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A B C SÁBADO 21 DE DICIEMBRE DE 1935. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 51 un convencido de que contra el adverso destino el hombre es impotente para- luchar: En estas meditaciones de Félix, burlonamente comentadas por Ramón, salta el nombre de Satanás. Es la hora del véspero propicia a la reflexión. Obscurécese el cielo, y hay un preludio de tormenta. Satanás, que aun- que se ha modernizado no renuncia a presentarse precedido de cierto aparato espectacular, pide la palabra para alusiones, y deja oír su voz agorera y fatal, al parecer desde un contiguo piso desalquilado, ante los estupefactos amigos. Y es entonces cuando formula su terrible horóscopo, las cinco advertencias, que son como sigue: La primera será conocer a una mujer; la segunda es que irás a esa mujer; la tercera es que te arrepentirás de haberla enamorado a ella y de haberte enamorado tú mismo; la cuarta es que te arrepentirás, arrojándola en los brazos del rival tres meses después, y la quinta... La quinta se la reserva Satanás, porque en ella está la clave de la comedia y no se le oculta al consecuente espíritu del Mal cuánto importa al autor que aquélla no sea revelada hasta su momento, para que no se evapore el interés dramático de lo que llega a producirse en la comedia con tensa emoción. Porque en Las cinco advertencias de Satanás apreciamos un equilibrio, una ponderación de tonos, una calidad de diálogo repleto de intencionadas frases, de giros, de paradojas, de ingeniosas acrobacias en la curva ascendente y descendente del humor, de lo emotivo y de lo escéptico, una evidente- superioridad sobre las precedientes obras de este pequeño grande malabarista del humorismo. Del fondo y de la densidad del pensamiento, eje de la comedia, de su estructura, es la escena del acto segundo entre Coral y Félix su más interesante momento psicológico, muy trabajado por el autor, con una recreación quizá prolija para nuestro público, porque la escena es todo el acto. Coral es para Félix la mujer fantasma aparecida en su camino en una noche de misterio y de pesadilla. Su ingenua y subyugadora juventud, adornada de todas las gracias, prende como Una llama en el pecho de Félix, pero él ha de extinguirla, pese a sus deseos de embriagarse de amor. Las advertencias de Satanás están aferradas a su mente. Le intimida, le espanta la idea de tener que sofocar la tortura de los celos. Por sus lejanos recuerdos pasa un dulce nombre, acaso el de la única mujer que él amó y por la que fue amado. Dudas, vacilaciones entre Coral, que le sonríe enamorada y prometedora. ¿Qué puede temer de su rival? ¿Acaso existe? le dice interesada y curjosa por la extraña aventura. Pero... implacablemente, inexorablemente, las advertencias de Satanás se cumplen. El rival lo será Ramón. La quinta advertencia es el smor imposible, porque es contra toda ley moral y de Naturaleza. Coral es su hija La revelación de este secreto abruma a Félix. Su vída se rompió para siempre. El signo de su nuevo destino leí lleva a velar por Coral con paternales cuidados, y será él mismo quien la conducirá a los brazos de Ramón, pagando a buen precio su posible felicidad. La original comedia, estrenada con franco éxito, valió muchos aplausos a Jardiel Poncela. En tan satisfactoria jornada hubo, en efecto, una revelación: la de Elvira Noriega, joven actriz que hasta ahora sólo había hecho papelitos y que, con su excelente i ntoipretaoión. de Coral, camina hacia el estréllalo, como se dice en el lenguaje de Hollywood. Ricardo Canales hizo sentir, con muy sobria expresión, toda la fatalidad que pesa sobre su personaje. Tordesillas, porfin, encontró un papel donde poder demostrar su buena calidad de cómico, y obtmo el mejor aprovechamiento. Guadalupe Muñoz Sampe dro, Diéguez, Azaña, Marco Davó, la voz profetica de j. a comedia; Carmen Unceta y Angelita Llussih, encarnaron muy bien sus respectivas figuraciones. -F. los autores de no haber tenido absoluta confianza en el matiz de frivolidad y en el tono exótico con que iniciaron su labor. No debieron ceder a la sugestión de comicidades de más volumen. Nuestro público tiene aún sensibilidad suficiente para apreciar cuanto Eslava: De enero a enero... Los autores, al concebir el asunto de esta; envuelve un prurito de arte. comedia temieron que su desarrollo no en- La interpretación de la obra fue perfecta. cajara en las normas acostumbradas de la Valeriano León y Aurora Redondo estuvievida española y situaron la acción en Fran- ron muy ponderados al copiar la psicología cia y dieron a los personajes nombres fran- de sus personajes. José Alfayate hizo un banquero acertadísimo, como lo fue también J ceses. Pérez Avila. Con estos ac- Con razón, porque aún admitida la flexibi- el Narciso, demención Rafaela Rodríguez, lidad de la farsa en argumento y caracteres, tores merecen lo que pasa en la obra, no puede ser en modo Francisco Melgares, Consuelo Nieva y José alguno vernáculo. Tipos e incidentes tienen Porres. Los autores, Sres. Neyra y Mora, saliesabor de cosa ultrapirenaica y el modo de hacer de los autores también revela un deci- ron a saludar repetidas veces en todos los dido propósito de romper el ritmo y los pro- actos. -A. C. cedimientos tradicionales en nuestra literaMaravillas: Presentación de la tura escénica. Ya este afán de novedad es para nosotros compañía de Pedro Terol la primera virtud de la obra. Y si algo ensu presentación en el teatro contramos censurable es la falta de continui- deAnoche hizo la compañía de zarzuela orMaravillas dad en el tono exótico, que, una vez aborda- ganizada por el barítono Pedro Terol. La do, debió sostenerse sin desfallecimientos. obra escogida para debut fue El cantar del La comedia sigue cauces de teatro francés arriero, de los señores Adame y Torrado, en la pintura de personajes y en el trazo de con música del maestro Díaz Giles. sus preocupaciones. Impera en ella una amable frivolidad y una arbitrariedad encanta- ra, Dirigió la orquesta el autor de la partitu que de dora en las reacciones ideológicas y sentimen- lientes. hubofinal repetir los númerosamás saAl fueron llamados escena tales. Son juegos de ingenio, propios de tea- los autores de letra y música. tro fino e intelectual, en que el chiste o la En la interpretación se distinguieron las frase graciosa no es sólo verbalista, sino que Suárez y tiene una enjundia crítica ofilosóficaque hace tiples Dorini de Diso y Blanquita Lino Rolos señores Terol, Delfín Pulido, al oyente pensar, a la vez que ríe. dríguez y Martelo. Hasta aquí la arbitrariedad de la farsa responde al propósito de hacer teatro fino y cerebral. Pero pronto con la arbitrariedad Banquete en honor de Angelillo Para celebrar los triunfos de Angeliüo, de las reacciones ideológicas, se mezclan otras arbitrariedades de situación que ori- el famoso divo del cante flamenco, en sus ginan esa inconsecuencia que hemos señala- recientes actuaciones teatrales y cinematodo, corriéndose la obra hacia el campo del gráficas, se reunieron ayef en el restaurante astracán. La mescolanza hace descender los La Polar más de un centenar de amigos y valores de la comedia, restándole efecto en admiradores, entre los que se encontraban el ánimo del público, ya situado en plano más numerosos literatos y artistas. El notable comediógrafo Antonio Quinalto. Demostró ayer nuestro público que está tero ofreció el agasajo, recordando los epicapacitado para escuchar diálogos de iro- sodios más notables de la vida, artística aeí nía igual que para saborear situaciones dé celebrado cantaor, a partir, del estreno de sal gorda. Lo que no quiere es el amasijo La copla andaluza, en la que hubo de consagrarse Angelillo como singular- intérprete de una y otra. El primer acto de la farsa de los señores del cante hondo. En el mismo sentido haSánchez Neyra y Sánchez Mora es todo él blaron los señores Somoza, Javier de Burde la primera calidad y gustó extraordina- gos, Ángel Custodio, Castrito- -éste en un riamente a los espectadores. En los actos francés catnelístico- Ramón Peña, Rodrísegundo y tercero la calidad baja, por la guez (D. Juan) Vedrines, Urgoiti, Iniesta 1 ingerencia de los viejos modos de nuestra y Núñez. Angelillo puso cátedra de cante flamenco, comedia de risa. La originalidad del tema sufre también parciales eclipses con resor- primero en unas certeras frases para explites que huyen de la deformidad irónica para car las diferencias esenciales entre el cante grande y el chico, el payo y el cañí. Tuvo caer en la vulgar caricatura burlesca. Un banquero- pulpo ha echado sus ten- una emocionada alusión para los grandes táculos sobre un empleado alma de Dios, maestros del género, Chacón y Vallejo, y para cuantos le ayudaron en su encumbrapara que sirva sus planes crematísticos. Alrededor de estos personajes juegan la miento artístico. Terminó por soleares, miesposa del banquero, la amada del empleado longas y fandanguillos, entre el entusiasmo y un bello galán amado de las dos. Cuanto de la concurrencia. hacen estos personajes hasta que el empleado asciende a la categoría de corresponsal del banquero, para servir inocentemente sus planes, tiene la ingeniosa lógica que exige una fina farsa. Cuando el empleado fracasa y ha de tomar resoluciones trágicas, la flor Benjamín Orbón, en la Filarmónica de de ingenio se amustia y en su fugar surgen Gijón los tópicos de la comedia de figurón. Sólo Invitado por la Sociedad Filarmónica d e allá, al final, vuelven el espíritu y la in- Gijón, dio un concierto en el teatro Dmdurre ventiva a dar color a la obra con el inge- el eminente pianista Benjamín Orbón, quien nioso recurso que origina el desenlace. alcanzó un clamoroso triunfo, tanto más haEl empleado logra desasirse del pulpo, y lagador y significativo si se tiene en cuenta que el ejecutante asturiano luchaba con el la farsa tiene término satisfactorio. En toda la obra, sin embargo, ¡nay que recuerdo del gran Rubmstein, que haca otro alabar la sutileza y la agilidad del diálogo. pocos días ofreciómismorecital en el mismo el selecto público. En el movimiento de las figuras escénicas, coliseo y ante el programa tres partes, figuComponían esta agilidad llega a ser excesiva, pues mu- rando en la primera 17 varlations serieuschos mutis se provocan por los procedimien- ses op. 54 de Mendelssohn; Le eatedrale tos más cómodos y rudimentai- ios. -Perp ello Bngloutie de Debussy, y la Polonesa de no puede aer óbice, atendida la elasticidad Liszt; en la segunda, Tres estudios un que permite este género de obras. Más im- Nocturno y la IV balada en fa menor portante es el cargo que puede hacerse a de Chopm, y en la tercera, un Impromio- Informaciones musicales