabriel M. Reyes, arzobispo de Cebú. Será interesante para los peregrinos que acudan al Congreso saber que la primera misa en Filipinas füé celebrada en la costa palmar de la isla de Cebú. De los diez obispos en Filipinas, siete son nativos y tres extranjeros. Los obispos son los siguientes: Mons. Alfredo Verzosa, obispo de Lipa; Mons. James P. McCloskey, obispo de Jaro; Iloilo; Mons. Santiago Sancho, obispo de Nueva Segovia; Vigan, llocos Sur; Mons. Sofronio Hacbang, obispo de Calbayog; Mons. Francisco Reyes, obispo de. Nueva Cáceres, Naga, Camarines Sur; Mons. César M. Guerrero, obispo de Lingayen, Pangasinan; Mons. Constance Jurgens, obispo de Tuguegarao; Mons. Luis del Rosario, S. J. obispo de Zamboanga; Mons. James T. G. Hayes, S. J. obispo de Cagayan, y Mons. Casimiro Lladoc, obispo de Bacolod. Los dos prefectos apostólicos son: el reverendísimo José Billet, C. I. M. prefecto apostólico de la Provincia Montañosa, y el reverendísimo Victoriano Román, A. R. prefecto apostólico de Palawan. La gran mayoría del pueblo filipino son católicos. De los catorce millones, poco más o menos, que habitan el Archipiélago, el 82 por 100 pertenece a la comunión católica. Mil cuatrocientos sacerdotes, 800 de los cuales son nativos, cuidan del bien espiritual de los filipinos. Tal es, según los datos y estadísticas, el estado actual de la Iglesia Católica en el país, que tendrá el privilegio de ser la sede del próximo Congreso Eucaristico- Internacional. Las principales y más importantes ceremonias religiosas del Congreso tendrán lugar en la Catedral de Manila. Esta Catedral es una de las primeras iglesias levantadas en la ciudad. Erigida en 18 1, sufrió varios, cambios, habiendo sido varias veces grandemente damnificada por los tifones y los temblores que en aquel entonces visitaban la ciudad periódicamente. El edificio actual fue empezado el año 1870 y fue terminado nueve años después. Es la iglesia más grande en toda la ciudad. Dedicada a Nuestra Señora, bajo el título de la Inmaculada Concepción, es una obra maestra de arquitectura. Todas las actividades al aire libre, en conexión con el Congreso, tendrán lugar en la Luneta, una vasta extensión de terreno arrebatado al mar y convertido en un magnífico parque público que da frente a la bahía de Manila. El José Rizal Memorial Stadium, que fue construido para los juegos que tuvieron lugar en Filipinas durante la última Olimpíada oriental, también será testigo de algunas de las conferencias que se darán al aire libre durante el Congreso. Barcos llenos de peregrinos de todas las partes del mundo anclarán en el pantalán más hermoso de Manila, el Pier, 7, que es tenido por los visitantes de Filipinas, como uno de los mejores piers en el mundo. En este pantalán el pueblo filipino recibirá a los peregrinos, sacerdotes y seglares extranjeros, obispos y otros prelados eclesiásticos, con todos los honores propios de semejante recepción. SOBRE LOS ASENTAMI ENTOS DE YUNTEROS Carta abierta del presidente de la Asociación de Propietarios de Trujillo al director general del Instituto de Reforma Agraria Muy distinguido señor: Sean mis primeras palabras para testimoniar públicamente mi agradecimiento por haberse dignado V. I. contestar a un telegrama de los que he dirigido al excelentísimo señor ministro de Agricultura. Cumplido, ese deber, quisiera decirle unas cuantas palabras sobre el contenido de su envío. Precisar algunos conceptos, ratificar hechos que vengo alegando reiteradamente y dejar todas las cosas sentadas en su sitio, como corresponde en una República bien ordenada. Reconoce V. I. que por el agobio de tiempo no es posible verificar los asentamientos de yunteros con el trámite burocrático que yo reclamo, pero que no falta el técnico, porque el personal del Instituto conoce a la perfección la provincia de Cáceres y las lincas que se están ocupando. Si lo que yo vengo reclamando fueran meramente trámites, sería un perfecto inconsciente; al demonio se le ocurre admirarse en estos tiempos de la falta de trámites. Pero y o le ruego a V. I. que repare detenidamente en lo que afirmo: que se están ocupando fincas que legalmente no pueden ocuparse, que se eliminan de los beneficios del asentamiento a yunteros por el único motivo de ser de derechas y que la Guardia civil no interviene en las invasiones, porque carece de órdenes para ello, son, entre otras muchas cosas, de sobrada trascendencia para que merezcan en justicia el calificativo de trámites burocráticos. Reconocerá V. I. también que no he negado en ningún momento la competencia del personal técnico. ¡Líbreme Dios de ello! Cuando ostentan su título, se lo habrán ganado con su esfuerzo. Ahora bien; en lo que sí tengo dudas muy fundadas es en su conocimiento de la provincia y las dudas se convierten en negación rotunda de que hayan visto la inmensa mayoría de las fincas que se han ocupado. Y claro es que, por muy grandes que sean sus conocimientos técnicos, no podrán llegar a la virtud taumatúrgica de resolver con acierto lo que, Trujillo (Cáceres) marzo de J. 936.