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A B a- VIERNES 27 DE MARZO DE 1936. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 19. LOS DICTÁMENES SOBRE LAS ACTAS Ayer aprobó el Parlamento las actas de los diez diputados de Pontevedra elegidos por la mayoría. Quedan pendientes de dictamen las tres actas de la minoría, entre las que figura la del Sr. Pórtela. Con motivo de la discusión del correspondiente dictamen, el conde de Vallellano pronunció unas atinadas palabras, haciendo notar que en dichas actas figuran muchas secciones con altísimos porcentajes de votantes, superiores al 90 y el 93 por 100. No obstante darse en todas o casi todas ellas la especial circunstancia de adjudicar la mayor parte de la votación a los candidatos de izquierda, y ninguna o casi ninguna a los de derecha, la Comisión, primero, y las Cortés, después, estimaron válida la elección. El conde de Vallellano quiso llamar la atención de la Cámara sobre este particular, para que quedase clara constancia de un criterio que anterior y reiteradamente se había sustentado ya, a saber: que la legalidad dé las elecciones no depende del número de votantes, aunque sea crecido, sino de que se hayan cumplido o no las leyes aplicables. Habrá que tener muy presente esta jurisprudencia, ahora confirmada, cuando se exa- minen las actas de otras provincias, en que. positivamente han resplandecido más que en las de Pontevedra la corrección y la legalidad, pero que por causas políticas están sometidas a fiera inquisición con propósitos netamente partidistas. No es que concedamos importancia excepcional a la anulación abusiva de actas limpias. La tendrá, pero en sentido contradictorio, al designio perseguido por los partidos imperantes, en cuanto el país advierta que se trata de eliminar del Parlamento, sea como sea, a determinadas figuras políticas. Más perjudicadas que éstas resultarán por el atropello las fuerzas republicanas todavía no contaminadas de marxismo, aunque tampoco preservadas contra su intoxicación; A ellas serviría tanto como al país, y quizá más, la presencia en la Cámara de figuras de la derecha, dispuestas a defender la causa del orden con abnegación y denuedo. El camino iniciado con el Sr. Estébanez, y que al parecer se piensa- proseguir con otros esforzados luchadores de la derecha nacional, puede serlo de perdición para muchos de los que se lanzan a recorrerlo con absurda ceguera, sin pensar en los precedentes, ni en las esencias del régimen, ni sobre todo, en las consecuencias. EL DESACUERDO ANGLOFRANCES EN LA CÁMARA DE LOS COMUNES, EDÉN HA PRONUNCIADO UN DISCURSO SOBRE EL PLEITO RENANO A B C en París y Berlín. El Gobierno inglés considera incompleta la contraproposición alemana. El discurso no satisface a Francia. Hitler habla en Leipzig El discurso de Edén no puede producir buen efecto en Francia, aunque en algunos párrafos critique a Alemania con benevolencia paternal. El ministro de Negocios Extranjeros habla como arbitro más que como garante de los acuerdos de Locar- no. Siempre se llega a la misma alternativa: o tiene razón Alemania al afirmar que Francia ha roto Locarno al entenderse con los Soviets, o es Alemania la que ha violado el acuerdo. Se puede adherirse a una tesis; se puede adherirse a otra tesis, pero lo que no es posible es vacilar eternamente entre las dos. La indecisión es la más peligrosa de las actitudes, porque alienta a unos, sin desalentar a otros, en vez de indicar claramente a los dos lo que la Gran Bretaña piensa, lo que espera de los firmantes del Pacto, lo que estádispuesta a hacer para respetar y hacer respetar su finna. A Inglaterra no le hubiera sido difícil condenar abiertamente el Pacto francorruso, porque de la misma Francia han salido- -y siguen saliendo- -voces en el mismo sentido. Inglaterra hubiera tenido una excelente ocasión para afianzar su posición de gran potencia conservadora. Pero Londres no ha escogido este camino; ha preferido dar a Francia la impresión de que aprobaba el acuerdo entre París y Moscú. porque Inglaterra no puede tolerar que una misma potencia domine en la región renana y en el Canal de la Mancha. A B C en París El discurso de Edén causará en Francia fastidio y desaliento. ¿Quién engaña a quién? Inglaterra deja al Reich manos libres contra Rusia PARA LA CONSOLIDACIÓN DEL TEMPLÓ DEL PILAR Lista 412 de la suscripción abierta en Madrid Un agradecido, 5 pesetas; G. M. 30; doña Pilar Muñoz de Baena, 5; doña Antonia Blanco, 5; J. R. 25; doña Dolores Hidalgo, c; J. G. 5; una hija de María, devota del Pilar, 5; D, Juan Grau, 5; Ramón Martínez, 5; una devota, 5; doña María Luisa Muñoz, 5; señorita Ana Ruiz de Velasco, 25; una devota, 5; una devota, 10; doña Teresa Muñoz de Baena, viuda de Muguiro, 500; doña Elvira Monje, 10; un devoto, 1; D. Julián Martínez Salazar, 25; una famiJia devota, 10. Continúa abierta la suscripción todos los días, de ocho a doce de la mañana, en la Colecturía de la parroquia de San Ginés, calle del Arenal, 13, y de cuatro a ocho de la tarde, en el Secretariado del Pilar, Preciados, 23, París 2 J, 2 madrugada. (Crónica telefónica de nuestro redactor. Bien que la Prensa local destaque y celebre cierta frase del discurso que Edén pronunció hace unas horas en la Cámara de los Comunes, la opinión francesa extraerá del texto del ministro inglés una impresión de fastidio y desaliento, porque la frase no quiero ser el primer ministro de Negocios que comprometa la firma de Inglaterra no pasa de ser una concesión de contenido puramente retórico. Es un énfasis que no se compadece con la respuesta del alegato y no prejuzga ni hipoteca las conclusiones del mismo. Basta añadir que dos, por lo menos, de ellas arruinan la tesis francesa, desmienten las victorias Alemania podría obtener con mucha facidel Quai d Orsay y justifican, en cierto lidad la apertura de negociaciones. Bastaría modo, el punto de vista de Berlín. El acuercon que prometiera que np levantaría fortido de los Cuatro no constituye un ultimáficaciones en Renania. Pero al Tercer Reich tum, sino una propuesta susceptible de enle gustan las situaciones claras y lógicas. mienda, examen y revisión ha dicho en Puesto que todo el mundo le reconoce (cuanto menos en teoría) el derecho a la igualdad, los Comunes el ministro de Negocios, siendo así que el ministro de Negocios francés no hay rasón para que Alemania deje de declaró ante la Cámara que el acuerdo refortificar su territorio frente a la poderosa vestía carácter definitivo. ¿Quién, por conlínea Maginot. Alemania no promete nada siguiente, engañó a quién? ¿Edén a Flanque no quiera o no pueda, cumplir. Si los lodin, Flandin a Edén, el Gobierno británico a carnianos quieren negociar, habrá de ser a su Parlamento o el Gabinete francés al suyo? base de la igualdad completa. Ya no hay ven Los compromisos que pueda adquirir Incedores ni vencidos. Alemania ha perdido la glaterra- -añadía el preopinante- -se limitaguerra, pero ha ganado la pas. rán al Oeste o sea- -concluirá el lector- El discurso de Éden es gris y algo conque, si Francia guerrea con Alemania so fuso. Su finalidad es contentar a la oposipretexto de una agresión del Reich a Rusia, ción, indicándole que el país no ha adquiriGran Bretaña no pestañearía. Más claro: do nuevos compromisos, que no se aplicarán deja, desde ahora, al Reich manos libres al sanciones contra Alemania, ni se ejercerá la Este. 1 No se trata de una adhesión Implímenor presión sobre el Reich. Entonces, hay cita a la tesis de Hitler, según la cual fue que borrar de la historia diplomática los Francia, al firmar el Pacto con los Soviets, acuerdos de Locarno, o declarar que el Goquien invalidó el Tratado de Locarno? bierno alemán ha obrado, conforme a la rasan y la justicia. Entweder, oder, dirán los En suma, el debate de los Comunes no mismos alemanes. fortalece ni estabiliza la posición de la diLo único en el discurso que, hasta cierto plomacia francesa. Si Hitler no incluyera punto, puede satisfacer a Francia es la proen la contrapropuesta anunciada para el día mesa de, en el caso de un ataque militar no 31 la satisfacción a que la víspera me reprovocado por parte de Alemania contra fería- -el aplazamiento de todo trabajo de Bélgica o Francia, Inglaterra intervendría fortificación en la zona invadida, ínterin no militarmente. Pero la actitud británica en el se negocie un acuerdo basado en la cancereciente pleito demuestra claramente que, aun lación del Tratado de Versalles- Francia en el caso supremo, se reservaría el derecho tendría que reivindicar, siquiera en el orden de- er el único juez para opinar si el ataque jurídico, su prestigio de gran potencia. ¿Reha sido provocado o no. Más claramente: tirada de la Sociedad de Naciones? La creo Inglaterra intervendría si así lo aconsejaran prematura, bien que Le Temps y Herrior sus intereses. Si. por ejemplo, Alemania re- hayan ayer coincidido en la apreciación de anudase la marcha contra Amberes y Calais, que, si la Liga se declara incapaz de velar las fuerzas británicas, intervendrían contra por el respeto de los Tratados, Francia teaAlemania. No porque exista la Sbciédid de dría que buscar otras soluciones. La retirán Naciones, ni porque en la orilla del Lapo da de Ginebra, cotizada, o, al menos, suger Maggiore se haya firmada un P CJ? sino. rida por los órganos soviéticos, sería una