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A B C. MARTES 26 DE NOVIEMBRE DE 1935. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 21, Prueba testifical. La Policía A continuación declara D. Ignacio Gómez (D. Máximo Moreno no comparece) don Julio Huertas, D. Luis Dorado, D. Arturo Vargas, D. Manuel Aparicio, D. Ricardo Albarrán, D. Luis Rodríguez, D. José María Guayaquil, D. Enrique Sánchez y D. José Ontiyeros. Son agentes de Policía con categoría distinta, pero destinados todos a la guarda, protección y vigilancia del Sr. Largo Caballero. Refieren, a preguntas del fiscal, que custodiaban al líder socialista y daban cuenta a la Dirección de todos sus actos. Saben por esto que recibió en una ocasión a un grupo de obreros que se obstinaba en visitarlo, peT J ninguno- ¡ninguno! -advirtió en sus actividades ni en su vida nada extraordinario. Asistía a su despacho de la Casa del Pueblo, trabajaba, salía poco de su domicilio... El Sr. Jiménez Asúa pregunta con insistenci. a los testigos: ¿Si usted hubiera observado manejos revolucionarios lo hubiera- puesto en conocimiento de sus jefes? Y todos, ¡claro está! responden afirmativamente. Se hubieran apresurado a exponer sus sospechas, pero como nada advertían. Coinciden también en que al detener al señor Largo Caballero se hallaba éste acostado, e igualmente están todos de acuerdo en que tardaron en franquearles la puerta diez 0 quince minutos. Cuando termina de declarar este grupo de policías, cuyas manifestaciones hemos adivinado más que oído- -tal y tan bajo era el tono de voz en que contestaban todos al representante de la ley- suspende el presidente la sesión para reanudarla a las cinco de la tarde. La sesión de la tarde k Así, Federico Lafín, joven perteneciente a la juventud socialista, niega haber dicho qus Largo Caballero era el jefe del movimiento... -Pues lo tiene usted declarado- -le interrumpe el fiscal. -Sí; no digo que no lo declarase, pero fue porque me obligaron. La joven Leonor Menéndez, que también pertenece a las juventudes socialistas, fue obligada a declarar que servía de órgano de enlace. ¡Qué disparate! ¡Órgano ella! Esto es lo que manifesté en la Comisaría. El Sr. Valentín Gamazo la interrumpe: -Pero, si usted dice que declaró en la Comisaría, y donde tiene usted prestada la declaración es en el Juzgado militar... La joven socialista se detiene un instante, y, tras de meditar, añade: -Es que el que me tomó declaración era un sargento de Caballería... j Qué cosas les suceden a estas muchachitas! El fiscal renuncia a la declaración de la señorita Concepción Larg o, y otro tanto hace el defensor, Sr. Jiménez Asúa. Y continúa el desfile. Andr 6 s aseguró en el sumario que era jefe de una sección de ametralladoras, no siéndolo en realidad. Juan Ponce. Había manifestado que estaba de acuerdo con Largo Caballero para la redacción de un telegrama que sirviera como de fórmula o contraseña para declarar la huelga. -Pues nada de esto es cierto. José López Rozas, José Elía, Juan Antonio Castro... Ninguno tuvo relación con Largo Caballero ni saben de éste nada que le perjudique. José EHa se enteró de los sucesos al leer el periódico. Poco después de las cinco de la tarde declara abierta la sesión 1 el presidente, Sr. Pérez Rodríguez, y se llama a D. Máximo MoTestigos de la defensa reno, que era teniente de Asalto en octubre El Sr. Jiménez Asúa examina, al primede 1934. Dice que entró en el domicilio del procesado, sin que advirtiera nada anormal. ro de sus testigos, D. Agapito García -i Tardaron en franquearle la entrada? Atadell. Desempeñaba en la secretaría de la Unión- -le pregunta el fiscal. General de Trabajadores un papel importan -Nada; absolutamente nada... 1 tísimo, porque era el encargado de leer y distribuir toda la correspondencia entre la sección de Prensa, la de Propagaqda y la secretaría general... F. -Y, distribuía usted todo lo que recibía? T. -Le djré, señor fiscal. Entre las cartas las había de tipo confidencial, de tipo amenazador, de tipo policíaco... Pues bien, las de tipo amenazador, aquellas que anunciaban un propósito homicida, solía romperlas; las restantes las hacía llegar a su destino; por esto se daba el caso de que muelas veces aparecían cartas y escritos de todas clases que no se sabía quién las colocaba en los respectivos despachos... F. ¿Llegó a las manos de usted algún plano de ametralladora? T. -No recuerdo. F. -Los documentos que usted dejaba en la mesa del Sr. Largo Caballero, ¿eran concretamente para él? T. -No, señor; eran para la secretaría, fuera quien fuese el que la desempeñara. Otro de los tres testigos de la defensa es Amado del Rosal, ex empleado del Banco Urquijo según dice... A este testigo le sacó la Policía de la cárcel a las once de la noche y le llevó a la Comisaría para que declarase dónde existía un depósito de armas para la revolución... -Me negué porque yo ignoraba que existiera tal depósito. Fernando de Rossa dice que estuvo procesado por atentar contra el príncipe de Piamonte, heredero de la Corona de Italia... ¡Una firma! Cayó por estas tierras después de aquella aventúrala, y se afilió en las milicias que se crearon para salvar la República. Su declaración coincide en parte con la del anterior testigo. Los últimos Comparecen después Enrique Puente, un panadero que preside las Juventudes, socialistas, y que por ello no tenía por qué recibir órdenes del procesado, de ¿uya actuación nada puede declarar, y los diputados socialistas Hernández Zancajo, Viáa. tte y Ramón Lamoneda. Ninguno ha recibido instruccionesde Largo Caballero, ni saben nada de las actividades de su correligionario: El Sr. Vidarte, que pertenece a la Comisión ejecutiva del partido socialista, dice que éste es cosa distinta de la U. G. T. Y el S r Lamoneda niega que recibiera a una Comisión de Málaga que fue a consultarle acerca de la revolución... Declara que es inventor de un auto- ametralladora, cuyo invento se había encargado un agente comercial de ofrecer al Gobierno. Los planos fueron hallados en la secretaría de- la Casa del Pueblo, pero el testigo, tras de afirmar que se trataba de una copia, dice que no puede explicarse cómo estaban allí, El Sr. Cabanellas y Torres Don Enrique Rodríguez El hombre de. los paquetes a quien algunos testigos se refirieron por la mañana. San Sebastián. Gabardinas, Gabanes cuero No recuerda quién le avisó, pero sí sabe y paños. Novedades para, señora y niño. que se presentó a recoger los paquetes en la SAN BERNARDO, a. 1- CASA ESCOSTJRA secretaría de la U. G. T. Añade que sólo contenían documentos, y que fueron a su casa a recogerlos. F. ¿Quién los recogió? T. -El Sr. Lafin, quien fue a mi domicilio con algunos amigos. ATOCHA, 38. F. -1 Usted declaró en la Comisaría cuantió le interrogaron que los paquetes conteÚ N I C A CASA nían armas? T. -Sí, señor; pero fue porque con amenazas me obligaron a tal declaración. F. -Pero, ¿llegaron a maltratarle? T. -No, señor. Me injuriaron, pero a peCompre, venda o cambie aquí sus garme no llegaron, porque lo impidió un inspector de vigilancia cuyo nombre no remuebles. cuerdo en este momento. ESfftEiEMIENTO OVA- LAXAN F. ca impermeables IRIS TÍNICAMENTE SE CURA CON Termina la sesión Han dejado de comparecer dos o tres testigos cuya presencia considera el fiscal interesante. Pido, pues, a la Sala- -dice el Sr. Valentín Gamazo- que los cite para mañana a primera hora, pero si esto fuese imposible renunciaría a sus declaraciones... Y la sesión termina. No hay cargos. La revolución se hizo sola; sin dirigentes. Largo Caballero no ya se abstuvo de intervenid en ella, sino que ignoraba sus preparativos La Policía no advirtió en el domicilio del líder socialista nada extraordinario. Ni encontró nunca motivo de alarma, porque s algo hubiese observado, si algo hubiera llamado su atención, habríanlo denunciado a su jefes. Los testigos del fiscal más bien parecían de defVnsa, y los que declararon a instancias d ¿I Sr. Jiménez Asúa se desdijeron en la vista de cuanto en perjuicio del procesado habían dicho en el sumario. I Qué queda pues? Quedan las víctimas de la revolución, que no promovió nadie... MANUEL TERCERO HOTEL DE VENTAS MUEBLES NUEVOS Y DE OCASIÓN v Otros testigos J partíf de la declaración anterior toaos los testigos dicen cosa disí el sumario sostuviéronos- -lo, Sótanos: Razón; VÍCTOR HUGO, 1, Fin Diciembre, disponibles Bajo, Entresue- Avenida Peñalver, 19