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A B C. MIÉRCOLES 28 DE PERRERO DE 1934. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 46. méñ en la obra originaria, y necesitaban desenvuelven en la farsa cinemática y las El guitarrista Francisco Alfonso, en- el un animador: experto en nuestra vida y, escenas incongruentes que conducen a. la. Ateneo nuestros gustos que supiese ponerlos de; desembocadura del. episodio sentimental de la hija de un prefecto de Policía, enamorarelieve. Aunque de Aitenecí María Fernanda Ladrón de Guevara lu- da, incondiciona- lniente de ese tipo delincuen- Científico ypor, su denominación docta. casa Literario estaría la cha con ese desconocimieqto de nuestra te y donjuanesco que está ya estereotipa- de la calle del Prado exenta de responsai psicología por parte del director, y ve ma- do en la. pantalla. Descartado el tema y bilidad moral si no cultivase la música, es; lograrse en muchas ocasiones sus buenas refiriéndonos a los detalles accesorios, queda lo cierto que ofrece conciertos en su casa, dotes de actriz. El papel con su doble re- uña realización brillante, en. cuanto afecta y no pocos, con gran éxito de público y ¡presentación de joven y vieja, es difícil. a. la. disposición, de escenarios y a los be- aplausos. Dígalo el recital de guitarra. yofre domingo un n. o- No. obstante sabe sacarle partido tan pronto. llos alardes fotográficos que campean en la cido elcultivador por artenuevo, joven, Tarrea table del de Sors y ha de acentuar cualquier, sentimiento. Ra- producción. Bien la parte sonora y la inter- ga. Se llama Francisco Alfonso, y, aunque quel Rodrigo y Antonia. Plana, Pedro Te- pretación, especialmente Liane H id, encan- actuaba por vez primera en Madrid, posirol y Péiáro Larrañaga, tienen también lu- tadora rubia, que con Gustavo Diells compo- blemente sería la centésima de alcanzar éxitos triunfales cidas intervenciones. El actor que más se ne la pareja encargada del dúo amoroso. -tranjeras, porque en diversas ciudades ex- son muchos los artistas olvida del artificio jara llegar a la santa JOCARV 1 C. que vienen dignificando al más español y naturalidad es Manuel París. -A. C, romántico de los instrumentos llevando, Avenida: Atrapándolos como. pueden iYa era hora de que en la pantalla halla- Los conciertos de la Orquesta Sinfónica sen la debida réplica toda esa serie espeEl domingo se celebró en el Monumental luznante y amedrentadora de películas a el último de los. conciertos matinales de la base de fieras y exploradores estoicos, de veterana agrupación dirigida por el maesrugidos y monótonos golpes de atambor, tro Arbós. Vendrán luego los de. la temporada de que han venido erizando- nuestros cabellos primavera, en cuanto Arbós regrese de Pao vistiéndolos de punta en blanco. unos Réplica también disparatada, claro está, rís de dirigir teatroconciertos de música respañola. en el de los Campos pero de trazo altamente cómico, como la El ilustre maestro realizará en los Elíseos. primeque se da en la cinta que se estrenó ano- ros días de marzo esa expedición artística che en el Avenida, entre los comentarios a la capital de Francia. más jocosos e hilarantes del público. Es, Por cierto que es probable una coinciuna afortunada caricatura de Torzón de los dencia de temporadas de las dos orquestas Monos, con la diferencia de que aquí es una madrileñas, pues la Filarmónica comenza Tarzana caprichosa y fogosamente sel- rá su habitual temporada a mediados de en el teatro Español. vática, que se enamora africanamente de la marzo, los de la Sinfónica será interpretada mitad de una pintoresca pareja de lobinso- la En obra escrita, por varios compositores esnes los cuáles se pasean por la selva, re- pañoles en homenaje a Arbós en el sepgular de. virgen, en traje de etiqueta el uno tuagésimo aniversario de su natalicio. y en. salto de cama el otro que resulta En el concierto último un muy nutrido ser un sonámbulo, a quien sólo despierta auditorio acudió a la vasta saja de la calle esta reina de la selva, convertida. en una de AtQgha. La hermosa Sinfonía de Oésar Franck, máquina, de repartir ósculos. Atrapándolos como pueden es, repetimos, más aplaudida cuanto más se oye, valió a una glosa graciosísima a ratos de todos intérpretes y director- ovaciones entusiásticas. esos dramas africanos, con la ventaja de De las obras del programa íué repeti; que no se ven muchas fieras (las precisas: da a requerimiento del público la Cajita una colección de leones urbanos, a quienes, de música de Liádoff, bello juguete, en por inofensivos y educados, les han dado cuya audición el público se recrea, y al oír la cuenta en un circo, que aprovecha un el detalle de la cuerda del imaginario apade música, empresario para enviarlos a África por con- rato mueve a lanueva demanda, a ser como Cajita sejo médico, pero que terminan quedándose es decir, que música, pero vienelos de repeun reloj de de en el Amazonas, escenario de la película) tición. La cinta, salvo algunas leves concesioLa suite Iberia de Debussy, no modines a ese tono subido y peligroso que do- ficó- veredictos anteriores de nuestro púmina en la Naturaleza, más que en el ce- blico. La considera excesiva españolada; luloide, en- el rotulado, es una producción aunque nuestro gran Falla encuentre en la de una gran vena cómica, envuelta en ese obra ambiente de gracia y colorido de hol. fino humor americano, más salado que el gorio popular. Nuestros vanguardistas, que inglés, por haber pasado el charco En- atribuyen a Falla la suerte, de haber sido eajan dignamente en el engendro cómico solo en su época, no al mérito ni a la inssu popularidad, puede que dos grandes actores, cómplices de la risa, piraeión pobre la página debussiana. motede que se llaman Wheeler y Woolsey, secun- jenque para cosa rica, su casi ignoradaClaro es prodados por la gracia morena y mejicana de ducción. Raquel Torres. -J. DOSA. Colofón del concierto fue la Invitación al vals la, de lozana e inextinguible belleza de Weber. Como, composición nueva figuró. el pequeño poema de la tierra alta, inspirado en la poesía Fecundidad de nuestro malo. La primordial característica de todo buen grado Gabriel y Galán, y. cuyo autor, es film hay que basarla forzosamente- -para uno de los primeros premios de lá clase lograr la finalidad artística- -en un tema de de Conjunto de nuestro Conservatorio: Muamplio sentimiento humano, dentro deLcual ñoz Molleda. de la tierra alta es. el poema, los diversos personajes dramáticos se des- Evocación extremeño, aunque envuelvan accionados por reacciones lógicas del poetaele inspiración. charro de es- píritu y de sus pasiones o apetencias espirituales. Todo es evocador en esta noble página Por Hallarse dentro de estas normas, los del compositor gaditano: la melodía idílica, animadores de Amanecer, Varietés y Vite- la tocata de la dulzaina, la conjunción de lattmis canciones, entre las. películas que los dos motivos- que hace pensar en las tietodaahora recordamos, lograron con el desarrollo ras altas, sí; pero en algo más altoque se emoción, de almas, üe, unos asuntos y sin grandes complicacio- vía, enenlapleno dominio dos la Naturaleza. aman de nes, producir una impresión, imborrable en- Bien visto y sentido, el cuadro, el auditorio tre los espectadores. Vienen a cuento estas aplaude con efusión al músico qué sabe exconsideraciones; a proposito, de La novela presar realidades sin recurrir a efectismos unánide una noche, producción alemana, donde impresionistas. Los aplausos fueron del aumes y requerían la comparecencia io más recusable que encontramos es el tor en el proscenio pero la modestia agreasunto, por la falta de lógica que preside gó un mérito más a los indudables que tieencías acciones de las criaturas que sene la nueva prqduceión. -A 3 M Informaciones musicales nuestra copiosa literatura través de las fronteras, guitarrística al Buenos disgustos les ha costado a algu nos; verbi gratia a, Andrés SegoVia, al que se atribuye la desgracia de haber dejado entre garras yanquis, y con ocasión de los recientes desastres económicos. de FRIANCISCO ALFOÑS aquel país, g r a n p a r t e de los beneficios lo- i. grados a fuerza de. andanzas y tareas ari tísticas. La escuela de Alfonso es la diáfana y romántica de Tárrega, cultivada por el padre del concertista, discípulo que fue de aquel gran rnaestro. Consciente de la belleza estética en la transcripción de lo clásico y respetuoso con el carácter y el colorido- en lo moderno, hace de la sonoridad de las cuerdas elemento expresivo del canto, porque bien puede decirse de su labor que consiste en hacer cantar a la guitarra prodigando exquisiteces y delicadezas. Por eso el aplauso fluye espontáneo y fervoroso cuando interpreta a Bach y Schubert, Visee, que cuando refleja la literatura vistosa, delicada y españolísima de los Sors, Tárrega, Fortea, Moreno, Ponce, Torroba, Albéniz, Turina, etcétera. La ovación fue escolta del trabajo realizado por Francisco Alfonso, y creemos que lo será en cuantos recitales ofrezca, y más si la mayoría de los oyentes es de mayor devoción filarmónica que la de los habituales concurrentes a las reuniones científicas, literarias y hasta, batallonas y políticas de la consabida docta casa. -C. Prensa: La novela de una noche