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A B C MIÉRCOLES 7 DE DICIEMBRE DE 1932. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 45 TEATROS, CINEMATÓGRAFOS Y CONCIERTOS EN ESPAÑA Y EN EL EXTRANJERO Informaciones teatrales. Talismán Informaciones musica es. Guía del espectador. Cartelera madrileña. Informaciones y noticias teatrales En Madrid C a l d e r ó n (Teatro Lírico Nacional) Ta ismán ia obra postuma del maestro Vives Teatro lleno y público selecto de artistas y literatos. En el ambiente de la solemnidad se une la expectación ante la obra del maestro insigne con la emoción y el respeto ante la tragedia reciente. No se ha llegado a hacer la crítica de un autor, sino a recoger la última ofrenda del desaparecido. No se va a juzgar una obra, parte de una labor que puede mejorarse en trabajos sucesivos, sipo a contemplar una labor definitiva, como postuma. Por todo ello hay en el teatro, al empezar la representación, un anhelo solemne, un estremecimiento de recuerdo y de piedad ante el Misterio. El teatro, atestado. Se alza el telón sobre un palacio árabe, y da comienzo a la representación de Talismán. La obra confiesan los autores estar inspirada en otra de Guillen de Castro: La fuerza de la costumbre. Era el maestro Vives gran admirador de nuestro teatro clásico, y por su indicación adaptaron ya otras veces diferentes literatos comedias en las que él veía fuentes abundantes de inspiración lírica. La obra del poeta valenciano, rival de Lope, ha sido una de ellas, encargándose de ponerla en ambierte de lirismo los Sres. Romero y Fernández Shaw, anteriores colaboradores del maestro. Del amor de un guerrero y una hurí cordobesa han nacido dos hijos, y el azar ha hecho que el varón se eduque al lado de la madre, entre blanduras y poesías de un alma femenina, y la hija, al lado del padre, rudo, guerreando sin tregua año tras año. Resultan así cambiados los caracteres básicos de sus sexos. Todo lo que es dulzura y paz en el muchacho, es coraje y resolución en la muchacha. Y el carácter fiero del padre se complace en la psicología recia de la chica, tanto como odia la ternura y amabilidad del chico. Hay que cambiar a éste necesariamente, para que sea digno de su estirpe. Descubre el guerrero que el chico anda enamorado, y ya. tiene el resolte que tornará la dulce avecilla en fiero gavilán. Amor conmueve los pechos y hace valientes a los más tímidos. Un rival simulará robar la felicidad al enamorado mancc o, y ello hará arder ia sangre valerosa de la es cnpe. Y así se realiza. Pero, a la vez, la hija amazona se ha sentido herida en el coraz i por la gallardía de un caballero de Córdoba y comienza a eclipsar sus ari estos viriles ante las emociones que se adueñan de su femenino corazón. Después de unas peripecias en que se mezclan ambas preocupaciones resulta lo que era lógico: que el chico se engalla hasta conseguir por la fuerza su amada y que la chica se dulcifica y afemina hasta rendirse al poder del tirano Amor. Y son dos parejas perfectas las que alegran la vida del guerrero, afincado ya en Córdoba definitivamente. Está hecha la adaptación en unos versos sonoros y bellos, que en más de una ocasión arrancaron aplausos. Y circula por toda la acción una corriente de poesía que sabe aprovechar cumplidamente el músico para hacer una copiosa y admirable partitura. En toda ella resa ta un decidido anhelo de desarrollar temas orientales, y es este carácter el que resplandece en todos los números. El eximio maestro, que ha incorporado en sus obras tantos ritmos populares españoles, llenos de gracia y coloiido, tiene en Talismán margen amplio para glosar temas árabes de gran riqueza melódica y de una orquestación realmente maravillosa. La entrada de Ali- Mansur con sus guerreros y la canción subsiguiente de Seleika sacudió el entusiasmo del público y fue re petida. Hay a continuación un número) Or coso, en que Seleika cambia sus arreos marciales por su traje correspondiente de mujer, y Ornar su lindo traje cortesano por ios arreos bélicos. Aquí, una canción de Seleika al alfanje, llena de brío y acometividad, que contrastan con la delicadeza y sencillez de la canción al almendro, que dice Ornar después. En este número, un excesivo celo de la claque originó algunas protestas, que se repitieron mas tarde, y por idéntico motivo, en otros números de la obra. Termina el primer acto con una poética oración de la tarde, con coros dentro y con sobeibios matices de delicadeza y de gracia. El público prorrumpió en una calurosa ovación a la página brillantísima. El maestro Acevedo, que dirigía la orquesta, fue llamado a escena, y el actor D Valentín González dio las gracias en nombre de los autores de la letra, que recogían todos los aplausos para la memoria del maestro insigne. El preludio del segundo acto alcanzó tambicr una delirante ovación y fue repetido. En el primer cuadro de este segundo acto hay un dúo de Ornar con su amada Aisa y otro de Seleika con su enamoiado Gazul, este último número de una enorme valentía y brillantez, así como la lección del dt cío en que interviene Seleika. Este personaje, inteipretado brillantemente por Matilde Vázquez, lleva el peso de la obia. La gentil soprano no desfalleció un momento en la dura prueba de sus aptitudes. El segurdo cuadro y último transcurre en una plaza de Córdoba, donde se celebra un zoco. ¡Qué riqueza de colores para dibujar los- varios sucesos y personajes que cruzan por la plaza! Un baile de almeas fue repetido y ovacionado. Merecen citarse otros números brillantes, como el coro de ulemas y la conseja que canta el barítono. En la interpretación hay que poner en primer término a la nombrada Matilde Vázquez y a Laura Nieto, que hizo ostentación de su voz dulcísima. De ellos descollaron e! tenor Vicente Simón, en un papel de prueba; el barítono Sami y el bajo Aníbal Vela. La obra estuvo bien puesta de atrezzo y vestuario. Puede censurarse la alfombra que imitaba la arena del zoco. Y las extralimitaciones de la claque. -A. C. VICENTE SIMÓN. CÍA, JüEÍÁ fiAKCIA Y Í. AUBA NIETO, PBOTAC. ONISTAS DS TAIiIS: AJ EÍTELKADA ACOCHE EN EL TCVTO CALDEROS