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DIARIO ILUSTRA? DO. AÑO TRI GESIMO PRIMERO, Í 5 GTS. NUMERO DIARIO ILUSTRA DO. AÑO TRIGÉSIMO PRIMERO. 15 CTS, NUMERO FUNDADO EL i. DE TUNIO DE, 1905 POR D. TORCUATO LUCA DE TENA que representaren España el paro de los hombres de oficina Se me dirá que todo esto es demasiado simplista, mas es evidente Que mientras la gente de. dinero no Es tópico ya arremeter contra la burocra- cree empresas que necesiten muchas mácia. Posiblemente, el Estado tiene demasia- quinas de escribir, -el Estado habrá de codos servidores, y cada reforma trae como rresfir esta deficiencia. Se dirá que, con todo, y a pesar de soconsecuencia más. servidores... p- ero, sin embargo. Meditemos un poco: gqué ocurri- brar tanta gente en las oficinas públicas, ría con un desmoche burocrático? En el la cosa no marcha bien. Pero esto es lo primer momento grandes economías, y des- nuestro. El vuelva usted mañana de Larra, continúa estando de actualidad. Será pués... después, seguramente, una gran cadifícil cambiarlo. Una oficina del Estado tástrofe. Cada día el campo arroja a la ciudad una es un laberinto. Cuantos más empleados, legión de futuros burócratas. Ya los Insti- más complicación, más trámites, más firtutos son insuficientes para tantos aspiran- mas, más esto no es de mi negociado tes a bachiller. Esto quiere decir que, en más aquí falta una póliza más tenga nuestro país no se ve otro porvenir. Cada usted paciencia Y si no fuese así, ¿cómo personaje influyente en una situación polí- podría justificarse- la burocracia? Lo importica oye mil veces al día lo siguiente: Co- tante para el Estado es que toda esta genlóqueme usted a este chico en cualquier par- te, cuando sale del antro burocrático, por te. Y esto es, en esencia, una burocracia: lo general tan inhóspito, vaya al café, al una cplocación. El Estado es como un ómni- cine, al tranvía, se haga vestidos, se combus que ha de ir siempre lleno. Cuando se pre calzado y, mal que bien, come. Y esto, acaban los asientos la gente quiere ir en el no tiene importancia? A mi modo de ver, mucha mayor que el que un expediente se pasillo, en la plataforma, en los estribos... lo importante es no quedarse en tierra. tramite rápidamente, v que un hombre, de ¿Cuántos han firmado estas oposiciones? t. ás de una ventanilla, dé amablemente un Tres mil, cuatro mil, para doscientas pla- informe seguro. FRANCISCO DE COSSIO zas. Entre nosotros el oposicionismo constituye una especie de deporte, y de ahí que los tribunales tengan que estrujarse el magín para hacer ejercicios al dictado que se vería negro para escribirlos sin ninguna fal- EL TEATRO ESPAÑOL ta D. Ramón Menéndez Pidal. Y por si esto Ausente de Madrid al reunirse por prifalla, preguntas de pega, retruécanos, problemas dificilísimos cíe puro- tontos... en fin, mera vez el Patronato nombrado por el Ayuntamiento para la nueva organización la lotería de la. oposición. ¿En qué medida se incrementa la renta del teatro Español, a mi regreso, me enteré de Correos para las recomendaciones? ¿Qué de la ponencia acordada y, no por disenesfuerzos realiza la clase media española tir de ella en su totalidad, sino por creer para pagar billetes de ferrocarril, hospeda- que lo principal ya estaba hecho, renuncié jes, libros remediavagos y academias? ¿Ha a intervenir en las reuniones sucesivas. Y pensado alguien en el negocio que repre- también, ¿por qué no decirlo? por el pesisenta en la economía nacional esta locura mismo inherente a la experiencia de muburocrática? Por una simple aspiración co- chos años de vida, de muchos patronatos bra el Estado sumas fabulosas? Y después, y de muchísimos Ayuntamientos (con mapor una pura fórmula de arbitrismo 1- lega- yúscula o con minúscula) Felipa Sassone, en razonado artículo, pumos al negocio que el Estado hace con los burócratas. Descuentos, cédulas, matrícu- blicado pocos diás. ha, en estas columnas las de una parte, y de otra, lanzar al con- mismas, exponía consideraciones muy dignas de tenerse. en cuenta. Yo por mi parte, sumo nacional unos ciudadanos que. de otra manera no consumirían nada. Y al crcar a la municipalización del teatro Español, reconsumidores, crear impuestos, graváme- gido por un patronato, al que no le arriendo nes, contribuciones. Es decir, que con una los disgustos preferiría la concesión por mano entrega el primero de mes un peque- concurso, un concurso libre, sin previas traño sueldo, y con la otra le recibe multipli- bas, abierto a todas las iniciativas; más escado de todos aquellos que viven gracias timables las más cortas en prometer, pues a lo que la burocracia consume. Esta es en ya se sabe que en estos concursos hay quien, sin medida del tiempo ni del dinero, proEspaña la cadena sin fin del presupuesto: más burocracia, más consumidores, más con- mete un ciclo de tragedia griega, otro d i teatribuciones. Romper por las buenas este tro de Shakespeare, y es capaz de prometer proceso de distribución puede ser catas- representacioncs. de todo nuestro teatro clásico y moderno. Nada de (Vislumbrarnos con trófico. Y. a cambio de esta ficción económica, promesas imposibles, de cumplir luego. Corel Estado recibe algo de un valor incal- to en palabras, pero cu obras largo. Felipe Sassone opina que la subvención, culable: tranquilidad. Tanto el burócrata si la hubiere, en vez de un seguro (y nada cómo el aspirante a burócrata no sólo desean orden, paz socia vida normal v tranqui- más seguro que un anticipo) había de ser una probabilidad, mejor dicho, un premio, la... sino que ellos mismos son el orden. i. Procedimiento para que la burocracia por aquello de, paga adelantada, paga vi disminuya automáticamente? Que el capi- ciosa. Nada más lógico y- más justo. Pero talismo se aventure en grandes empresas. a esto podrá, objetarse que por desgracia la Que la clase media encuentre colocación inteligencia, el buen gusto y el amor al teaen oficinas particulares, pues mientras el tro no van siempre juntos con el dinero. capitalismo tenga miedo, y se conforme. con (Bien lo sabes, querido Felipe) La preser un simple prestamista del Estado, no paración de un negocio teatral de imporliav otro recurso para que la máquina mar- tancia supone dispendios a los que antes que che, sino que él Estado coloque i toda la nadie podría atreverse cualquier fresco de senté uue sobra, ¿Nos damos cuenta de lo esos que saben asociarse con algún manipu- DEFENSA DE LA BUROCRACIA tt or de fondos bancarios, o con algún amigo de mujer guapa con aspiraciones artísticas o con algún auto; -de cuota dispuesto a gastarse los cuartos por estrenar alguna obra en la. temporada. Prescindo de los grupos políticos, que también pretenden tener un teatro de propaganda. Y esto sería lo peor de todo. Ya ha perturbado bastante la política en estos tiempos; mantengamos libre, el teatro de su. perniciosa influencia. Venga, vaya, mejor dicho, porque yo no aspiro a ella. de ningún, modo, la subvención precisa; y no hay que asustarse por su cuantía. En nuestro ramplón ambiente, que bien pudiera figurarse en todas las clases sociales, por unos gozquecillos hambrientos, disputándose un hueso, con muy poca carne, en cuanto se habla de dinero todo parece excesivo. Ya estábamos alarmados por doscientas cincuenta mil pesetas; a mi aún me parecería insuficiente un millón de pesetas para sostener el. teatro Español con la dignidad y el lustre que le corresponden. Estoy seguro de que no sería dinero perdido. La Comedia Francesa, la Casa de Moliere, en sus tiempos dé gran esplendor, con aquella admirable pléyade de comediantes, como no volverán a reunirse en ningún teatro del mundo, Sarah Bernardt, a. Brollan, la Croizétte, la Reicbenberg, Got, Delaunay. Worms, los dos Coquehn y otros aun no menos excelentes, no era una de las inenos atracciones. de París y de todas partes, del mundo, eran muchos los que, al llegar a París, se interesaban ante todo por las admirables representaciones de la Comedia Francesa. Las representaciones de las comedias de Shakespeare, en Sttraford, en Avon, son copiosa fuente de ingresos para el pueblo que tuvo la gloria y la dicha de ver la cuna de Shakespeare y guardar su sepulcro. Bien puede agradecerle su conminatorio epitafio: Maldito sea el que remueva mis huesos Sttraford con Avon, ha sabido merecer su suerte y todo allí puede decirse que es un vivo monumento a la memoria de su Cisne dilecto. Recordemos también las representaciones wagnerir. nas de Bayreuthy, de Munich y otras muchas importantes manifestaciones artísticas de otras ciudades de Alemania y ahora también en Rusia. Aquí, donde en clases de festejos no sabemos salir de la verbena goyesca, o de una mala representación de la Verbena de la. Paloma al. aire libre, no podemos calcular lo que sería como atracción al turismo la representación de tina serie de obras de. nuestro glorioso teatro clásico y de algunas de nuestras castizas zarzuelas grandes y chicas, acompañado todo con Exposiciones de Arte Español y conciertos de música, también española, antigua y moderna. Para todo habría que derrochar mucho dinero. Qué importaría? Ese dinero volvería cun creces y bien repartido, en beneficio de muchos. No hay nada. más productivo, a la larga, que ei arte de saber gastar. Si yo hubiera asistido a la. junta del Patronato, lo primero que hubiera preguntado hubiera sido: ¿Con qué dinero se cuenta? después: ¿Con qué escenario? Escenario con todo lo que necesita un escenario a la moderna para suprimir, por fin, las odiosas bambalinas, los engorrosos bastidores y la antipática batería por aparatos, de luz, que ya nó faltan en ningún teatro moderno del extranjero, pero casi todos desconocidos en España, excepto, cíi el escenario del. Capítol, y para eso, destinado al cinematógrafo,