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A B C SÁBADO 7, DE ABRIL DE 1934. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. i5. El ministro, de Hacienda requiere la dimisión del director del Banco Exterior Fajas cauchodama ¡Sin costuras! Entalladas. Sagasta, 12. fueran competentes o leales los destituiría inmediatamente. A preguntas de los informadores añadió que la decisión de su compañero de gabinete no obedece a ningún acuerdo tomado ea Consejo de Ministros. El verdadero alcance de sus declaraciones lo expresó el Sr- Marracó ante los informadores tan pronto como llegó a la Cámara. -Yo no me. he referido a los funciona rios- -dijo- Yo he hablado de un caso concreto: el del director del Banco Exterior de España, D. Ramón Viguri, que ha aceptado el cargo de tesorero del nuevo partido de izquierda republicana, cuyo jefe, el Sr. Azaña, dijo en su último discurso que sentía repugnancia hacia la actual situación y hacia el actual Gobierno, repugnancia, dé la que debe participar, por tanto, todo el partido. Por ello me he creído en el caso de pedir su dimisión a dicho señor. Se le oreguñtó si habría algunos casos más, y el Sr. Marracó, contestó que por ahora no, aun cuando él está dispuesto á actuar dé la misma manera en todos los casos análogos que se presenten. Dijo también que como en el personal afecto al Patronato de los bienes del Patrimonio de la República- hay emboscados; deben sentirse aludidos por su actitud y no dar motivos para una destitución fulminante. Deseo hacer constar- -terminó- -que yo no tengo espíritu alguno de venganza y que desde que ocupé el cargo decidí no prescindir- de nadie; pero antis lo que ocurre, no tengo más remedio que modificar- mi primitivo pensamiento que alcanza a todos los que se encuentran en los casos ya indica- ana Unas manifestaciones y una actitud del Sr. Marracó que son comentadísimas en Ja Cámara Desde primera hora se Habló mucho en los corrillos de diputados de unas manifestaciones que el Sr. Marracó había hecho en- su departamento para mostrar la actitud que ha de seguir en lo sucesivo con aquellos funcionarios de libre nombramiento que sirven cargos en Hacienda y que figuran en determinados partidos políticos que hacen campaña de difamación. -E n efecto, el Sr. Marracó había hecho ante los periodistas en el ministerio de Hacienda las siguientes manifestaciones: -E n vista de la repugnancia que muestran hacia el Gobierno, y, por consiguiente, hacia 115 í, los partidos de izquierda, les agradecería que hicieran pública la conveniencia de que los que ocupan puestos de confianza en la Administración, pública y están afectos a esos partidos- abaldonen sus cargos, porque desde cite- momento no pueden coii ir con la confianza rr. rii- íeiial, ya que ellos se expresan ea ese sentido. Estoy decidido, si io aíie; ¡ckn esta advertencia, n destituirlos, t u- e, no puedo convivir con ellos, después de la- forma en que se producen, por haber dejado: de tener en ellos aquella confianza a que antes, me refiero. Por lo que a mi departamento se rene- Nueva Dirección. Primer salón de té. Tarde y noche. Mañana, domiago: Té- baile. Ticket s, 5 ptas. SBLECTA. S ATRAOCIOIÍES re, claro es, no quiero ningún emboscado. Después manifestó que en el Consejo de ministros que acababa de celebrarse había sido designada la persona que había de representar al Gobierno en el Consejo Superior Bancario, si bien 110 quería hacerlo público hasta que lo conozca el presidente de la República, a cuya firma se pondrá hoy el nombramiento. Como el revuelo aumentaba y se decía que el Sr, Matraco estaba. dispuesto a dejar cesantes a todos los funcionarios que no reunieran las condiciones de lealtad y competencia que el Gobierno, deseaba, los periodistas preguntaron al ministro de la Guerra si eso era cierto, y contestó: -Desconozco las declaraciones de que ustedes me hablan, pero si yo estuviera en un departamento que no fuera el de la Guerra; dpnde todos son apolíticos y estoy muy conforme con todos, haría lo mismo que el Sr. Marracó. Es decir, a todos los que no equipando sus camiones con Banda de rodamiento espesa Goma resistente Telas fuertes