Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
E I d uq u e de M i r a n d a En el Sanatorio del Rosario, a consecuencia de una operación quirúrgica, fallecía aye el duque de Miranda, mayordomo inayar y sumiller de corps que fue de Palacio, bl finado había llegado hace poco tiempo del extranjero para someterse aqm a un tra tamiento facultativo, (Foto Fránsen. cia enorme de carteles revolucionarios y régimen, inconcebibles hoy día después c 2 la revolución, que ha hecho tan f éliz- al pueblo ruso. También ¡a Opera sigue ía tradición imperial, montando con todo lujo las obras de los grandes maestros nacionales y los famosos ballets, cjue tanto éxito alcanzaron en el resto de Europa. 1 Por cierto, los artistas disfrutan de la- alta protección oficial- -igual quedantes- -y cobran unos suel dos privilegiados, poco en armonía con las teorías comunistas. Y todavía dos o tres grandes hoteles de segundo prden: remedan a los paletees- cosmopolitas, tan gratos al turismo, aunque las deficiencias del servicio y el desorden remantes en ellos hacen en seguida resaltar lo imperfecto de su organización. Cierto- es que cito no es la Rusia de. hoy, la auténtica Rusia comunista de la que sus propagandistas se muestran tan. ufanos, con sus vastos proyectos de electrificación su plan quinquenal, sus nuevos edificios públicos. El autor, al parecer, -lo ha visitado todo, desde la tumba de Lenín y el Museo de la Revolución, hasta las fábricas, las Academias- -en las que se educa a una juventud fanatizada por los dogmas comunistas e ignorante de cuanto sucede en Huropa las clínicas y los Asilos, las escuelas para niños de ambos sexos y las oficinas de divorcio que allí han venido a constituir un pasatiempo fácil y corriente. Es innegable que estos gimnasios y estos Clubs de obreros sirven a la propaganda comunista para deslumhrar, a los incautos en el resto del mundo... Pero son excepciones que hacen resaltar más la miseria general del pueblo ruso, las colas interminables ante las Cooperativas de la alimentación, como en una huelga perpetua; el hambre; la suciedad, la falta de alumbrado y de buena pavimentación; en, las m. e. jo- r res ciudades rusas. Es) é: p. íaeblo, antes. rri. ís. tico y hoy sin- Dios, desde. éradvejiimieti. tp del Antecristo. Lé nín, vegeta en la raá s. completa, animaíidad de Jtgá. instintos. Nin- gurí ideal, -ningún isentimiehtp títiniano. -én. tre el inmenso rebaño de esclavos que, líe- van una existencia monáfúnk y, gris. NinT. guna ilusión de mejorar ja yida propia; para- aquéllos que np tengan ¡altas influencias etr el apartido oficial- comunista: -Ni hogar, ni propiedad- privada, rii comodidad alguna capaz de; hacer tolerable el. descanso de spuéj, del rudo trabajo. Véase otra muestra de lq que escribe el docto catedrático español: La familia- en Rusia está- sumamente combatida; el amor se reputa. COÍB una u- TM TMv, -o r, indisciplina; el- imatrimonio es T, un iprejuicio burgués. Las comidas suelen hacerse én las fábricas o en las escuelas. Cáda- diéz aloja- después un ambiente de, tristeza y de amar- éyqcán la grandeza de lq que fue San Peters. búrgo algunos palacios que aún no han caído en ruinas y los Museos, eso si, cuidadosamente conservados, donde los comunistas han reunido los tesoros artísticos de la Rusia imperial. Algo más intuitivos y nionos salvajes que los cafres revolucionarios de Asturias, los jefes bolcheviques, cuando la revolución, se cuidaron muy bien de arrasar los monumentos históricos y los iCentros de cultura. Al contrario, lejos de destruirlo todo en un ciego impulso vandálico, lo que hicieron fue poner cuanto había de positivo valor bajo la custodia del Esíadp, sabia y rápidamente medida, que tomó entonces el comisario de Instruc; ión, Lunatcharcky, previendo en el por. venir sus. beneficios para atraer a Rusia el turismo internacional. Y así ha sido, en efecto. Hoy el turista, lo mismo en Leningraclo qué en Moscú, visita los Museos y los palacios imperiales, donde aún se perpetúa el esplendor de antaño sin someterlos a profanaciones revolucionarias. En. estos últimos, como, por ejemplo, Tsarkoie- Selo, se conservan intactas las habitaciones: de los últimos infortunados Zares de Rusia hasta con sus objetos familiares, es. decir, tal como las dejaron antes de partir para el calvario trágico de Ekáterimburgo. Mas este aparente respeto por. el, pasado histórico de! Imperio moscovita. se diluye bien pronto en el ensarte de disparates que lps. -f- -i- L. KI. I cicerones, oficiales -están obligados a repetir para impresionar a los oyentes con respecto a los crímenes e ignominias del antiguo Niños heridos en el accidente de los Cuatro Caminos. Esta niña, sin identificar aúH én el A