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DIARIO ILUSTRADO. AÑO TRIGE ¿1 MOSEGUNDO. 15 CTS. NUMERO FUNDADO EL i. DE JUNIO DE 1905 POR D. TORCUATO LUCA DE TENA Todavía más. Existe una Empresa industrial subvencionada por el Estado español, fan sumamente relacionada con la deíen- a nacional como es la destilación de carburantes; pues bien, en esa Empresa no hay Si en o tn- momento- en que todo el pen 1 ainumo espino! esta puerto en una contien- ningún técnico español. No queremos poner comentarios a estos c i electoral, se pililo ribrir ira paréntesis, yo quicio al. ririe, ann ue le cierre en segtrda liecbo tan claros y concretos, que entran por no parecer inoportuno. Mi paréntPv por los ojos y llegan al alma. Ahí está el si no tiene ue ver nada con la contienda qu pasaporte del ingeniero español sellado en no- ocupa, no deja de tener 1 elación, si l i el extranjero, y ahí está la conducta del Esapetencia de poder que guía, cla contiend t tado español con los ingenieros extranjeei A avalada por ios pioblem; naciohale- ros y con los ingenieros españoles. Y ahí Si no es asi, la on. iendi deja de ser con- está planteada una delicada cuestión intertiuida para convertirse en riña. Como no nacional, en la que, como cuestión previa, tjM cT hacer c- ste agravio a los contendien- había que ocuparse de las industrias espates, abro el paréntesis seguro de que tiene ñolas. No pedimos con esto, puede suponerse, la inactividad de todos ios ingeniero, cabida en el pensamiento español. lljHero partir de bacer algunas considera- extranjeros, ni siquiera vi- ados tan tajantes, ciones al pasaporte de un ingeniero espa- como el ¡del pasaporte que hemos comentado, ñol que iué de viaje a Inglaterra. Al llegar, pero sí debemos esperar una mejor distiijustifica MI personalidad, y le sellan el pa- bnción y acoplamiento de nuestro- ingeniesa orle como se sabe. No le ponen nin- ros, desamparados hoy por el Estado y re 1111 ob táculo a u permanencia en Inglate- basados por los extranjeros. Pero el parénrra; puede vis! a r h puede verla, puede sen- tesis puede que baya resultarlo poco intetir la emoción agobiante de sus nieblas den- resante. Acaso prefieran ustedes seguir has ts, que cierra el paso a los días en compli- blando de elecciones. Pues yo cierro el pacidad con las noches. Hay una cosa que? tam- réntesis. Sigan ustedes. bién le cierra el paso al ingeniero como una G. CORROCHAXO niclAa profesional. En el- sellado del pasaporte se Je dice: Permitida la entrada con la cHndiciónVde que el poseedor, (del pasaporte) lio ejercerá ningún empleo pagado o sin pag ar. mientras permanezca en el Reino Unido Pagado o sin pagar. Como no se (urcen emóleos sin pagar, bien claiammtc Ea grave preocupación del momento preH advicik que c quiere atajar la posüvh la. 1 sente, anle las descaradas amenazas revolu le h grati licuación, que es una manera p cionarias, es para H mayoría de los eiivladesvirtuar loV salarios. Pero todavía no s? danos el que este Gobierno electorero, muy sifntcii satisfechos los ingleses con esta me- i iglo XTX afirme su inquebrantable volundida prohibitiva, y quieren atajar la iniciati- tad de mantener el orden público en Esva de que el Ingeniero español trabaje por su paña. Todo- los demás problemas sochcuenta. V pé flen un segundo ello al pasa- les económicos. -son de importancia secun porte: Fl poseedor de este certificado no diaria, actualmente, si se compara a la inpodrá establecerse o buscar empleo en- c quietud general de ver amenazada una vez Keino Unido, Concretamente. No sólo no le más la paz interior del país. A la hora en dejan trabflja es que no le toleran que Ir) que escribo corren- rumores de posibles disintente, no le consienten ni buscar em- lurlvos v hasta de repetir las- ilvanda- de pleo octubre rojo, si. como Kirece harto probable, Vengamos a España. ¿Qué ocurre en Es- las mímenlas ven ptididas las elecciones. paña? ¿Qué correspondencia tiene España V la gente se pregunta: ¿Qué liara el Go 5 con el Reino Unido? Pues que en España bierno oiisentna que íos malhechores, ase- inos e incendiarios a las órdenes de los hav quinientos o seiscientos ingenieros esp- iñoles; sin trabajo, por la excesiva cifra de Sin iet- o apoderen de- la calle, dando al mundo la impresión de que España es va ingenieros extranjeros (uno- efectivo- y otro- nominales) que integran lo- cuadro- incapaz, de vivir bajo el orden v la legatécnicos de las comnañías. Solamente de M lidad? n s, se puede calcular que hay 250 extran, Vo 110 lo creo. El Sr. Pórtela, qu? pas. l jeros, cifra que representa aproximadamen- por hombre audaz y cn r ico, no me parece, te f cincuenta por ciento del número de in- dado su temnle, dispuesto a hacer el triste geniero- españoles de esta especialidad. papel de un Kerenskv español, enligando T. a proporción de ingenieros en alguna la República al í. enin de la Dehe- a de la Fmpresa es de cuatro extranjeros a uiv Villa. Tendría tanto que perder este Goespañol. Preguntábamos qué corresponden- bierno y su altos protectores, como la ma cia tiene- España con el Keino Unido, que vorh de los españole- si la a criada uav sella de esa manera que vemos el pasaporte del Estado naufragara en el mar sangriento de un ingeniero español. Conio detalle de del comunismo. Además todos sabemos que correspondencia tenemos a la ista la nó- el Sr. Pórtela ha venido a salvar a la República y a su Presidente, creando, para llevar mina de upa mina de España, en la que hav cien nombres ingleses que representan en a cabo tan heroica empresa, ese inverosímil nómina n cantidad de lies millones qui- partido centra con la varilla mágica de un nientas treinta y ocho mil cuatrocientas brujo electorero. Bastará, pues, que el jefe ochenta y nueve pesetas, con quince én- del Gobierno ponga tanto tesón en mantener timos, para más exactitud. En una confe- el principio de autoridad como en hacer rencia que dio el ingeniero Sr. Pérez Urru- alarde, de prestidigitador con gobernadores, tl, dijo que hay casos en que los ingenieros alcaldes y demás altos funcional ios- -a fin extranjeros de una sola Empresa cobran de asegurarse un sumiso rebaño ministerial- -más que todos los ingenieros españoles de rara qu; todos estemos tranquilos. Es claro ue lo estaríamos aún más si el Gobicrnj la especialidad en servico oficial. ABC DIARIO ILUSTRADO. AÑO TRIGESIMOSEGUNDO. 15 CTS. NUMERO (PARÉNTESIS DE LOS INGENIEROS) EL ORDEN. PUBLICO actual hiciera sobre el particular una afirmación clara V rotunda de garantizar 2. tranquilidad del país. Y de que desde algunos altos mandos de gran responsabilidad no se volverá a pactar, en caso de peligro, con los revolucionarios, como slU; edio en? Asturias, donde ciertas secretas complicidades entre aparentes ad ersarios se sobrepusieron a los sagrados intereses de la patria. Porque por encima fie las combinaciones electorales y de la cuestíi n del régimen está W existencia misma de España, que a todos nos importa mucho má- floy la clave d; l TH oblema del orden público está en que el Gobierno de la República se atreva a sítuar- cara a cara frente a la revolución y a í. miper las ligaduras que aún le sujetan a- i- cómplices. Y para eso se requiere frente, a los destinos del país a. un gobernante que, además de patriota, tenga una completa pendencia de acción y no gobierne bajo 1 la tutela de ciertas sectas internacionales. ¿Surgirá entre los republicano. españoles el nuevo Thiers capaz tic aplastar un levantamiento comunista y de salvar a España? No pretendo responder a esta incógnita terrible que a la hora presente agita a tantos espíritus. Quizá no pase mucho tiempo sin que se presente la trágica hora histórica en que España renazca o perezca entre escombros. Bastaría, no obstante, por parte del Gobierno, querer vencer a la rc. olución para que ésta, en efecto, quedara vencida definitivamente, dados los elemeiiios defensivos con que hoy cuenta el listado e- pañol. Pero no es suficiente el dominar en la calle un movimiento revolucionario si despuís 110 se consolida la victoria por medio de oficace, medidas gubernativa- que eviten otra exp osión. Alií está el ejemplo de Asturias para recordarnos cómo se malogran los esfuerzos y sacrificaos hechos por la patria cuando, en vez de imponer la ley, se claudica y se pacta con el enemigo. En realidad, lo que sucede es que la tra- yectoria revolucionaria sigue su curso- iror placable desde abril de io,ii. La Monarquúi, desde la Restauración hasta el final del reinado de Alfonso X f FT. no tuvo que afr rla, se con un tan pavoro- o problema de ori ot. publico- -o, mejor c cho, de desorden crónico- -como la actual República. Dura ite la Monarquía no se conocieron estas constantes perturbaciones sociales que arruinan al país, como tampoco se conoció este paio de co. ooo obreros sin trabajo, que se ha iniciado precisamente bajo la llamada República de Ti abajadores En vano lo- dirigentes de nuevo régimen han triplicado las fuerzas de la Guardia civil, de Seguridad y creado, además, los de Asalto. En vano también se lian visto privados los españoles do sus libertades, viéndose constantemente sometidos bajo la ley de Defensa, la censura periodística y los habituales estados de prevención, de alarma y de guerra. Los hechos comprueban por sí solos que desde la República vive España bajo una completa anarquía, la cuál nos sitúa al margen de los paises civilizados. De ello son responsables, ante todo, esos hombres que. por derribar ia Monarquía, enloquecieron a las masas con promesas engañosas v utopías irrealizables. Y ahora carecen de autoridad moral para oponerle un dique a las fuerzas destructoras que desencadenaron inconscientemente... E la historia de todas las revoluciones... VLVAKO ALCALÁ GALIANO