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MADRID DÍA 1- 8. DE OCTUBEE DE 1 smí DIARIO ILUSTRADO. AÑO TRIGÉSIMO. NUMERO 9.797 W: Se SUSCRIP CIOJÍ: qN; MES, 3 Pt ÁS, PROVINCIAS: TRES MESES, 9. AMERICA Y PORTUGAL: fUES; MESES, 10 PESETAS R E S MESES. -2 S, PSS 3 TA S. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 61, MADRID. APARTADO N. 43 ESPAÑA ESTA DE DUELO A LAS; ONCE; Y. MED A DE LA NOCHE DE AYER; FALLECIÓ- EN MADRID EL SABIO Y G L O R I O S O ESPAÑOL DON SANTIAGO x RAMÓN Y CA 1 AL j y Una gloria de España y una vida consagrada a la ciencia. E! nombre de Cajal traspasa las fronteras. Su portentosa labor investigadora. El sabioímaestro, qué ha trabajado hasta la víspera de su muerte, deja cuatro legados de 25.ooo pesetas cada uno para cuatro premios escolares. Datos biográficos. como antes y como siempre. No filé el Estado generoso con el; se limitó a crear el- Ha muerto Ramón y Cajal. Instituto donde Cajal, día por día, siguió- Todo español que- sienta y ame el prestrabajando, sin que los emolumentos le pertigio de su Patrta recibirá con dolor esta mitieran algún regalo compensador a las fanoticia, porque el sabio histólogo era una tigas tan co piosas de, sus años maduros. A gloria nacional. Desaparece la figura cienese Instituto venían médicos de las más letífica que fue orgullo de Es- paña; ya que janas naciones; ese Instituto era, en la mensus altos méritos habían ganado la fama ción de todus las cátedras y revistas mépor iodos los países cultos de la tierra. El dicas extranjeras, el florón más preciado nombre del -eminente, investigador era, en de. la enseñanza superior de España. Desde verdad, universal, y bastaba para personifihace años: su salud claudicaba; pero, ha- car en todas lás: esferas del, saber y en tobiéndose domiciliado en sitio muy cercano das las naciones la ciencia española. No al Instituto, no faltaba, a su mesa ni rehuía sólo tenía la, potencia cerebral extraordi- la lección: para quiénes sé llegaban- a él ganaria que le permitió él dominio humananosos de nuevas luces. Áspero en la: apamente absoluto de su especialidad, con preriencia, cordial en el fondo, generoso y libeparación tan- sólida y. profunda como nó ral, su- corfls ón estaba siempre, abierto a la Hay ejemplo antecedente ni sucesor; tenía fraternidad: y pronto a contribuir, a toda también el soplo divino, el quid genial de. obra buena. Durante algunos años le tentó la inspiración. Sus descubrimientos sobre la política, y aceptó un puesto en el Senado. Pero vino pronto el desengaño; le el secreto de la, vida en el misterio de las células no eran únicamente consecuencias asqueaban las pequeñecesíy miserias de las de la perseverancia investigadora, sino qué, luchas por el Poder: Pai- a él los ideales dé bien puede decirse, fuerbn la- chispa de la, Patria, Justicia y Libertad estaban mucho intelección que Dios y- la Naturaleza sólo más altos. La época actual: acabó íde as- conceden a los. seres privilegiados. Fue- un quearle. Muere a edad avanzada, porque, sabio y un descubridor. Su ciencia era como siempre alejado de vicios y atento sólo a mía sed, inextinguible que buscaba con te- la ilusión de sus tareas, supo vivir sobria- nacidad el más allá de cada nuevo paso, -y mente. Y a su paso por este mundo ¿ólo su voluntad pétrea e indeclinable le alendeja una estela de admiración, 1 de simpatía taba en la eterna porfía. Mediano estudiany d e amor. te y médico obscurecido, dio media vida a España acaba de perder la más alta: figura la- rutina; pero la ¡lama brotó al fin y fue que acrecentó sus glorias, desde siglo x: rx pura afirmar ya vitaliciamente la vocación en la esfera de la ciencia médica. ytel anhelo. El microscopio fue en las víanos de esté, hombre cotilo un instrumento nuevo que rasgara minúsculos e infinitos horisontes. El éxito de los primeros ensayos; decuplicó sus facultades. El éxito pleno y cla- Trabajó hasta la víspera de su moroso de sus hipótesis no le envaneció muerte 6 lo más mínimo. Cuando su nombre se orló Don Santiago Ramón y Cajal ha. estado trabajando constantemente hasta el 4 ia ancon los laureles del premio Nobel, acogió el galardón huyendo de homenajes y glo- tes de su muerte. Conservaba una lucidez enorme, nficaaones. Para él el mejor premio era mental se pondrá yahace poco terminó yimuy pronto la venta, su ultimó; libro, un nuevo triunfo en las tenebrosidades del titulado Cómo se te la vida a los qcjrenta misierw vital. Jubilado por edad, dejó su. a ñ o s cátedra con pena, sin hallar sucesor; que Se j íTpcúZy Edemas, eri Brépafációncfltt- ps- dqs aproximara a su talla, y se dispuso pro- libros: V: í v: jS W, ¡ji- yff ii f- V. seguir sil labor, callada y humildemente, En el día de anteayer pidió un ejemplar de su magna otra Histología del sistema Una gloria de España nervioso de los hombres y de los vertebra OÍ, publicada en- Francia en el año I909, obra, que está agotada y que pensaba corregir, para hacer uña nueva edición. El- insigne maé. stxpi pasó el verano en Cerced illa, y en eimés de agostó se le presentó uña afección; intestinal muy rebelde, que debilitó profund iTi nte; l corazón. Hace quince días éxpénraentó tina nota- ble mejoría, y tenía laí- ülusióiiJ de convalecer en una casita que temaren la barriada de Cuatro Caminos. La muerte El insigne enfermó llevaba unos días en cama, y anoche, a las; once y veinticinco, sin agonía alguna, rindió su tributo a la- muerte. Rodeaban; su iecho, aparte de los f amillares su discípulo- predilecto, el doctor Tello, y los doctores Rodríguez Illera, Carro, Yagüe y Hernandoi. Una disposición testamentaria En unión de su esposa; 1 ya fallecida, Ramón y; Cajal. establece- cuatro legados de 25.600, pesetas nominales; caída unb fpará que, con la- Tenta de; los. mismos se concedan cuatro premios: uno, al mejor, alutnno de Anatomía dé la Facultad de Medicina. de Zaragoza, todos los años; ptrcypará ei alurri; no más sobresaliente de- la ásigpatura de Histología- y Anatomía, Pa ologiija í- de la Facultad dé Medicina de MEjdríd; un ter: oero, a lá Academia de Medicina de; Madrid, para: la! mejor Memoria sob e v un- tenia de Anatomía Patológica, -Histología ¡o s Bacte riplógí a, publicado en español cada dos años, y él cuarto, a la Acadeniia de Ciencias para premiar, también cada dos años, al mejor trabajó- de investigación española publicado sobré Psicología comparada de un grupo cualquiera de- animales o de una especie de- Los últimos días dé! sabio Datos biográficos Los primeros años Don Santiago Ramón, y Cajal había riacidoi el 1 de mayo de i8 s 2- én la. villa de. Pétilla ¡de Aragón, pequeña aldea; de Nayárra, eñ. el ángulo que forma la provincia de Pam- plóina intet- nándosé en la de Zaragoía. E r a hijo de D. Justo Ramón y Casasus! y? de doña v A n t o n i a C a j a l V Acerca de la. circunstancia; del ídrigén- dél jltt tre -sabio se- havdebatido m tioiip háciéííí dolé unos aragonés y oti- os navarro. El j ropro Ramón- y Cajal afirma que su verdadera