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A B C. MARTES 25 DE FEBRERO DE 1936. EDICIÓN DE LA TARDE. PAG. 26 0 del petróleo no es el último recurso en materia de sanciones, pues hay que tener en cuenta las sugestiones que recomiendan prohibir a los navios italianos la entrada en puertos de países sancionistas. Hablando del problema de las sanciones dice que muchos piensan en el rearme de Alemania y en la situación que se presentará cuando la máquina militar alemaga esté terminada; por ello hay que sostener a ¡a sociedad de Naciones y reforzar los rñéto dos de seguridad colectiva. Parece lógico y evidente que si los discursos de los señores Hitler, Goering y Goebels tienen una significación, y que se desea en el porvenir contenerlos, es preciso empezar. por contener al Sr. Mussolini. El orador termina luciendo que es preciso que la Sociedad de Naciones rinda el máximo y demostrar que ya no se ayuda a los agresores, aplicando inmediatamente la sanción del petróleo. Edén h? bh de los grandes problemas internaciona es El Sr. Edén empezó su discurso exponiendo la forma en que le desarrollará, dividido eni tres partes: primero, confleto italo- abisinio y sanciones; segundo, cuestiones subsidiarias al conflicto, y tercero, situación internacional en conjunto. El Sr. Edén, respondiendo a las imputaciones de lentitud en la cuestión del arreglo del conflicto italo- abisinio hechas al Gobierno por la oposición, pregunta qué podía hacer el Gobierno inglés antes de comenzar las hostilidades. El ministro añadió: Hemos tomado todas las medidas necesarias para llevar a cabo las negociaciones y ver de conseguir la conciliación entre los beligerantes. ¿Hubiera preferido la oposición que aprobásemos las sanciones antes de comenzar la guerra? Esto es imposible, -según los términos del Pacto. No ha habido lentitud después de la apertura de las hostilidades, ya que Italia fue declarada agresor; esta declaración fue ratificada por numerosos Estados. Se formó una comisión y se aprobaron las medidas contra Italia El efecto de Jas sanciones El Sr. Edén hace resaltar que es más evidente la rapidez que la lentitud en su actuación. Dice que los esfuerzos de Italia para reunir oro demuestran que se da cuenta de lo que significan las sanciones, y agreijl. A los efectos de las sanciones ya en vigor, se vienen acumulando otros, y finalmente tendrán una influencia importante para el principal objetivo de la Sociedad de Naciones término de las hostilidades Recuerda después que un Estado no miembro es el principal abastecedor en petróleo, y que la oposición parece insinuar que algunos países han aumentado sus exportaciones de petróleo. Las ventas de los Estados Unidos han disminuido. Edén cita cifras para apoyar su tesis. Afirma después que la sanción al petróleo es igual que cualquier otra, y, por lo tanto, es preciso juzgarle igual; es decir, si su aplicación ayudará a poner fin a la guerra, pues éste es el objeto de las naciones reunidas en Ginebra. Resistencia firme y colectiva a la agresión En este sentido es como tenemos que examinarla, y así será examinado por el Gobierno, que habrá de adoptar la decisión, no adoptada todavía porque el Gobierno examina el informe de los peritos. Otros Gobiernos hacen lo mismo. Pronto se discutirá en Ginebra este informe. El Gobierno estima que cuanto más pronto se obtenga una decisión, major será para todos. Además, el Gobierno británica no ha abandonado ninguna de sus decisiones. Puedo asegurar a la Cámara, además, que la política del Gobierno sigue siendo la de mantener una resistencia firme y colectiva a la agresión y que en su labor le guiará el espíritu del Pacto. No demostraremos ni debilidad ni vacilación ante la firma de la paz. El orador expone detallamente la misjón de la organización ginebrina y declara que Ginebra es el lugar de las negociaciones equitativas. Lo digo aquí esta tarde, antes de regresar a Ginebra gara reanudar la discusión sobre nuevas sanciones. El Gobierno desea ante todo el restablecimiento de una paz equitativa entre Italia y Abisinia. El Sr. Edén termina este punto de su discurso asegurando a la Asamblea que todos los miembros de la Sociedad de Naciones aceptarían ponerse a disposición de los beligerantes si. éstos expresan el deseo para obrar en el Comité de los Cinco. La necesidad- de rearmar Nos vemes obligados a rearmar ante la falta de confianza en la buena voluntad mutua de las naciones y ante la obsesión del peligro. Todo temor de agresión no provocada debe quedar eliminado y sólo puede descartarse mediante el robustecimiento progresivo de la seguridad colectiva hasta que cada país quede convencido de que no puede serle provechosa ninguna circunstancia de agresión. Es esencial, pues, que confirmemos nuestra, adhesión á la Sociedad de Naciones y a la seguridad 1 de distinguir claramente entre esta política y la del bloqueo. El Gobierno británico asumirá su parte en la seguridad colectiva, pero no participará en ningún bloqueo. La discriminación es clara; nuestro objetivo final ha de ser un sistema mundial de seguridad colectiva que abarque todas las naciones y cuya autoridad no sea desafiada por nadie. Aún estamos lejos de ello. Esperamos que se realice mediante acuerdos eme se basen en una mutua cooperación de las demás naciones en esta tarea. En el verdadero sistema de seguridad colectiva debe quedar siempre la puerta abierta para que entren otras naciones. Cooperación europea o desintegración Al terminar su discurso, que duró treinta y ocho minutos, él Sr. Edén declaró que Europa ha de escoger entre la cooperación o la desintegración. Para alcanzar lo primero es indispensable un espíritu de mutua comprensión. Inglaterra, a este respecto ha de hacer frente a una responsabilidad particular. Su resurgimiento económico y financiero la sitúa en condiciones de jugar papel primordial en. la. cooperación internacional para sostener la autoridad de la Sociedad de Naciones e inspirar confianza en la potencia de Inglaterra y en la sinceridad del país. Ello sólo puede hacerse si proseguimos una política consistente y progresiva. Creo que tal política puede ser elaborada y seguida con persistencia sobre las bases que indiquemos. Con esta convicción emprendo mi tarea. Amery, contra ¡as sanciones Habla después Sir Archibald Sinclair, jefe de la oposición liberal, quien afirma que los princioios expuestos por el jefe del Foreing Qffíce son aprobados por la opinión pública, pero niega que la política del Gobierno sea persistente, deseando que el Gobi riao. manifieste rotundamente su apoyó a la Socieda 6 V. de Naciones. Pide que no vacile en- poner en vigor, de acuerdo con las demás potencias de Ginebra, las sanciones del petróleo, que serán las únicas eficaces. El Sr. Amery, conservador, afirma que, por el contrario, la política de sanciones es ineficaz y desastrosa. El Sr. Henderson, hijo del ex presidente de la Conferencia del Desarme, critica la lentitud de las decisiones t obre elembargo del petróleo. 1 pacto francoitaliano y el Estatuto de la Liga En la sesión de esta tarde en la Cámara de los Comunes, el Sr. Garro Jones, diputado liberal, recordó la cuestión del acuerdo franco- italiano de enero de 1935, preguntando al ministro de Negocios Extranjeros si, ya que el Gobierno conoce los términos secretos de este acuerdo, les va a dar a conocer a la Cámara El ministro respondió: No me corresponde a mí el publicar informaciones que poseo sobre los términos de un acuerdo concluido entre potencias extranjeras, que no juzgaron oportuno publicarlos. Poco satisfecho indudablemente con esta respuesta, el diputado preguntó al Sr. Edén si tiene la intención de hacer reclamaciones ante el Gobierno francés, basándose en el hecho de que este aceurdo está en contradicción coi: las obligaciones de Francia con la Sociedad de Naciones El Sr. Edén se negó entonces a continuar esta controversia, pero la oposición manifestó ruidosamente su desaorobación, por lo que el ministro remiró: He dicho que tengo en mi poder informaciones relativas a los términos de este acuerdo, pero no he dicho que ¿onozco todos sus términos El Sr. Jones volvió a plantear su pregunta en otros términos: no indican estas informaciones que el Gobierno francés obra en contravención con la Sociedad de Naciones? El Sr. Edén contestó: Debo negarme a responder en nombre de un Gobierno extranjero En definitiva, el ministro hace considerar a sus interlocutores el hecho de que todas las preguntas relativas a esta cuestión deben ser planteadas ante el Gobierno francés. En caso de agravación de Jas sanciones, Italia se reserva toda libertad de acción Roma 24, 4 tarde. Habiendo circulado el rumor de qm Italia denunciaría el acuerdo franco- etíope de enero de 1935 en caso de agravación de las sanciones, en los círculos autorizados se precisa que si bien es cierto que Italia se reserva toda libertad de acción para responder a una agravación eventual de las sanciones, no ha pensado en denunciar los acuerdos de enero de 1935. Se pone de relieve a este propósito que la libertad de acción italiana se refiere a un plan mucho nías vasto v que todavía no ha sido adoptada decisión alguna. La política exterior italiana se inspirará en una más estrechi cooperación con Alemania CUELLO sflHL; Roma 24, 5 tarde. El embajador del tercer Reich, en Italia, Sr. Ulrich von Hassel, que acaba de llegar a Roma procedente de Berlín, celíbró esta mañana una conferencia con el jefe del Gobierno, Sr. Mussolini. Se cree que el Sr. Von Hassel informó al duce sobre el criterio del Sr. Hitlsr en lo que se relaciona con una cooperación más estrecha entre ambos países cooperación j que, según se informa, es una de las prinj fipalcs finalidades de la política exterior itaei me) Oi y mas liana. Sin embargo, no se ha facilitado ningún detalle de la citada entrevista. -Un ted económico Pr- ss.