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A B C SÁBADO 27 DE OCTUBRE DE 1934. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 22. Los asesinatos en rías dé sacerdotes y religiosos Las víctimas son numerosísimas Oviedo 26, 12 noche. (Crónica telefónica ¡de nuestro enviado, especial. Con el fin de poder transmitir tana impresión, aun cuando sea incompleta, d. e las víctimas ocurridas en Oviedo entre religiosos, tanto en la cuenca minera como en la. ciudad, nos hemos entrevistado con algunos. sacerdotes y cotí dignidades eclesiásticas, los cuales nos han suministrado las pocas noticias que se van recogiendo en estos días sobre los crueles y trágicos acontecimientos que han producido tantas víctimas a la Iglesia. tienen sospechas, muy fundadas de. que han sido asesinados, toda vez que transcurren los días y no se recibe de: ellos ningún, inifonne, han perecido en diversos lugares de la cuenca minera y en la capital los siguientes párrocos: El de, La Rehollada, Sr. Fernández Martínez; R Manuel Lobato, asesinado en Valdecuna; D. Juan Suero Cobielía, de Moreda; D, Venancio Prada Moran, ecónomo de Sama de Langreo; D. Ramón Cossío, párroco de La Corte, de Oviedo; D. Juan Saíiz Bertrán, muerto a. tiros en las proximidades de la fábrica de armas de la Vega, frente al cuartel dé Pelayo, cuando se quedaba rezagado en el grupo: de prisioneros, que fueron colocados delante de los rebeldes: como muro de carne para, impedir que los. soldados leales dispararan sobre los revolucionarios. Otros sacerdotes muertos También han muerto D. Graciliano GonSacerdotes desaparecidos zález, ecónomo de San Esteban de las CruComo es sabido, el obispo de Oviedo, doc- ces, pueblo inmediato a Oviedo; los dos. tor Juan Bautista Pérez, se encontraba, al superiores del. Seminario, PP. Pallares y estallar la revolución, 1 eu Pola de Cordón, Pastor- -éste es uno de los desaparecidos, bastante enfermo, y se asegura que desde así como un: lego- -y otro sacerdote, llaallí ha marchado a Madrid. Estaba encarga- mado D. Salustiano González, también prodo de la diócesis el provisor, doctor Juan fesor del Seminario. Fuertes Román, que lia desaparecido y de Hemos adquirido también informes cerquien nada se sabe. También ha desapare- ca de las Congregaciones de religiosas, y, cido et secretario del obispo, D. Aurelio Ga- según parece, éstas fueron respetadas en go, domiciliado en lá. calíe de San Antonio, absoluto. Los conventos, en cambio, han su 14, donde vivía en compañía de una sobri- frido grandes daños y algunos están comfna. Por último, otro de los religiosos desapa- pletamente destruidos, recidos es el padre de la Congregación de los Paúles D. Vicente Pastor, profesor del El conmovedor martirio del car- Seminario. mejiía padre Eufrasio del Niño Jesús Los párrocos asesinados Aparte de estos tres religiosos, de los cuales no se tiene la menor noticia, si -bien se Visitamos está tarde a algunos religiosos Carmelitas para qué nos dieran detalles del martirio. sufrido, por el superior; del convento, Eufrasio del Niño Jesús. Se trata de uña de las tragedias más terribles y conmovedoras ocurridas en Oviedo durante ésta cruenta y espantosa. revolución. Han ayudado a facilitarnos estos informes algunas señoras de la ciudad, que se han dedicado a investigar lo sucedido, a fin de comprobar la muerte y las circunstancias que rodearon la misma, que estaba, en un principio, bastante obscura. Lo ocurrido al P. Eufrasio del Niño, Je- sus es lo siguiente: El día 6, a. las dos de la. tarde, tuvieron que abandonar el convento los veinticinco religiosos que en él se. albergaban, entre ellos el superior, todos los cuales se dirigieron a diversas, casas particulares, con el fin de buscar, refugio, en la seguridad de que, si permanecían en el convento, serían asesinados. Solamente quedó un hermano, muy valeroso, que permaneció en el convento hasta el: lunes, por la tarde, y que pudo comunicarse por teléfono con las autoridades hasta que; fue. interrumpida la comunicación por los destrozos causados en la línea. Los rebeldes, aL entrar- en el con vento, 1 lo detuvieron; pero jaiortunádarne te pudo librarse a tiempo y. ha vuelto, entre sus hermanos de Comunidad, 1- Como los rebeldes habían confeccionado unas listas en las que. figuraban determinadas, personas y estaban perfectamente documentados, respecto al número de personas que había en los conventos, y a los domicilios de personas amigas, que, en un caso de apuro, podían ...dar albergue a los Carmelitas, éstos decidieron, huir vestidos de paisano; pero a causa deí gran número de ellos, y de lo admirablemente que estaba organizada la persecución, fueron déteni- dos más de 15 de ellos y llevados al Ih sti- UNA FRICCIÓN DE E DUE DEL BA L DEJARA ÁGIL MA JOVEN MA OPtlMI T PRODUCTO O E Vi