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X B C. MIÉRCOLES 30 DE OCTUBRE DE 1935. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 50. transformaciones que el protagonista de la película (Henry Hull, buen actor y bien ca racterizado por cierto) sufre, convirtiéndose en hombre- lobo a la vista de los espectadores cada vez que se lo marca su instinto, son de una inocencia y de un simplismo deliciosos. Como, además, se sabe de antemano quién es el autor de los crímenes, porque sti trama no se escamoteo, el film carece del interés esencial. Esta despreocupación ha sido ja causa de que Stuart Walker, director de a cinta, baya, logrado infundir a medias al ánimo de los concurrentes el pavor que se proponía con esté argumento inverosímil. Pero es que la realización tampoco es eminente y el decorado, por abusar del cartón, no alcanza más que la categoría de mediano. Warner Oland, bien conocido en sus papeles detectivescos y en caracterizaciones de tipo chino, se muestra como siempre- -o quizá un poco menos que siempre- -buen actor, así como el resto de los interpretes. Quedamos, pues, en que estas películas de miedo, cuando son defectuosas de realización, más que miedo causan indiferencia, y en eso estriba su mayor peligro. La flor de la licantropía (a ver, un boticario que nos aclare esto) es el leii- motiv, la causa que origina algunos momentos bellos y bien logrados al margen del nervio del asunto, como aquél en que el hombre, presunto lobo, arranca la flor maldita del embrujado valle asiático. A esos instantes, primicias de la cinta, no tenemos reparo que ponerles. -RODENAS. de la tarde, pudiendo asistir al mismo los infinitos amigos, admiradores y discípulos del gran maestro. Las tarjetas, al precio de 16 pesetas, pueden adquirirse hasta el día 5 de noviembre, a las doce, en las oficinas del Conservatorio, calle de Zorrilla, número 1, y en los almacenes de música Unión Musical Española, Carrera de San Jerónimo, 30, y Preciados, núm. 5; Casa Fuentes, calle del Arenal, 18, y en el hotel Florida. Los conciertos de la Orquesta Sinfónica Celebró el domingo esta veterana y gloriosa Corporación el primero de la serie da los dominicales y matinales de la temporada 1935- 36. Era el número 1.752 de los ofrecidos en sus treinta y dos años de existencia. Un historial tan prolongado y la intensa labor que el maestro Arbós ha realizado como director suyo, justifica la entusiástica ovación con que la Orquesta y su jefe fueron saludados por el auditorio que acudió a la sala inmensa del Monumental. Acaso aquellos aplausos envolvían un presentimiento y un doble significado: presentimiento de que Arbós iba a mostrarse en su actuación más brioso que nunca, como si no pasasen años por él, y el doble significado de que no hay para qué hablar de más jubilación que la forzosa e implacablemente impuesta por el Estado en el claustro de profesores del Conservatorio. Los presuntos aspirantes a herederos de la batuta C Arbós recuerdan a una de las más graciosas caricaturas de Caran d Ache, aquella en la que presentaba al sobrino de un caballero rico al que suponía en angustiosa situación de salud, y considerándose heredero seguro, se había hecho poner luto en la chistera; pero las visitas menudeaban, el crespón negro del sombrero iba arrugándose y el tío enfermo se mostraba más rozagante, fuerte y risueño, mientras el sobrino decaía hasta ponerse como en trance de fenecer... Arbós dirigió con igual calor que hace treinta años, o mayor; la Orquesta sonó tan bien o acaso mejor que hace seis lustros, y en el programa predominó la música clásica, oro purísimo que requiere mayor justeza en sus pasajes fugados, como la deliciosa obertura de Las bodas de Fígaro de Mozart, y uno de los hermosos, de los monumentales Conciertos de Bach, de los llamados de Brandemburgo, el en re mayor para orquesta de cuerda, flauta, violín y piano, siendo solistas Garijo, Corvino y Quero y de la música romántica, la Sinfonía número 4, en re menor de Sehumann página breve, graciosa, llena de musicalidad; obras que convencieron y entusiasmaron al auditorio. Formaron la parte tercera del programa el Improntu de Halfter, en el que llevó la actuación pianística la arpista señora Pequeño; el Concierto de Ravel, para piano y orquesta, en el que fue solista Leopoldo Querol, feliz intérprete de esta página las veces que la han ejecutado en Madrid nuestras dos grandes Orquestas, la Filarmónica y la Sinfónica. También esta vez la ovación ha coronado la magnífica interpretación del eminente pianista valenciano y de la Sinfónica, y fue repetido el tercer movimiento, pero las alturas aparecieron divididas al apreciar la elección de la propina. Por cierto que la estancia en Madrid de Querol obedece también a cumplir el compromiso de impresionar en disecs la suite de Albéniz Iberia según plan de una Casa que quiere ofrecer esa admirable y españolísima obra interpretada por un pianista español. Colofón del programa fue la famosa Danza macabra de Saint Saens, la que hace cincuenta años, interpretada por una orquesta dirigida por Bretón en Apolo, originó una ruidosísima protesta del público y después quedó de repertorio con unánimes manifestaciones de complacencia y aplauso. Con la ejecución del ingenioso poema del insigne autor de Sansón y Dalila rindió la Sinfónica homenaje de admiración y respeto al gran compositor francés en el centenario de su natalicio, como se le rendía en el doscientos cincuenta del suyo al glorioso patriarca de la música con la audición de su Concierto en re mayor Los conciertos de la Orquesta Filarmónica Ha comenzado la serie de sus conciertos de otoño la admirable Orquesta del maestro Pérez Casas. Como en años anteriores, es la sala del teatro Español la que brindará esos actos artísticos a la devoción musical, y no sin vencer serias dificultades, porque la música sigue siendo la cenicienta de las artes bellas, sin que esto quiera decir que las no cenicientas gocen de privilegio especial. Acaba de suprimirse la Dirección general de Bellas Artes, sin duda para poner a España a la altura moral de Marruecos. No es ciertamente la amiga más afectuosa de la música la radio pues, aunque resulta portentoso este adelanto científico, no es la fidelidad en la transmisión de la música la culminante de sus virtudes. Por Informaciones musicales El concierto de Ja Orquesta Guítarrística de Madrid en el Alkázar En el teatro Alkázar, que ofrecía un aspecto muy brillante, se celebró en la mañana, del domingo la primera audición en público de la notabilísima Orquesta Guitarrística de Madrid, que hubo de confirmar Ja buena impresión que causara en sus diversos conciertos por las emisoras de radlQ Pocas veces hablamos reunido tantos y valiosos elementos en una agrupación musical de esta clase de instrumentos, ni tan admirablemente conjuntados. El programa bien selecto del concierto, a base de obras de los más ilustres compositores españoles, como Bretón, Granados, ChapI, Albéniz, Serrano, Giménez, algunas con grandes dificultades orquestales para una agrupación de esta naturaleza, fue interpretado con justeza, afinación y disciplina poco comunes. Aquella treintena de muchachos (ninguno pasaría de los veinticinco años) uniformados con el traje de etiqueta, pulsando el laúd, la bandurria o la guitarra, daban la impresión de una bien conjuntada orquesta de instrumentos de arco por la perfecta y acordada intervención de sus diversas cuerdas y la estilización y dignidad alcanzadas por las distintas voces guitarrísticas. Sn triunfo fue completo, viéndose obligada la Orquesta Guitarrística de Madrid a repetir casi todo el programa, escuchando al término de cada audición cariñosas y reiteradas ovaciones, de las que hubo de participar muy justamente su director, el maestro Collado, a quien principalmente se debe el éxito logrado por esta joven y entusiasta agrupación musical. -J. D. SEÑORITA ISABEL MARTI- COLIN (PIANISTA) Y EDUARDO HERNÁNDEZ ASIAIN (VIOLINISTA) Homenaje al ilustre maestro D. Joaquín Larregla El Claustro del Conservatorio Nacional de Música y Declamación ha acordado celebrar un homena. je en honor del eminente art sta D. Joaquín Larregla para testimoniarle una vez más el cariño y la admiración de todos los que con él han compartido la labor docente en dicho Centro hasti que, por haber cumplido la edad reglamentaria, ha sido jubilado. El homenaje consistirá en un almuerzo, qué se. servirá en el hotel Florida, el día o de noviembre próximo, a la una y. medj el momento, y hasta que lo sea, la Orquesta Filarmónica se ha asociado con ella para la difusión de sus audiciones. En su primer concierto de la temporada la Orquesta Filarmónica compartió su trabajo con dos jóvenes artistas premiados en los concursos de la Unión Radio: la pianista Isabel Martí Colin y el violinista Eduardo Hernández Asiain. Interpretó éste, y muy bien por cierto, según veredicto unánime del auditorio, el Concierto en re mayor de Tschaikowsky, y la primera el en mi bemol de Liszt, también con éxito rotundo, triunfal. Ambos hubieron de ejecutar números extraordinarios, atendiendo a los requerimientos de los oyentes. El trabajo de la Orquesta Filarmónica y su director fue delicado, fino, insuperable, revelador, además, de un gusto selectísimo. La maravillosa suite Castor y Pollux de Rameau, y la obertura de Freischutz de Weber, coronadas por las ovaciones entusiásticas del auditorio, dejaron proclamada una vez más la inconfundible marca Orquesta Filarmónica y la irreprochable dirección Pérez Casas, Asunción Jiménez Alvarez, en Bel as Artes Esta gentil cantante, discípula de Tabuyo, lució ayer sus inmejorables facultades de voz de soprano ligera y de alma de artista en un recital, del que fue acompañante al piano el maestro Campuzano. El salón de fiestas del Círculo de Bellas Artes se vio muy concurrido. Era el primer concierto de la temporada y actuaba una cantatriz de calidad. Dicción purísima,