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A B C. MIÉRCOLES 25 DE MARZO DE 1936. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 33. DESPUÉS DE RECIBIR CON GRAN FERVOR LOS SANTOS SACRAMENTOS, FALLECIÓ ESTA MADRUGADA EN OVIEDO EL EX MINISTRO D. ALFREDO MARTÍNEZ, VICTIMA DEL CRIMINAL ATENTADO DE QUE FUE OBJETO Antes de ser operado, el herido pide los últimos Sacramentos. El ¡Sr. Martínez, al ver su gravísimo estado, da a su familia instrucciones sobre el entierro; dice que perdona a sus agresores y que pide a Dios que él sea la última víctima. Después de un colapso, recobra el conocimiento, y con gran serenidad aconseja a sus hijos entereza. A la una de la madrugada expiró El juez ha comenzado a instruir el sumario Oviedo 24, 10 mañana. El ex ministro D. Alfredo Martínez, herido por unos pistoleros el domingo, continúa grave. El presidente de la República celebró una conferencia telefónica con el Sanatorio, interesándose por su salud. El juez ha empezado a instruir el sumario. mucho en la ciudad, donde, como es sabido, se le apreciaba generalmente. Protesta del partido republicano liberal demócrata. Recibimos la siguiente nota: Reunida la Junta municipal del partida republicano liberal demócrata, acordó por unanimidad que constase en acta su más enérgica protesta por el vil atentado cometido en Oviedo contra el ex ministro don Alfredo Martínez y García Arguelles, quien laboró en defensa de la libertad y la democracia durante toda su vida, con lealtad hacia el partido y su ilustre jefe, D. Melquíades Alvarez. La muerte Oviedo 25, 2 madrugada. Acaba de fallecer en el Sanatorio Asturias, después de una larga, pero dulce, agonía, el ex minis- tro D. Alfredo Martínez y García Arguelles. Rodeaban el lecho sus familiares, los dueños del sanatorio, doctores Miñor y Fanjul, íntimos del finado, y algunos amigos. En las demás dependencias del Sanatorid puede decirse, sin hipérbole, que se hallaban traslado de su cadáver al cementerio se hi- todos los médicos de Oviedo. ciese. a las seis de la mañana; que le acompaLa noticia del fallecimiento ha circulado ñen sus hijos, sus familiares y algunos ami- rápidamente por la capital, y, aunque espe- i gos. Pidió que no se persiguiese ni se busca- rada, produjo honda emoción. se a los autores de la muerte, porque él los Cumpliendo los deseos de la víctima del perdonaba. Dijo que. lo único que pedía a crimen, el entierro se verificará a las seis de Dios es que él fuese la última víctima. la mañana del jueves. Con los médicos habló antes de la operaLos alrededores del Sanatorio comienzan ción; les dio algunas instrucciones y apuntó a ser invadidos por la multitud, que no oculla posibilidad de que se presentase la perito- ta su congoja ni la execración del vil asesinato. nitis, por algún síntoma que ya se reflejaba; El Sr. Martínez, gravísimo Oviedo 24, 3 tarde. El Sr. Martínez se ha agravado extraordinariamente, temiéndose un fatal desenlace. Fulminantemente se le presentaron síntomas de peritonitis. Se avisó al doctor Gómez Ulla para que se trasladase en avión a Oviedo. mandó que le pusieran una compresa de hielo en los riñones. Dijo que no le anestesiasen con éter, que le dieran una inyección intrarraquídea. Aconseja a sus hijos entereza El Sr. Martínez sufrió un colapso, y por Oviedo circularon noticias de que había fallecido. A la hora y media recobró el conoAntes de operarse, el enfermo re- cimiento y fue entonces cuando llamó a sus familiares y a que sostuvo cibe con gran fervor los Santos la conversaciónsu amigo, con los A sus hijos ya mencionada. les aconsejó que tuviesen la mayor entereza Sacramentos posible y que se dieran cuenta de que En vista de que la gravedad aumentaba taba de una circunstancia inevitable se traya, y por momentos, no se pudo esperar la llega- que había que lamentar exclusivamente el da del doctor Gómez Ulla, y el doctor don que él hubiese sido elegido como víctima; Francisco García Díaz se decidió a ope- pero, desde luego, pensando en que la vida rarle. de llevar Antes de la operación, el Sr. Martínez era efímera y que todos habíamossu madre el mismo camino, y que, además, y pidió los Santos Sacramentos, que recibió sus hermanas necesitaban de la entereza de con gran fervor. En aquellos momentos rodeaban su lecho su esposa, doña María Vega; ellos ahora. Con todos estuvo hablando con mucha seel ex presidente de la Diputación de Oviedo don Fermín Mandeta y varios amigos y renidad y aplomo, no pronunciando ni una sola frase por la que lamentase su estado y correligionarios. el final que él ya preveía. A última hora de la noche el estado del El Sr. Martínez entra en período Sr. Martínez es tan grave, que se cree que el desenlace sobrevenga en muy pocos miagónico y dice que pide a Dios nutos. Desde luego, por el sanatorio, hoy, ha consea él la última victima tinuado el desfile de personas. de todas las Oviedo 24, 12 noche. El ex ministro de clases sociales y muchos que han acudido partes de la que Trabajo D. Alfredo Martínez se halla en pe- de distintaslos aparatos provincia; hubo sadescolgar telefónicos ríodo agónico. Al hacérsele la operación, los natorio, por las incesantes llamadas del se que médicos se encontraron con que lo que se hacían al establecimiento. (creía que era bala se trataba de un hueso El estado de D. Alfredo ha consternado desprendido por el proyectil. Desde luego, el Sr. Martínez ya veía su estada gravísimo y preveía la muerte, de. tal niodu. que hizo comparecer a sus hijos, a su espesa, a su hermano Fernando, abogado del Colegio de Oviedo, y, por último, a su amigo íntimo D. Celso Gómez, con el que B habió respecto a su fallecimiento. Dijo que no quería que de su muerte. se hiciera ban- dos pagas extraordinarias y 500 pesetas de de Piedad. Edad, dera política; que también quería evitar que gratificación, en el Monte título. Programa, 25 años. No se- exige su entierro constituyese un espectáculo, para 1 S a regalamos, Contestaciones y prepaque lo cual no podía celebrarse a hora en que las ración, en el INSTITUTO REUS Preciacalle estuviesen concurridas; pidió gue eT dos, 23, Madrid 3- 3 3 PLAZAS CON 3.300 PTAS Don Alfredo Martines y García Argüe lies había nacido en el año 1878. Contaba, pues, en la actuaüdad cincuenta y ocho años. Estudió con aprovechamiento inusitado la carrera de Medicina, y una ves doctorado visitó diversas clínicas extranjeras, estable- ciéndose después en Oviedo, donde bien pronto adquirió una sólida reputación pro- feúonal. Visitaba gratuitamente a cuantos pobres acudían a su consulta o requerían sus servicios, y las más de las veces ayudaba a los enfermos en tales circunstancias económicamente. De ahí su gran popularidad en Oviedo y, en general, en toda la región asturiana, donde se le profesaba tanto cariño como admiración. Estaba casado con da virtuosa dama doña María Vega, y el matrimonio tiene cinco hijos: D. Alfredo, D. Antonio, D. Alfonso, doña Mercedes y doña María. Don Alfredo Martínez era médico de cabecera de D. Melquíades Alvares y fami- lia, y aunque él jamás se había preocupado de política, su admiración y cariño por el ilustre hombre público le llevaron a ingresar en las filas del partido que éste acaudilla, cuya jefatura provincial ostentaba en Asturias con el celo y lealtad que fueron la norma de su vida toda. En el primer Gobierno Pórtela, del 15 dé, diciembre pasado, ocupó la cartera de Justicia, Trabajo y Sanidad, que sólo desempeñó dieciséis días. La indignación que el infame crimen ha producido en toda España, y singularmente: en Asturias, donde el hecho se puede apreciar más directamente en toda su monstruo sidad, demuestra el cariño que inspiraba la labor de tan ilustre médico, inspirada siempre por un desinterés y una abnegación ejem piares. Noso re- que reiteramos la condenación que os es posible expresar sobre el crimen, enviamos a la atribulada familia de la víctima y a D. Melquíades Aüvares, así coma, a toda la región asturiana, el sincero sentí- miento de indignación y de pésame con qué, registramos esta nueva tragedia de los tristes días qiig vivimos.