Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
hizo a ciegas, sin los conocimientos que hoy dido operar de manera más científica. De tunemos para ajusta producción y consumo otra parte las economías europeas- a base y regular el juego de relación. Las econo- industrial dependen de factores de compemías de América del Sur y del Centro han tencia y de organización manufacturera. llegado en una hora en que se conocen todqs más o menos artificiosa, en tanto que las los elementos determinante y habríase po- economías hispanoamericanas a base agrícola ofrecían una elasticidad plena de posibilidades. Sus directores no percibieron los recursos que daban las nuevas teorías económicas, o más bien, siendo al mismo tiempo directores políticos y propietarios ds las riquezas en potencia, adoptaron el sistema más cómodo y más beneficioso para ellos. Y son los que deciden ahora que debe cerrarse la puerta a la inmigración, porque tienen bastantes brazos con los que se ofrecen en el país sin encontrar quien los ocupe. Allí donde todo está por hacer, donde no hay caminos ni carreteras, y los campos infinitos son baldíos, y las selvas son impenetrables, y los ríos más caudalosos guardan todavía intacta su formidable energía, ¡sobran hombres! Los que deciden así dictan la paralización de un organismo con plétora de fuerza, porque tal como es ahora, en embrión, incipiente, juzgan que ha crecido bastante y que sería peligroso permitir mayor desarrollo Acaso, si nos leen, opinarán que hacemos crítica irrazonada, puesto que ¡as cifras de la exportación y- de los contingentes de obreros parados abonan su tesis. En efecto, atenidos a esas cifras no pueden proceder de otra manera. Sin embargo, ensayen otro sistema que consiste en hacer lo que está por hacer con todos los hombres que lleguen a sus playas y que lo hecho sirva a convertirles en lo que soñaron cuando echaron al hombro el hato del emigrante. Hagan de manera que los millones de indígenas dejen de ser muy poco más que animales de carga, y el problema habrá entrado en vías, de solución. Y no olviden que las inmensas tierras del Ha resultado también muy brillante el acto de inauguración de este Ateneo continente americano no son suyas, sino de femenino, instalado en la Avenida del Conde de Peñalvcr, Las asociadas del la Humanidad. cíe multiplicación de consumidores, y puede asegurarse que mientras practicó este método estuvo a cubierto de las crisis registradas en Europa. Ya sé que dentro del régimen económico capitalista la idea de multiplicar el número de consumidores tropieza con serios y tenaces obstáculos. Porque la producción tiene como objetivo el mayor rendimiento para el capital, y este mayor rendimiento sólo aparece accesible con la acción directa del patrono sobre la p? rte correspondiente a la mano de obra. Producir barato, he aquí la única máxima que guia al capital empresa, ya que los precios de venta vescapan a su control v cstán influidos por elementos ajenos a su voluntad y en cierto modo misteriosos para él. Pero al producir barato, al regatear la parte de la mano de obra, el capital em presa no hace sino incapacitar a un probable consumidor, que. andando el tiempo- -y éste es el caso presente- -echará muy de menos. Una visión rápida de los pueblos de Hispanoamérica nos da el mismo resultado en todos ellos, sin que lo desvirtúe la diferencia de unos respecto de otros en cuanto al desarrollo de sus grandes urbes. Para nuestro tema no es argumento negativo la comparación entre Buenos Aires y Lima. Siempre la concentración de consumidores en un punto determinado, y luego la gran extensión despoblada, en la que los hombres productores viven en forma! rudimentaria, casi primitiva Todo lo que ellos producen sirve a la exportación por cuenta de una minoría que consume en su vida lo que queda entre el precio de coste y el de venta. Y como para que ese remanente fuese mayor se regateó el precio de coste, fatalmente había de darse el fenómeno de un empobrecimiento de las masas productoras. Y al aparecer la crisis de las exportaciones se produce el abarrotamiento de mercancía y de brazos. Sobran cereales, lino, caucho, café cacao, y sobran hombres. Porque estos hombres no son consumidores del cacao, de los cereales, del café... Este absurdo, lógica consecuencia de un sistema económico, puede en cierto modo explicarse en los países europeos cuyo desarrollo industrial se El Centro feminista Paz Social Se ha inaugurado en la calle de Alcalá el Centro Paz Social En el acto inaugural tomó parte el ilustre escritor D. Ramiro de Maestn, que aparece aquí, con doña Dolores de Cortázar, presidenta de la nueva entidad, a la derecha, y la señora de García Noble- jas, a la izquierda. Detrás, las distinguidas damas que ocupan los restantes cargos de la Directiva. (Foto Duque. Ateneo femenino Magerit Ctrculo obsequiaron a sus amistades con varias fiestas. He aquí un grupo de concurrentes a las mismas. (Foto Días Casariego. ANTONIO AZ. PEITUA