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ABC. SÁBADO u DE MARZO DE 1933. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 45. Serrano Anguita salió muchas veces al palco escénico al remate de los actos. Y ahora celebremos una vez más el inapreciable concurso que en el éxito, como siempre, pusieron los artistas de Lara. Ya hemos hecho especial mención de Concha Cátala. Digamos ahora que a su lado sobresalieron Angelina Vilar, Manolo- González, Vicente Moya y Gaspar Campos. Y en otro grupo citemos elogiosamente a las señoritaá Custodio, Soledad Domínguez, Irene Caba, Carmen Villa y Nicolás Rodríguez. -F. TEATROS, CINEMATÓGRAFOS Y CONCIERTOS EN ESPAÑA Y EN EL EXTRANJERO Informaciones teatrales. Siete puñales Informaciones musicales. Guia del espectador. Cartelera madrileña. Infoiraaciones y noticias teatrales En Madrid Lara: Siete puñales Un hogar modesto. Se vive sin trampas, pero con apmos, gracias al orden, a la economía y a cuantas virtudes doméstieps adornan a Dolores, la esposa ejemplar y madre amantísima. Un hijo, ya mozo, trabaja en una imprenta; las dos muchachas que le siguen, en una oficina; la mayor avuda a la madre en el gobierno de la casa y... aún quedan tres arrapiezos, que dan mucho que hacer con sus locuras, sus juegos y sus peleas. Siete leones, señor; siete puñales, como dice la madre, clavados en su corazón. Pero, en fin, se sale adelante como se puede. La escasa paga del padre y lo que aportan los hijos, de sus empleos, son suhcientesASara cubrir el presupuesto de aquel famSÉn. Se susp por las comodidades de una vida más alada, sobre todo las chicas, que ya están en edad de presumir. ¡Quién sabe... A lo mejor... Esta es la familia que Serrano Anguita nos presenta en un animadísimo cuadro costumbrista, exacta pintura de un realismo certeramente observado. Jefe de ella es Miguel Aranda, padre y esposo sin tacha, hombre de pluma e inédito autor dramático, que así se nos revela en sus aficiones al teatro, al hablar de su obra y comenzar su lectura a ruegos de Sagrario, una famosa actriz, amiga de la casa, invitada aquel día a comer con sus antiguas amistades. La lectura es escuchada y alentada por la comedianta en tanto la mujer, siempre con la preocupación de los hijos, de sus siete puñales, atenta a cualquier alarmante ruido o vencida por irresistible sueño, no pone atención a la lectura. El incipiente autor y la actriz cambian inteligentes signos, que quieren decir para la ausente incomprensión, vulgaridad. Sus almas, más afines, se entenderán mcj- or. Va el conflicto del artista, incompatible en sus ambiciones de gloria con la prosa que le rodea, se dibuja. Un anhelo de libertad va transformando sus sentimientos hasta llegar, después de una escena violenta, a huir de su casa, abandonando a los suyos para, seguir a Sagrario, a la que vemos más inconsciente que perversa, que le brinda el doble triunfo de la gloria y del amor. Pero se engaña en lo más importante. Como autor logra sus ilusiones, pero en lo segundo, el ser amado, cosa que anteponía a todo, su fracaso es completo. Y vuelve transido al hogar, apenado de su derrota sentimental, y con el arrepentimiento en los ojos nublados de lágrimas, porque también é sentía los siete puñales en su corazón y la amargura de su felonía para la santa mujer de la que huyó. La serena y digna actitud de Dolores habla de la abierta herida de su corazón leal. Su orgullo de muier ultrajada no se abre fácilmente al perdón, pero hay unos hijos, unos hijos que aguardan afanosos la vuelta del arrepentido, y por ellos, por Jos siete puñales, la madre se sacrificará. I ta es, vista panorámicamente, la comedia de Serrano Anguita, cuyo rastro huma- no y sus admirables perspectivas psicológicas, especialmente en el estudio del carácter de Dolores, magnífica incorporación de Concha Cátala a su ya famosa galería de mujeres, se acusan con enérgicos rasgos en el acto segundo, donde la emoción interior de lo? personajes adquiere toda su intensidad y sale fuera, escuchándose sus humanos latidos. Este acto, que señorea la comedia, dio la medida del éxito; fue, por decirlo así, la pleamar en el movimiento de los apjausos. El tercero no alcanzó los mismos ¡honores. Los aplausos sonaron con sordina; quizá por rehuir el autor la solución vulgarísima de tantas comedias del perdón para el cónyuge, que vuelve arrepentido, y más aún en el caso de una mujer como Dolores de tan extremada bondad; al público le pareció que se falseaba el desenlace que suponía pero esto no fue óbice ni significó tropiezo alguno para el buen resultado de la comedia. Pavón: Beneficio de los autores de Las tentaciones Con la centésima representación de la revista Las tentaciones, se celebró anoche, en el teatro Pavón, el beneficio de los autores, Sres. Paso, Torres del Álamo y Asen jo, y, maestro Guerrero. La obra alcanzó una interpretación de favor, repitiéndose casi todos los números de la bella partitura entre grandes ovaciones a Jacinto Guerrero, que dirigía la orquesta. El números de los bomberos íué aplaudido varias- veces durante su ejecución. Al repetirse este número, y ya acabado, sufrió un desvanecimiento la bellísima tiple Celia Gámez, que trabajaba, algo enferma, en honor de los autores de la revista. El público se alarmó en los primeros momentos, tranquilizándose al correr la noticia de que no era más que un vahído por el calor. Al. salir nuevamente en el número final, el público le hizo objeto de una ovación. Esta misma vedette fue obsequiada durante la representación con varias canastillas de flores. Los autores salieron, llamados por el público, en los finales de acto. Terminada la revista, se celebró un magno fin de fiesta. Jacinto Guerrero hizo la presentación de un novel bajo cantante, llamado José Aguirre. Acompañándole al piano dicho maestro, estrenó una canción nueva, titulada Tú te confiesas mal, letra de Torres y Asenjo, música de Guerrero. Ante los aplausos de la concurrencia, cantó después el aria de bajo de Hernani, en la que obtuvo nueva ovación. Y salió La Yankcc, que está más guapa y mejor bailarina que nunca. Dibujó el charlestón de El sobre verde, que, naturalmente, tuvo que repetir, y fue obsequiada con una canastilla de flores. Después, el notable tenor Calvo de Rojas cantó la serenata de El huésped del Sevillano y la canción del ciego de Solé, la Peletera, acompañado del coro y rondalla del teatro Ideal. Y aún figuraba en el programa una escena cómica, a cargo de Victoria Argota y Arturo Lledó; el diálogo Las rayas de la mano, con Rosita Cadenas y el tenor Juan García, y unas canciones por Celia Gámez. Todos estos números fueron también muy aplaudidos. Usted puede entrar en los cinematógrafos de Sociedad Anónima General de Espectáculos. Suscriba una de sus ACCIONES PREFERENTES, serie B, de CIEN PESETAS, y en el acto recibirá gratuitamente un cuaderno de vales por valor de CINCUENTA PESETAS, que las taquillas de la Empresa aceptan como dinero. Pida detalles en los cinematógrafos PALACIO DE LA M U S O COLI 5 EVM, ARGUELLES, DOS DE MAyO El teatro en Blanco y Negro La vida comedia es por Rafael Marquina. Propósitos que desearían realizar algunos artistas en la temporada actual por Juan del Sarto. Véanse estos trabajos en el próximo número de Blanco y Negro. C 0 LISEY Hoy, tarde y noche; La isla de las perlas del maestro SOROZABAL. Principales intérpretes: Enriqueta Serrano, María Valloiera, Pablo Kertogs y Adolfo Sirvent. Calderón: Debut de Carmen Arenas Con la zarzuela varias veces centenaria Luisa Fernanda, hizo ayer su presentación en el Calderón la bellísima y notable primera tiple lírica Carmen Arenas, que logró el mismo suceso que en cuantos teatros ha pisado. El precioso dúo de la rosa, la mazurca y el lindísimo dúo con el barítono hubieron de ser repetidos por la excelente artista, entre los unánimes aplausos Sel público, que llenaba la amplia sala del primer coliseo lírico de España.