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MADRID DÍA 24 DE FEBRO. DE 1933. NUMERO SUELTO 10 CENTS. g DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VI GÉSIM ¿NOVE NO N. 9.294 f SUSCRIPCIÓN: UN MES, 3 PTAS. PROVINCIAS: TRES MESES, 9. AMÉRICA Y PORTUGAL; TRES MESES, 10 PESETAS EXTRANJERO! T ES MESES, 25 PESETAS. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN. SERRANO, 55, MADRID. APARTADO N. 43 EL DEBATE PARLAMENTARIO SOBRE LA REPRESIÓN EN CASAS VJEJAS Y LA ACTITUD DE LA CÁMARA PLANTEAN AL GOBIERNO UNA SITUACIÓN CRITICA Los duros ataques a fondo de las oposiciones al Gobierno caminaron en un importante discurso del ex ministro radical Sr. Martínez Barrios que produjo honda impresión. Los ministros tuvieron Co. iséjulo después de Ja sesión. Esta tarde se reunirá la minoría radical- socialista, a petición de significados elementos de ella, que propondrán la retirada del Gobierno de los dos ministros de! partido. Nadie creerá que el presidente del Conse- tales circunstancias y sobre tales dudas in- encontró en la primera parte de su discurjo o el ministro de la Gobernación manda- solentes contra la entereza y el prestigio so el tono y los modos que pudieran acoron hacer las ferocidades denunciadas y, se- del Gobierno? Hubiéramos rodeado el pue- modarse d la magnitud del asunto que se gún parece, comprobadas en la represión de blo- -decía el Sr. Asaña- -sin hacer nin- debatía, y así se empeñó en quitar toda seCasas Viejas. Hay la misma rasan para no gún ademán de sofocar la rebeldía, hasta mejanza entre el fusilamiento de los capí- creer que por su propia voluntad, por de- que ésta se hubiera extinguido por hambre tañes Galán y García Hernández y los. suo por cansancio; inmediatamente se hubie- cesos ocurridos en Casas Viejas, lo que propravación, por instintos inhumanos, los agentes del Gobierno se ensañaran en los ra inflamado toda la provincia, y ahora nos vocó constantes interrupciones en los banhorrores de la desdichada aldea. Este es el estarían diciendo que por no haber sido cos de la oposición, tan intensas a veces angustioso eni (jma que en la tragedia sub- severos, rápidos y enérgicos habíamos pro- que le impedían continuar el discurso. vocado por lenidad la sublevación de todos Entró a relatar los sucesos en forma muy siste sin motivo, porque desde el primer momento pudo ser despejado fácilmente. ¿Cómo, los campesinos de Cádiz... JVO hubo más parecida a como lo hiciera en la interpelapor qué fatalidad se ha llegado a lo que remedio que acabarla de la única manera ción del día 8 de febrero y su pensamiento posible. ¿Es que tomando un barrio o un primordial fue el de separar cuanto ocurrió racionalmente nadie ha querido hacer? El pueblo a tiro limpio es posible discernir si para dominar el alzamiento en armas de dato suficiente para explicar lo ocurrido no requiere investigaciones ni tiempo. ¿Qué se van a, hacer pocas o muchas víctimas... aquello otro denunciado por el Sr. Sediles- y órdenes concretas dio el Gobierno a las au- La obligación del gobernante en un caso de que tuvo lugar cuando el orden se había toridades, en qué término? claros y preci- éstos consiste en sobreponerse a sus ínti- restablecido en Casas Viejas. sos las instruyó para el asalto a Casas Vie- mos sentimientos de piedad, de humanidad El Gobierno no podía responder de esto y de compasión por el prójimo para cumjas? Bastará que el Gobierno lo diga, que último. Sus órdenes fueron circuladas para diga un poco más de lo que el Sr. Asaña plir estricta y severamente con su deber... dominar la sublevación; pero a nadie podía, Ahora lo que falta para el objetivo del ocurrírsele que fueran más allá y se dictadijo espontáneamente en la sesión del 2 de febrero, para situar en su punto, en quien debate es el texto cabal de las instruccio- ran para una represión, en frío, que los homcorresponda, lo que haya sido ineptitud y nes comunicadas a la fuerza pública, la bres que se sientan en el banco azul- -dijo- -concreción y la precisión de las órdenes que son los primeros en repudiar. Añadió que él error, v para separar del error lo que haya recibiera, y así se podrá deducir lo que en tenía el derecho a que se le creyera un homsido delincuencia. ¿Supo el Gobierno evitar en sus órdenes el peligro de las interpre- la catástrofe haya sido error y lo que haya bre honrado, y, por tanto, no toleraba que taciones excesivas, de las sugestiones ofus- sido delincuencia y de quién. se le supusiera cómplice de ciertos hechos. cadoras y de los apremios impulsivos? hn Hizo una afirmación que provocó grandes suma, ¿qué diferencias hay entre las órderumores, y fue la de que los sucesos de Canes y la ejecución, y, por consiguiente, qué sas Viejas no podían salpicar al Gobierno atenuaciones, o qué agravaciones, o- -lo que y mucho menos a la República. no es creíble- -qué eximentes en la conduc- En último término declaró que el Gobierta de la fuerza pública? no era el primer interesado en que la justiLo que hay que saber, ya lo decimos, es Duros ataques a fondo de Jas cia resplandeciera, y para ello ya había sido muy poco más de lo que el Sr. Asaña denombrado un juez especial, magistrado del oposiciones al Gobierno claró en las Cortes el 2 de febrero. TeneAl comenzar su discurso ej Sr. Sediles, Supremo, que había salido para el lugar de rnos a la vista el Diario de las Sesiones. primer firmante de la proposición inciden- los sucesos. Aquel día se negaba el presidente a perder El Sr. Azaña. fue aplaudido por ¡a mayotal sobre los sucesos, de Casas Viejas, la el tiempo en una discusión especial sobre Cámara se hallaba totalmente llena. Todos ría, sin el entusiasmo de otras veces; pero, sucesos que ya estaban suficientemente de minoría aparecían en sus esca- al fin y al cabo, aplaudido, sobre todo en aclarados y ventilados Ayer vio y confesó los jefes el banco azul, el presidente y to- aquellos pasajes en que se mostró indignado ños. En que no lo estaban. Aquí aparece una la- dos los ministros, excepto el 3 e Estado. En de que se creyera a los hombres del Go mentable falta de atención sobre el asunto. las tribunas, un gran gentío, ávido de emo- bierno de distinta contextura moral que los ¿Es que, a pesar de las acusaciones, no le otros hombres republicanos. -había reconocido gravedad? Todo lo con- ciones. Sediles habló en tono mesurado y El Sr. trario. Estaba ya vencido en todas partes Seguramente creyó el Sr. Azaña que con sin recargar las tintas al trazar los cuadros él movimiento anarquista, y, sin embargo, de horror habidos en Casas Viejas. No dijo su intervención quedaría casi liquidado el la prudencia ministerial acertó a ver en el más ni menos de lo qué era conocido por asunto, y la mayoría debió compartir su episodio del pueblecillo andaluz cosa mucho la opinión pública; pero sus palabras ad- opin ión, porque, concedida la palabra al más grave que un último incidente de la quirían, dichas desde el escaño del diputado, Sr. Rodríguez Pinero, diputado radical, que rebelión. El foco de Casas Viejas, según la había figurado en la Comisión que fue a información del Sr Azaña, iba a propagar- eficacia emotiva. Tuvo un recuerdo para los sucesos de Jaca y el fusilamiento de los Casas Viejas, muchos diputados socialistas se en nuevos estallidos de anarquía y de iny de otros giupos ministeriales salieron del García Hernández, disciplina social. Estaba la opinión pública capitanes Galán yahora es más grave y dijo salón. El Sr. Rodríguez Pinero demostró y pendiente de si el Gobierno sería o no ca- que el crimen de una justicia ejemplar. ho- desde sus primeras palabras que se propopaz de restablecer el dominio de la autori- rrendo aún. Pidió nía hacer un discuiso Meno de sinceridad. dad y el respeto al orden. Se estaba oyenAntes de que usaran de la palabra los Aún no había empezado a relatar lo ocudo y leyendo un pronóstico: Este Gobier- demás diputados que formaron en la Co- rrido en Casas Viejas, cuando ya ds entre fio es el Gobierno de Kerenski, en cuyas misión parlamentaria extraoficial que fue la mayoría salieron interrupciones y frases manos la República española va a degene- a Casas Viejas se levantó el presidente del airadas, que obligaron a intervenir di pros fO en la anarquía. 1 ¿Y qué hacer en Consejo para contestar al Sr. Sediles. No rf Mife de la Cámara. Cómo se desarrolló la sesión