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MADRID DÍA 22 DE MARZO DE 1 9 35 NUMERO SUELTO 10 CENTS. B f DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O TRIGÉSIMO P R I M E R O N. 9.930 f SUSCRIPCIÓN) UN MES, 3 PTAS. PROVINCIAS TRES MESES, 9. AMÉRICA Y PORTUGAL: TRES MESES, 10 PESETAS EXTRANJERO; TRES MESES, 2 S PESETAS. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 61, MADRID. APARTADO N. 43 EL ESCANDALOSO ASUNTO DEL ALIJO DE ARMAS ANTE LAS CORTES DESPUÉS DE UN LARGO DEBATE, CON NUEVAS E IMPORTANTES INCULPACIONES A LOS ACUSADOS, LA CÁMARA ACUERDA POR ABRUMADORA MAYORÍA LA TOMA EN CONSIDERACIÓN DE LA PROPUESTA ACUSATORIA CONTRA LOS SEÑORES AZAÑA Y CASARES Una certera alegación fiscal del Sr. Moutas. El Sr. Goicoechea logra aplausos fervorosos de distintos sectores de la Cámara por un discurso de altos vuelos que el Sr. Gil Robles califica de excelente y documentadísimo. Equívoca posición déla Lliga catalanista expresada por el Sr. Ventosa. Otras intervenciones. El Sr. Gil Robles, en un elocuente discurso, defiende la tesis de que continúen las diligencias por lo del alijo del Turquesa En nombre del Gobierno habló el Sr. Lerroux, que anunció que los radicales votarían la proposición acusatoria. Esta se aprueba por 194 votos contra 49. El Sr. Azaña guarda silencio absoluto. Hoy mismo se nombrará la comisión de los 21 para proponer la acusación de los Sres. Azaña y Casares ante el Tribunal de Garantías El debate adquirió ayer el tono, la intensidad y la eficacia que le convenían y que esperábamos. No hay que extrañar la diferencia entre las dos jornadas, la que ayer se notó en la actitud más briosa y en el trabajo más decisivo de los acusadores y en el ambiente de la Cámara. Anteayer faltaba en la incoación del debate un elemento necesario. Oir al Sr. Azaña era una precaución esencial, que detuvo a log oradores hasta ver si el acusado, con lo que tuviera que decir, corroboraba o modificaba convencimientos y propósitos. Después de hablar el Sr. A. zaña, los frenéticos de su exiguo coro proclamaron la victoria del gran estadista de la República. Que es el Sr. Azaña quien más ha influido en el rumbo y en los resultados del debate, a la vista está. Las acusaciones, primeramente contenidas en términos de fría sobriedad, reducidas a lo indispensable y a lo estricto, se hicieron ayer formidables. Estaba descontado el éxito del Sr. Goicoechea; su discurso, magnífico de. verbo y de dialéctica, tenía señalada la ocasión en la réplica al Sr. Azaña. Pero el señor Moutas no había dado aún idea de su extraordinaria aptitud forense y polémica ni demostrado en su primera intervención el estudio atentísimo y provechoso que ha hecho del sumario. Se le- aplaudió ayer calurosamente, como en la noche del jueves a los señores Samper y Anguera de Sojo por sus contraataques, de verdadero castigo al señor Azaña. En fin, el Parlamento ha votado, por gran- mayoría, la toma en consideración de las propuestas acusatorias, a pesar de las actitudes reacias, indiferentes 9 tímidas que se manifestaban en tal o cual grupo ministerial. El Sr. Azaña tiene el don de infundir coraje a los medrosos, decisión a los remisos, actividad a los negligentes, fe a los escépticos y elocuencia a los tartamudos; Los discursos de los Sres. Moutas y Goicoechea echaron a tierra todo el artificio laborioso que el Sr. Azaña llevó a las Cortes: tres o cuatro horas de recitación, que suponen muchas vigilias fracasadas. Antes, el ministro de Justicia, defendiendo cumplidamente al juez de los alijos, tomó por su cuenta al Sr. A. zaña y subrayó la ridicula postura en que le han colocado sus asesores jurídicos, los que le. indujeron a tratar de irregularidades en jurisdicciones y procedimientos, con asombrosa ignorancia d é l a legalidad. Y todos estos oradores llevaron el mismo método: primero pulverizar la artificiosa defensa del ácusado. -y tomar después la ofensiva con recios golpes a la historia y a la conducta del, personaje. No queda en esté resumen, lugar para las numerosas intervenciones que hubo en el debate; algunasde interés, como la del Sr. Gil Robles, elocuentísima y de gran intención y sentido político. Quedó dibujada en torno al señor Azaña una formación. La m i s m a do del reglamento. Si las Cortes acuerdan, al fin, acusarlo, será un Tribunal independiente el que lo juzgue. Esto es muy diferente de aquellos Tribunales parlamentarios, de aquellos procesos y sentencias de venganza, de aquellas prisiones gubernativas, de todas aquellas inhumanas y despóticas persecuciones que fueron la justicia del bienio. Acreció, si cabe, el. interés político en la jornada de ayer. El discurso del ministro de Trabajo en la noche precedente, de acerba y documentada crítica contra el señor Azaña, y la intervención del Sr. Samger, habían desvanecido, en gran parte, el triunfo efímero y doméstico del Sr. Azafía. Se esperaba que en la sesión de ayer Jos oradores inscritos, que pensaban contestar- al señor Azaña, refutaran los argumentos: y los cargos que el ex presidente del Consejo acumuló en su farragoso discurso. Por; eso, antes de que la sesión comenzara, ya... los pasillos se encontraban rebosantes de. diputados, y llenas por completo las tribunas. A ello contribuía el anuncio de que intervendrían en el debate los señores Goicoechea y Gil Robles y el propio presidente del Gonsejo: Antes del debate y en su favor la Cámara ha prescindi- del 5 de octubre. Esta labor política sobre el vergonzoso proceso de los contrabandos es una nota de la sesión de ayer. Y otra nota muy significativa, el silencio del Sr. Azaña. Nada tuvo que oponer a lo que había oído. Y. no podrá decir que le han faltado facilidades ni garantías en su defensa; las han pedido para él sus adverarlos, El ministro de Justicia demuestra que el Sr. Azaña ignora, por completo, el procedimiento judicial El debate comenzó con un breve discurso del ministro de Justicia. Breve, pero substancioso. El Sr. Aizpún no tenía que hacer otra cosa sino recordar los precedentes suministrados por el Sr. Azaña. El nombramiento del Sr. Alarcón se hizo con arreglo