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A B C MARTES 7 DE ENERO DE 1936. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 21. ACTOS DE PROPAGANDA POLÍTICA Discurso del conde de Valleilano Se levanta a hablar el Conde de Vallellano, al que saluda la concurrencia con una saha de aplausos. Comienza diciendo que está España en un momento difícil de su vida, regida por un Gobierno que no responde, en modo alguno, a las necesidades nacionales. Alude con donaire, muy favorablemente acogido por el público, al jefe del actual Gobierno, cuyas notas comenta en tono humorístico, pero con un grave fondo doctrinal. Se refiere al problema de los trigos y alude a las importaciones realizadas por don Marcelino Domingo, acerca de las cuales él solicitó insistentemente esclarecimientos que las Cortes no quisieron o no pudieron rea 1 izar. Ello es una comprobación de la incapacidad del sistema parlamentario, si es que todavía nos hiciesen falta comprobaciones. 1 Combate el caciquismo del que tanto se ha hablado en otras ocasiones y asentado ahora en los lugares más visibles del Estado. Habla de la labor realizada por los diputados monárquicos en el Parlamento y dice todo lo fecunda que ha sido su labor, toda ella demostrativa aparte de otras cosas, del elevado temple de los sectores monárquicos. Hace historia de las últimas incidencias parlamentarias con motivo de la presentación de las proposiciones acusatorias de que ha dado cuenta la Prensa, que relata con interesante lujo de detalles, como actor que fue de los hechos. y da fin a su intervención, cuya breveuad lamentaba unánimemente el público, por tener que trasladarse los oradores al Liceo, donde había de continuar el acto. Los oradores se trasladan al teatro Liceo Al terminar su discurso el conde de Vallellano, los oradores se trasladaron al teatro Liceo. En este teatro presidiar el acto los directivos obreros de Renovación Española en Avila, Antonino Pindado, Felipe Encinar y Benjamín González. El teatro, colmado de público, que, como en el Principal y en el Abulense, se apinaña. ba en los pasillos, estaba decorado también con lemas sugeslh os: España es católica La Patria es una e indivisible El público, en su mayoría obrero, que llenaba el local, acogió a los oradores a su llegada con una entusiasta salva- de aplausos. Los señores Yanguas y conde de Vallenano continuaron sus discursos en este teatro, ocupándose el primero de interesantes cuestiones internacionales y el segundo de cuestiones de política interior de palpitante actualidad Discurso del Sr. Calvo Sotelo Comienza su discurso en el teatro Liceo, recordando el refrán de año nuevo, vida nueva; lo que no es cierto, ni para el régimen que entra en el 1936 y sale del 1935 constitucionalizando, r. i para nosotros que terminamos el uno y comenzamos el otro mitineando. Pero si la vejez de aquél es provecta y senil, amén de prematura, porque no tiene pasado ni tiene mañana, la nuestra es juvenil, sumando un pasado glorioso a un porvenir risueño. Somos los hombres de la reconquista; cosa mejor que la conquista, porque ésta no conoce bien su objetivo, y aquella lo conoce al haberlo perdido inconscientemente. Según Fustel de Goulanges, laá ruinas de Grecia no hablan de muerte, sino de eternidad. Así, las ruinas de nuestros ideales que no están en la ley, pero sí en nuestra conciencia, nos hablan también de magnitud suprema y de gloria infinita. Al entrar aquí- -dice- -se me han dado 1 a conocer las instrucciones generales cursadas a los delegados de la autoridad. Todo está LA CAMPAÑA DE LOS PARTIDOS DE DEREMitín de Renovación Española en tres teatros de Avila y discursos de los Sres. Yanguas, conde de VaJJdlano y Calvo Sotelo. Mítines del Bloque Nacional en Aranda de Duero, donde fue aclamado por la multitud el doctor Aibiñana y en Antequera, acto éste suspendido por el delegado cuando hablaba el diputado marqués de EJiseda, que fue detenido y luego libertado. Actos tradicionaüstas en Bilbao y en Granada. Discurses de Sr. Gil Robles en Galicia y suspensión del mitin de Lugo cuando hablaba el jefe de la C. D. A. Otros actos Renovación Española Gran mitin- en Avila en tres teatros Avila 6, 10 mañana. A las diez y media de la mañana llegó, procedente de Madrid, una caravana de más de veinticinco automóviles, que acompañaba a los que conducían al Sr. Calvo Sotelo y al conde de VaUellano, que habían de tomar parte en el mitin. A unos kilómetros de la capital salieron a esperarle significadas personalidades abulenses, que acompañaban al ex ministro don José de Yanguas, que desde hace algunos días estaba entre nosotros. En Villacasün se habían unido a los expedicionarios algunos coches que conducían representaciones de la provincia de Segovia. Por su parte, a Avila habían llegado otras de Salamanca, Valladolid, Zamora y otras capitales. También llegaron a Avila representaciones de Renovación Española de San Sebastián y de Bilbao y un autocar conduciendo a afiliados del Bloque Nacional de Linares (Jaén) que acudían también para escuchar a los oradores. Los oradores y los expedicionarios, acompañados por numerosas personas de Avila, oyeron misa en Santo Tomás, el magnífico templo de los Reyes Católicos. Se dirigieron después al teatro Principal, donde fueron recibidos por una ovaVión calurosísima. El mitin El mitin se celebró en los teatros Principal, Liceo y Coliseo Azulease, hablando los oradores desde los dos primeros. En el teatro Principal presidía el acto el catedrático D. Guillermo Hernández de la Magdalena, a quien acompañaban, a más de los oradores, el ex diputado por Avila Sr. González Rojas y el ex ministro señor Callejo y los directivos de Renovación Española en la provincia, Sres. Tejerizo, Costa, San Juan, Lafuente (D. Miguel) Moreno (D. Domingo) de Diego, Laviña y D. Primitivo de Juan. En el escenario campeaba la cruz de Santiago sobre fondo verde y dos grandes lemas que decían: Contra la revolución v sus cómplices el uno, y el otro: España unida y en orden En la galería alta un grupo de expedicionarios venidos expresamente para el acto desde Linares, compuesto de unas cuarenta personas, desplegó un gran cartel en el que se leía: Linares (Jaén) Los correligionarios del Bloque Nacional, saludan a sus jefes y a la ciudad de Avila Discurso del Sr. Yanguas Como jefe provincial de Renovación Española en Avila hace uso de la palabra en primer lugar el ex ministro don José de ifanguas. Saluda a los asistentes venidos de los pueblos, teniendo un recuerdo especial para sus paisanos de Linares, que se han tomado la molestia de hacer tan (largo recorrido para venir al acto. Tiene palabras de elogio para el Conde de Vallellano y para el Sr. Calvo Sotelo, recordando la campaña de éste contra el separatismo de los malos españoles que reniegan de la madre patria. Todavía no puede precisarse cuándo ni cómo habrá eicciones. El Gobierno que pomposamente se llama parlamentario, iene cerrado el Parlamento; y, llamándose liberal, tiene suprimadas las libertades y mantiene la censura, y apellidándose demácrata, rehuye comparecer ante el sufragio, por exceso sin duda de confianza en su popularidad entre las masas. Bueno será en todo caso, señalar la característica de las elecciones que se avecinan, en relación con la que tuvieron las d 3 1933. Aquellas, tuvieron por lema en el campo de las derechas, el antimarxismo. Estas tienen por el contrario, como símbolo, la antirrevolución. Contra la revolución y sus cómplices se ha dicho en acertada frase. El antimarxismo venía tan solo a combatir una de las facetas del pacto de San Sebastián. Y es necesario combatirlas todas, porque aquel pacto fue una mezcla monstruosa de separatistas enemigos de España, y cte masones al servicio de logias extranjeras, a la vez que de marxistas a las órdenes de Moscú, concretándose el cuadro con coabyuvantes ganosos de saciar su despecho o su ambición. La reciente nota del Sr. Pórtela habla de los siete años indignos de Dictadura. ¡Siete años indignos, en los que no hubo ni un muerto ni un parado, en los que había seguridad pública y personal y libertad para el trabajo y bienestar general; pero en lo que no había en cambio libertad ri impunidad para el crimen y para el pillaje. Son muchos los españoles que añoran la memoria del general Primo de Rivera y saben bien que, si él viviese, encontrarían seguro remedio los males que aquejan a España. (Grandes aplausos)