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MADRID DÍA 25 DE FEBRO. DE 1933. NUMERO SUELTO 10 CENTS. g g g DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O V 1 G ÉS 1 MONO V E N O N. 9.295 tí SUSCRIPCIÓN: UN MES, 3 PTAS, PROVINCIAS: TRES MESES, 9. AMÉRICA Y PORTUGAL: TRES MESES, 10 PESETAS EXTRANJERO: TSES MESES, 25 PESETAS. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: SERRANO, 55, MADRID. APARTADO N. 43 EL OMENTO POLÍTICO Y O 151 Gobierno logra quebrar Ja resistencia de 3 a minoría radical- socialista, con Jo que salva el trance de El Gobierno estuvo ayer caído, en trance de no poder llegar al salón de sesiones; pasó en el despacho de los ministros- unas horas de capilla, esperando el indulto, que do cabildeo en cabildeo, y de junta en junta, le negociaba la misericordia ae algunos protectores. Los radicales- socialistas habían acordado ya la retirada de sus ministros. Hubiera sido esto la crisis total, en condiciones depresivas. Pesó esta consideración Declaraciones del Sr. Martínez en el ánimo del grupo, para que los dos Barrios ¡ministros conminados lograran la revocaAl llegar al Congreso el Sr. Martíción del acuerdo, no sin las dificultades que acusan las cifras de la votación y los nez Barrios fue muy felicitado por su disincidentes que de las discusiones de la mi- curso de anteayer, y algunos diputados de su noría trascendieron a los pasillos y a la in- minoría le manifestaron que tal discurso formación de la Prensa. Así pudo el Go- constituía el tema de todos los comentarios bierno comparecer en la sesión y asirse a la y que en todas partes se daba por descontabla de salvamento de un voto de confian- tada la crisis. za para flotar unos días o unas horas en El Sr. Martínez Barrios dijo: actitud de náufrago, fuera ya del navio. -Yo me limité ayer a hacer resaltar este No contábamos nosotros con que se des- dilema: o el Gobierno conocía los sucesos y, compusiera esta mayoría por ningún moti- al ocultarlos a la Cámara, se ha solidarizavo, ni por el asunto de Casas Viejas, tan do con la bárbara represión, o no los cograve. La actitud del partido radical- so- nocía, y en ese caso ha pecado de ineptitud cialista, las expansiones de algunos minis- manifiesta. Porque así como un Gobierno se teriales en la discusión de anteayer y las atribuye los éxitos de sus subordinados, aun mismas circunstancias de la votación de cuando él no los haya gestado, así incurre confianza demuestran que el quebranto del en responsabilidad por los fracasos o cosas Gobierno alcanza a la mayoría y ha rela- desgraciadas que en la nación ocurren bajo jado los vínculos de la coalición. En cues- su mando. Yo he de recordar que cuando los tiones de menor empeño que la de ayer, el sucesos del parque de María Luisa, se acorGobierno había sumado más de 200 votos- dó el nombramiento de una Comisión parlaPara la declaración de confianza, que se mentaria, que comprobó los hechos allí acaehizo pasar con el aditamento de una in- cidos, y aun cuando se demostró que el govestigación parlamentaria, que anteriormen- bernador civil de Sevilla no era responsable te había rehusado el Gobierno, sólo huod de aquellos sucesos, a las veinticuatro horas- 173 y se han registrado abstenciones no- se le había destituido, simplemtnte por hatables, algunas acompañadas de dimisión de ber ocurrido la desgracia bajo su mando. altos cargos. Ahora se dice que esta actitud nuestra Nadie esperaba que el Gobierno cayera daña a la República, y yo creo absolutamen por una votación. Él voto de ayer no des- te todo lo contrario. La República tiene que truye los efectos del debate, ni borra los con- demostrar que, contrariamente a lo que suvencimientos de la opinión pública, y por la cedía con la Monarquía, no se solidariza forma en que se ha producido añade algún con los fracasos, hiño que los depura como relieve a la situación precaria del Gobierno. conviene a un régimen mejor. c, ue sigue desahuciado e imposibilitado por- ¿Pero, cuál será la solución posible, la obstrucción de las minorías y bajo el ago- después del manifiesto de los socialistas? bio que suponen las últimas jornadas. -le preguntó un periodista. -Pues está muy claro. Un Gobierno de concentración republicana, sin los socialistas y sin los radicales. Sin los socialistas, para garantía de los radicales, y sin nosotros para garantía de los socialistas. Este Gobierno aprobaría las leyes que determina la Constitución con una discusión serena, con propósito de mejorarlas únicamente por parte de radicales y de socialistas. Este Goayer bierno haría las elecciones, y luego... Dios dirá. tarde de ayer con el fin de examinar la situación parlamentaria derivada del debate de Casas Viejas, y solicitar del partido una declaración terminante respecto a la solidaridad con el Gobierno, era natural que el interés máximo estuviera en los resultados de esa deliberación. No es de extrañar, pues, que a la hora de empezar la sesión los escaños estuvieran casi desiertos y en cambio los pasillos atestados, en espera de la resolución que adoptaran los radicales- socialistas. Relatemos por su orden los acontecimientos de ayer. -No creo que haya otra solución que la crisis- -contestó el Sr. Lerroux- Y conste que no siento complacencia por la situación que atraviesan los hombres que gobiernan, como consecuencia de haber incurrido en un desacierto cumpliendo con el penosísimo deber que en estas circunstancias supone estar sentado en el banco azul. ¿Y qué solución ve usted? -Eso son cosas que hay que reservar, respetuosamente, al más alto poder de la nacióla que es el que tiene que resolver la crisis. -Y la solución desable para usted, ¿cuál sería? ¡Qué preguntas hacen ustedes! Porqye ya comprenderán que yo no les iba a decir que una situación representada por mí, y menos en estos momentos en que veo tan inminente la crisis. -El Sr. Martínez Barrios- -le dijo un periodista- -ha dicho que la solución debe ser un Gobierno de concentración republicana, sin socialistas ni radicales. -Eso- -replicó el Sr. Lerroux- -era hace unos días; pero ya hoy no se puede pensar así. Lo que nace falta es que los republicanos piensen en la República y que todos den facilidades para una solución conveniente a esta crisis tan difícil. -Es que esto lo decía el Sr. Martínez Barrios- -replicó el informador- -alegando que la no presencia de los radicales sería una garantía para los socialistas. -Yo no tengo por qué dar garantías a los socialistas- -contestó el Sr: Lerroux- Y digo esto porque yo tampoco se las pediría a ellos. Si el presidente de la República diese el poder constitucionalmente a los socialistas, yo no tendría nada que decir, y además no me dispondría a hacerles la vida imposible. Primero esperaría a ver cómo gobernaban, aunque lamentase que esta solución fuese contraria al sentir y a los intereses de la opinión pública. ¿Y cree usted que esta tarde se producirá la crisis? -Eso yo no puedo decirlo, pues el Gobierno siempre tiene en su mano resortes suficientes para dar una larga, aunque ésta no sea más que de veinticuatro horas. Le dijeron los periodistas que se hallaba reunida la 1 minoría radical- socialista y que. a sus posibles acuerdos se concedía gran importancia. -No me extraña nada que los acuerdos que tomen los partidos republicanos tengan interés y que procuren situarse de forma que satisfaga ios anhelos de la opinión pública. Finalmente, hizo un grrui elogio de la actuación del Sr. Martínez Barrios, diciendo que a él correspondía en gran parte el triunfo de las oposiciones. Las minorías antiministeriales acuerdan presentar una proposiExpectación en la Cámara ante la no ción de censura al Gobierno reunión de los radicales- socialistas El Sr. Lerroux dice quecrisis hay Llegó el Sr. Maura a la Cámara y anunmás solución que! a La jomada política de anteayer cerró con una interrogante. Abandonarían el Ministerio los Sres. Domingo y Albornoz, si- guiendo las indicaciones de la minoría a que pertenecen? Planteada la cuestión por los diputados radicales- socialistas Sres. Moreno Gatvache, López de Goicoechea, Ruiz de Villa y Gomáriz, que habían solicitado la reunión de la minoría para las tres de) a Al llegar al Congreso el jefe del partido radical fue saludado por los diputados de su partido y por los periodistas, siendo muy felicitado por el éxito que ayer obtuvo en la Cámara el Sr. Martínez Barrios. Un informador le interrogó sobre su impresión acerca de la situación política planteada con el debate de anteayer. ció que se proponía presentar una proposición incidental, como consecuencia del debate de anteayer. El Sr. Algora le dio cuenta de que los parlamentarios que fuerpn a Casas Viejas habían redactado otra, que avalaban las minorías de oposición. Le agregó que el texto era suave, porque lo que debia pedir era la inhabilitación para J; odo cargo pá-