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DIARIO ILUSTRADO. AÑO TR 1 GESJMOPRIMERO. 15 GTS. NUMERO ARTICULO DE LU 1O En años sucesivos, el volumen de alcohol a absorber por Campsa será de 140.000 hectolitros. No todo el mundo tiene un automóvil, pero rara es la persona que no posee un encendedor. Lo usan hasta las cocineras para prender la lumbre, aburridas y cansadas de la ineficacia de las cerillas. El encendedor, como todos los productos de la industria mecánica, iba evolucionando y mejorando hasta llegar a una perfección casi absoluta. Los actuales eran hasta hace poco verdaderas maravillas. No había más que oprimir el resorte: trie y... ¡chas! encendidos. No fallaban ni una sola vez: trie y chas siempre a la primera. Ahora responden a la última, que no se sabe nunca cuándo va a llegar: trie, trie, trie, trie... nada. ¡Qué chisme más inútil! -concluye uno por decir desesperado- Y, sin embargo, la culpa no es del chisme; es de la gasolina, que no arde. No todo el mundo tiene un automóvil, pero como todo el mundo posee un encendedor, todo el mundo se ha convencido ya. de que el carburante que la Campsa suministra es un producto tan inútil para el objeto a que se destina que no sirve, no ya para hacer funcionar los motores de los autos, ni siguiera para prender la mechita de los encende- dores. La culpa, explica la. Campsa en una nota que quiere ser justificativa, es de la ley de Alcoholes, que le ha obligado a absorber una excesiva cantidad de alcohol para mezclarlo con la gasolina. Pero, en fin, este volumen en años- sucesivos se reducirá. ¿Se han fijado ustedes en la trascendencia de la nota? En años sucesivos... Es decir, que no hay esperanza en muchos años de que la gasolina mejore, o lo que es aún peor, que 3 a no volverá a ser más lo que fue. Cuando desesperados de la inutilidad de la de 6 céntimps el litro, nos lancemos a usar la de O. T, será tan mala como la de 76 y, en vista de ello, se inventará otro carburante a dos pesetas el litro. Triste condición la del automóvil. No todo el mundo tiene un automóvil, pero todo el mundo lo debiera tener. Parecía que habíamos llegado a la unánime convicción de que en el desarrollo de la vida moderna el automóvil no era un lujo, sino un artículo de primera necesidad. Lo demostraba la reducción cada ve más considerable del volumen y la potencia, esa predilección por el cochecito pequeño, esa tendencia cada ve más marcada a prescindir del chófer, aquel chófer imponente de los primero- tiempos del automovilismo, con su aban ostentoso de pieles y sus leguis rígidos lustrosos. El automóvil se iba conviniendo en un vehículo democrático y popular- asequible a todas las fortunas e imprescindible para muchísimas profesiones, un verdadero instrumento de trabajo. Lo reconocía el propio Estado con la rebaja de las patentes a los médicos, quién sabe si mañana a los viajantes, a los periodistas, a los propios obreros que estuvieran en precisión de utilizarlo. Todas esas espe- ranzas desaparecen. Til automóvil vuelve a ser artículo de lujo. Sólo podrán usarlo los personajes oñciales, que no pagan de su bolsillo particular la gasolina. PJÍDRO MATA DIARIO ILUSTRA DO. AÑO TRIGESIMOPRIMERO. 15 CTS. NUMERO FUNDAíPOEL i. DE JUNIO DE 1905 POR D. TORCUATO LUCA DE TENA Un mundo lejano, poético, misterioso, legendario, surge de la bruma que para el esUn artista para... pectador- occidental embellece los recuerdos históricos que rodean a Etiopía. La Reina Andrés Segovia ha pasado poi Madrid, de Saba, el Preste Juan, la hazaña lusitana, como ciertos meteoros por el espacio, de- la dominación egipcia, las luchas seculares jando un reguero luminoso. por el trono imperial y, el título de Rey de El gran artista ha conseguido que la los Reyes, León! de- Judea las conquistas guitarra alcance la jerarquía del violín y de Menelik, la muerte del creador del Imdel piano, aristocratizando un instrumento, perio y la de su hija, envuelta de espeluzque en otras manos no acaba de perder su nante incertidumbre. Sé muy bien que la condición plebe a. Es un empeño difícil que realidad sería otra, que Addis Abeba y Dino todos aceptan como un éxito, pues hay redaua apenas hablarían a mi imaginación, quien cree que la guitarra no puede romper que encontraría todo de una banalidad tal sus relaciones con la musa popular sin des- que no compensaría por las incomodidades. naturalizarse. Yo no oy de esa opinión. Sin embargo, desde aquí, desde tan lejos, me Admirando sinceramente a un Ramón Mon- gusta fantasear acerca de las regiones destoya en lo suyo, que es netamente andaluz, conocidas, allá, cerca de la frontera de Kenya pienso que los dominios de la guitarra son y del Sudán, de las provincias a donde no más vastos y que el penetra triunfalmente ha llegado el hombre blanco y donde probaen eLos depende del genio y de la habilidad blemente ni siquiera se librarán luchas en la del artista. Llegar al máximun de efectos presente guerra. Abisinia es un imperio tan con el m nirrran de medios es ya una em- vasto, tan diverso, de creación tan reciente, presa qii 3 pone a prueba la inventiva del que con las comunicaciones escasas feu unihombre y eso ocurre con la guitarra, ins- dad, no puede ser sino nominal. Si no fuese trumento de sonoridad muy limitado con el así, los- italianos hubieran encontrado macual parece imposible que se obtengan las yor resistencia y algún que otro caudillo hucompleja emociones que despiertan en biera imitado el gesto del Emperador Teonuestro ánimo el piano v el vioJín. Al ver doro que en su capital Magdala, sitiada por el otro día la Chacona, de Bach, en el pro- los ingleses, supo morir como un héroe. Pero grama del recital, tuvimos la apiensícn de en aquella época- -apenas hace más de seque sus graciosos, motivos no saliesen con senta años- -Abisinia se reducía a las proentera límpido, de un aparato musical tan vincias amháricas de la región montañosa, pobre de recursos. Pero la maestría de An- es decir, al Noroeste del imperio, que en su drés Sego- via desarmó nuestra prevención. actual extensión es obra de Menelik y de El ilustre artista se internaba en aquel bos- su primo, el padre del Negus. que de notas, con la agilidad cui que salta el ave de rama en tama, valorizando los paSi pensamos en el ras Gugsa, que se ha sajes de- la obra con un pulso insuperable, pasado a los italianos, en el ras Kassa, que como si el Cf, píi; itu de- Bach guiase sus 1 no da señales de vida, en la ev. acua. cion premanos- setj- s iblí -íy ágiles. Su virtuosismo cipitada del Ogaden v en tantos otros sinno le cVtija- viój jh ¡minuto, obligándole a tonías del mismo matiz, no parece descabesimplificaciones que el pianista mismo suele llado el suponer que Abisinia pudiera perpermitirse sin grave ofensa para el original der su unidad y que en esta evolución Itaque tiene a la vist? o en la memoria. Y lia no sería causa, sino tan sólo instrumenes porque Andrés Segovia ha estudiado a to. Algo por el estilo ha pasado ya en TiBach con una paciencia y una mimiciosidíul gre, donde la población civil y el clero han solamente- compra (jabíes al amor que ponía acogido a los italianos, como protectores. Rislcr en su aCáw de descubrir, comprender Tui Adua o Makallc podría reunirse fácily revelar I03 inéditos secretos de las sona- mente una asamblea que proclamara la autotas de Boethovcn, inaccesibles para el pia- nomía del antiguo reino y c, ue hasta solinista adocenado. ¿Cómo interpretar al genio citara el reconocimiento del extranjero, como sin identificarse con él entiañaWemcrite y ha ocurrido con Manchukuo Más tarde, el pisando, a poder ser, su- mismas huidlas? mismo fenómeno podría repetirse en otras E 11 lo clásicamente español, Segovia es de regiones, ailites independientes de Addis un personalismo que eleva lo que toca, sin Abcba. Merece la pena de pensar en tal incurrir en el reproche de bastaidíi, escollo eventualidad. ¿Qué pasaría en el caso de en el que dan de bruces ciertos concertistas que Etiopía se desmoronara y que el munextranje ro m -liaños conocedores de la trado se cncontrata ais; un día ante el hecho dición popular. Conserva el expresívismo consumado de que ct Podei centíal recoapasionado y pintoresco de nuestra música nocido por él ya 110 mandaba en ninguna elegantizándolo sin amaneramiento, como parte? Seguiría peíteneciendo eoa Etiopía hacía D. Juan Valera al describir los sen- fantasma a la Liga de Naciones? ¿Impeditimientos y los usos del campo andaluz. La ría Ginebra que el pueblo etiope o un Golírica no pierde su espontaneidad y sin em- bierno que substituyera el actual réginien ba rgo, al pasarfpor la guitarra de Andrés negociase directamente con Italia, o impeSegovia pareces como que se ennoblece. Es, diría el restablecimiento dp la paz? -ÍRepito; dcspué s de tocio, seguir como ejecutante a que estas eventualidades no pertenecen- la lo -giandes maestro, españoles contemporá- ie ¡cn de lo imposible. La uíiidadkle Atisi neos; lo- Albsníi, los Falla y- los Turina, nía data de un ayer cercano; podría rom- gloriosos orfebres- de ese arte. rerse con mucha niá- facilidad que. la de los Estados con larga vida secular. 7- p MA. VJEL BUENO AKDKIS KEV ESZ. S E G O V I A Y SU G U I TARRA SI ETIOPIA T- -sr r