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MADRID DÍA 3 DE FEBRERO DE 1932 NUMERO SUELTO 10 CENTS. DIARIO- ILUSTRAD O AÑ O Y. I G ÉS 1 WVI 0 C T A V 0 N; 1 9.05 8 W 1 ir REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: CALLE DE SERRANO, NUM. 55, MADRID LA SJTUACIÓN DE LA PRENSA -Son muy grandes el valor y el influjo social de la Prensa para que el poder político pueda ser con ella desapasionado y justo. Siempre, que se trató de legislar contra los periódicos mantuvimos el principio inflexible de la libertad, máxima libertad, allanándonos a cualquiera reforma que hiciese más efectivas y, si fuese menester, más duras, las responsabilidades correspondientes; pero responsabilidades en la ley común, con la garantía judicial. Para protestar contra las persecuciones irregulares de la Prensa nunca hemos mirado quién las decretaba ni en quién recaían, y hemos prestado cordial y activamente nuestro concurso, alguna vez nuestra iniciativa, a la defensa de interés y de los. derechos de la profesión y al amparo de los periódicos perseguidos. No creeinos que nadie nos aventajara en esto durante la Dictadura, ni en abogar tenazmente por el restablecimiento de la legalidad o al menos por la abolición de la censura, aunque aquel régimen había suprimido abiertamente todas las garantías y no blasonaba de liberal. Nuestra consecuencia no tiene imitadores en los periódicos izquierdistas. Jamás ha sufrido la Prensa de España tina situación tan abominable como la que su ¡fre hoy. Dice El Liberal que estuvo peor con la Dictadura de Primo de Rivera. Qué ¿había de estar! Sufríamos entonces la. censura previa y ahora la tenemos también con ¡diferente nombre y con efectos más lesivos. ¡Tenemos la intimidación previa, que es más grave, y otras vejaciones. Ahorrándose censor, lápiz y sello, el nuevo régimen ha tachado de una vez en la Prensa adversaria todas las opiniones y discusiones que le disgustan opiniones y discusiones lícitas, jurídicamente irreprochables. Nosotros, por jemplo, no podemos defender nuestro programa político y no podemos decir por qué somos monárquicos; nos lo veda explícita, mente una ley de excepción y represalias, y este veto, por lo explícito, es el menos duro. Los vagos artículos que permiten hallar en cualquier juicio agresión a la República, menosprecio de las instituciones, ataque al crédito, ños impiden o nos mutilan díaria mente opiniones más necesarias. La ley se extinguirá sin haberse aplicado a ningún Aperiódico por aquel único precepto explícito; pero en todo lo demás nos pone a merced del arbitrio ministerial, que muchas veces, ¡tantas! es pasión política, parcialidad, arrebato y desafuero. Arguye El Libe, ral que ahora podemos publicar lo que nos ¿parezca, asumiendo la responsabilidad consiguiente. Y antes también; también podía, mos prescindir de la censura, como se des. entendieron algunos, y no pasaba más que ahora; pasaba menos, y. al que lo dude se lo demostrará con cifras de suspensiones y multas la comparación de lo que se hizo contra la Prensa en siete años de Dictadu. ra y lo que se ha hecho en diez meses de Üiberación y democracia. El modo más agr e: ¡sivo. de emplear la suspensión de garantías es precisamente lo que da carácter a la situación actual, sobre todo en lo referente j la Prensa. La prev: i intimidación que ha substituído y superólo a la censura previa en efecígíos dañinos no se detiene en la letra de la ley dictatorial; suele traducirse en avisos amistosos, en confidencias caritativas, alguna vez en forma solemne como la circular que los gobernadores han comunicado, a los periódicos de provincias, y se traduce más expresivamente en la oportunidad de la persecución. ¿Cómo debíamos interpretar la suspensión ilimitada de El Debate por fútiles motivos en vísperas del decreto contra la Compañía de Jesús? ¿Qué impugnación completa y qué actitud eficaz puede permitirse la Prensa contra el decreto después del aviso? No se han publicado m se publicarán las verdaderas calificaciones del hecho. La censura era una mutilación del periódico y de la libertad; se nos llevaba textos determinados, ésta o la otra crítica, o sólo el matiz y el vigor de un artículo. La ley de Defensa elimina los temas enteros cohibe toda nuestra libertad, y si no le sacrificamos toda nuestra lícita opinión o no acertamos en la medida del sacrificio nos trae la suspensión temporal o ilimitada, se nos lleva todo el periódico, todas las funciones del periódico en la vida social, cultural e industrial y destruye intereses cuya pérdida es en algún caso pena enorme que ningún Tribunal impondría por ningún delito de pluma. Pero con ser tan descomedido e implacable el trato que la Prensa independiente recibe del Poder todavía resulta benévolo y casi paternal si se compara con el que le dan los periódicos de la República. No se conforman con olvidar la prestación resuelta- y unánime que obtuvieron en casos menos graves, ni con callar ante la violación de los derechos y de los intereses comunes de la colectividad, ni con disculpar o defender el ataque a la libertad de opinión, por la que prodigaron aspavientos y alharacas incluso cuando se trataba de sanciones judiciales y no gubernativas, sino que se propasan a la más violenta ofensiva, sin prohibirse ninguna demostración de odio y encarnizamiento, ni los oficios de policía xon que responden a las campañas de oposición, como si el Gobierno necesitase estímulos para perseguirlas. Tienen a su cargo la mejor defensa de la República, y en vez de lucir arte y doctrina piden la mordaza para sus contradictores y el campo libre para sus hazañas. EL CONSEJO DEM 1 N 1 S- TROS DE AYER El Gobierno se da por enterado de Ja nota de Su Santidad Desde las once de la mañana hasta las tres de la tarde estuvo reunido ayer el Consejo de ministros. Anunció el de Agricultura, a la entrada, que pensaba dar cuenta de algunos aspectos relacionados con los Tratados de Comercio. La reforma agraria quedó casi ultimada en el Consejo de anteanoche, y a lo que queda se le dedicará un Consejo especial. -Es este- -agregó- -un asunto difícil, pero creo que en esta misma semana lo remataremos. Poco después de haber empezado el Consejo llegó a la Presidencia el gobernador del Banco de España, Sr. Carabias, quien, a- preguntas de los periodistas, dijo que, como todos los días, deseaba despachar con el, ministro de Hacienda y cambiar i siones con él sobre los cambios. La nota del Vaticano. Se ratifica la suspensión indefinida de El Debate A la terminación del Consejo hablaron los periodistas con el ministro de Justicia acerca de la nota enviada por el Pontífice. El Sr. Albornoz dijo; que. el Gobierno se había dado por enterado de la misma, sin entrar en el fondo del asunto. ¿En qué tono está redactado el documento? -Se refiere- -contestó- -a cuestiones 4 e forma, a observaciones sobre la aplicación del decreto de disolución de la Compañía de. Jesús. Nada más. Los periodistas preguntaron al presidente y al ministro de la Gobernación si el Consejo había examinado el caso del periódico El Debate, y adoptado alguna resolución. -Sí- -repuso- el Gobierno ha ratificado el acuerdo de suspensión indefinida que Se adoptó hace días. La referencia oficiosa. Se admite la dimisión al director general de Correos, Sr. Nistal JVos vemos favorecidos diariamen Presidencig. -Dio cuenta el presidente te con innumerables carias, en que de varios expedientes relativos a la zona Protectorado de Marruecos. los lectores de A B C exponen ini- delEstado. -El Consejo quedó enterado de verbales comunicadas por ciativas y observaciones, muchas las notas ministerio con respecto a el nuncio a ese la aplide ellas oportunas y plausibles. cación del. decreto de 23 de enero. ejercicio Justicia. -Decreto regulando el JSo siéndonos posible materialmen- de la gracia de indulto atribuida por la Constitución al Tribunal Supremo; otro decreto te contestar a tan copiosa corres- regulando las inscripciones de los nacimientos en el Registro civil, de acuerdo con lo pondencia, rogamos a nuestros co- preceptuado en el artículo 43 de la Consmunicantes que reciban con estas titución. Comunicaciones. -Se admitió la dimisión por el director general líneas nuestra disculpa y no inter- presentadaAlfredo Nistal Rodríguez, de Correos, D. encargando preten a descortesía la faifa de asuntos interinamente dela despacho de los de dicho Centro D. Serafín Ocon respuesta particular y Alonso Barrueta, actual administrador principal de Cerreos,