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A B C. MARTES 10 DE MAYO DE. 1932. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 41. recreándose las dos primeras veces. Bien está el adorno; es bonito y es torero. Pero cuando el adorno es excesivo al margen del toreo se pierde eficacia, emoción, aplauso y crédito. En el toro manso, el quinto, Solórzano, que le vemos cada tarde más seguro y deEn Madrid: La cuarta corrida de abono. En Tetuán: Pepe Gallardo cidido, estuvo valiente para sujetarle por darle con confirma su buen estilo de estoqueador y corta una oreja. Toros en bajo ytres veces, la muleta en la cara. Le entró llevándose la segunda et estoque porque el toro le hizo un extraño. Barcelona, Zaragoza y Lisboa. En otras plazas. Novilladas. Su éxito rotundo fue con el capote. No se limita a dejar pasar; tira délos toros. se cuidó de esto y no logró La actuación desconcerEN MADRID no nolimpia con que soñara. El toroaquella tante. Serna tuyo unasin saber por qué, le faena le deA su primero, rrotaba y no le dejaba. Muy valiente, sin toreó dándole vueltas, yéndose a la cola en La cuarta corrida de abono el relieve que el valor y la intención me- vez de aguantarle, para acabar desconfiado Hace unos días que vino la corrida de recían, a mi juicio, por el error inicial. Muy con muleta y estoque. ÍVillamarta. Ignoramos las razones científi- valiente también, aguantando al toro, con En cambio, al último, un toro colorado cas que aconsejaron rechazarla. El domin- el estoque. muy bien puesto, le paró desde el primer go se lidió, es decir, a los pocos días, cuanAsí como hacemos mención de la casta lance, sin tantgarle. siquiera. Esto me paredo los toros, en vez de ganar, sufrieron los de este toro, señalaremos, porque aconteestragos de los primeros días del cambio, y ció, la vuelta al ruedo del primer toro. Pero nada tenemos que oponer a la presentación no lo mereció. Fue una broma para hacer de la corrida. En esta última de abono ha rabiar a Cagancho, porque antes había hebía de jugarse la de Juan Manuel Puente y bía hecho él rabiar al público. Ahora que fue cambiada por la de Villamarta. No es estas bromas pueden traer equivocación. fácil, por lo visto, venir con una corrida a Así como los toreros se ganan la vuelta al Madrid. ruedo en el último tercio, los toros se la La de Villamarta fue una buena corri- ganan en el primero. En que se arranquen da, pues, a excepción del toro quinto, que lejos a los caballos, y recarguen, y no se fue manso, los demás cumplieron muy bien vayan, y en vez de dolerse se crezcan, y, a y fueron francos y nobles para el torero. partir de ahí, no decaigan en la lidia. Que Ef toro sexto fue superior, y el de más cas- sean bravos sin tacha. Pero los que no hataj; aunque salió haciendo extraños, el se- cen más que cumplir no tienen méritos para gundo, que se creció mucho en la lidia. Tan- darles la vuelta, aunque no haya cumplido to se creció, que equivocó a Solórzano. Este el torero. Cagancho no cumplió- en este toro torero, de buen estilo, que domina mucho y en el otro, donde hizo, muy buenas cosas, el capote, había toreado de manera notable entre ellas matar, no redondeó el éxito, aun al toro, viejo, serióte, acucharado- de cuer- estando cerquísima del toro, porque está in- jjia. Y entusiasmado con el- toro, 7 fueSolór- fluenciado por el adorno. Después dé un zano y bríndeselo a Márquez. Precipitada- gran pase, cuando nos disponemos a seguir iriente. buscó al toro y le tomó en mal terre- le en la faena, corta el viaje al toro y se no, atravesado, con la mano izquierda. Y ci- adorna. Le llama el público la atención y mbro tenía genio, y el toro derrotaba mucho, da otro pase, y en esta alternativa transy el toro estaba necesitado de castigo. Unas curre la faena, cortando la emoción. Fue. cuantas dobladas primero, para ahormarle, una lástima, porque tenía toro noble, aunSOLORZÁNO EN LA VALENTÍSIMA FAENA. y luego lo que usted quiera. Pero Solórza- que algo agotado, estuvo muy cerca y inatg QUE REALIZO CON SU PRIMER TORO INFORMACIONES Y NOTICIAS TAURINAS ce m u y expuesto, y no h a y necesidad de ello. L o s toros deben tantearse, ver lo que hacen al llegar al capote, y, u n a vez vistos, hacer lo que a cada u n o le permita su estilo y su valor. Pues sí, todo lo desconfiado que estuvo L a Serna en el primero, estuvo de excesivamente confiado en el último. E l toro era muy bueno, pero él no tenía tiempo de saberlo antes d e tantearle. M á s que en los lances, un poco al azar, donde me gustó fue en los quites. Allí fue donde le llevó toreadp. El tercio fue precioso, por los tres espadas y por el toro. Al acabar, los tres saludaron montera en mano, y luego de banderillearlo, salió L a Serna a d a r u n cambio a muleta plegada seguido de un natural precipitado- y movido y fuera de sitio. Antes había brindado al popular escritor Antonio Casero, que, muy emocionado, n o sabía qué hacer con la nrontera. Si los toreros brindaran sin echar la montera, el brindis no tendría ninguna complicación, pero esto d e cuidar de la montera es algo de preocupación. Pues bien, después de aquella, salida, ya más centrado L a Serna con el toro, y la muleta en la mano derecha, dio pases notables. Muy quieto, m á s que quieto estoico, indiferente, insensible ante el peligro. Y aqtíel muchacho que estuvo toda la tarde en cualquier sitio de la plaza, a última hora nbs impresionó, y fuertemente, y de u n a manera u n poco desconcertante. Salió en hombros. El interés de la corrida, por unas cosas o por otras, n o decayó un momento. F u e u n a corrida distraída, muy interesante. Cuantío salíamos, como L a Serna se había marchado, vimos a Antonio Casero sin saber fljié hacer con la montera. ¿Vamos, Antonio? I ¡VICTORIANO LÍASERNÁ EN UNO DE AQUÉLLOS LANCES MARAVILLOSOS QUE I ENEL, E 2 ETQ: EOROi ¿frlBUJOgPgAjfgONIQ CASgROJ)