
MADRID DÍA 20 DE NOVBRE. DE 193! NÚMERO SUELTO
30 CENTS. tf g
REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: CALLE DE SERRANO, NUM. 55, MADRID
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DIARIO ILUSTRADO. AÑO VI GÉSIMOSEPTIMO N. 8.997
A LAS CUATRO DE LA MADRUGADA LA CÁMARA HA APROBADO EL DICTAMEN DE ACUSACIÓN CONTRA D. ALFONSO XIII
151 conde de Romanones, ante la atención respetuosa y sostenida de la Cámara, pronuncia un razonado discurso. Mantiene la acusación el Sr. Galarza. El Sr; Ossorio y Gallardo dice que la Cámara se dañaría más a sí propia cfuc a D. Alfonso aprobando el dictamen y aconseja que no Jo vote. Otras intervenciones Actitudes, juicios y comentarios sobre el debate.
l Acto de persecución rencorosa 2 innecesaria es. el dictamen acusatorio contra don Alfonso Xill. Con los insultos que contiene, y con los acuerdos que propone no estará la República más firme; no conjura ningún peligro ni recaba ninguna garantía más de las que tenga el régimen. La única finalidad de la acusación es la de vejar y ofender al adversario caído, porque fue Rey. Eero lo fue mucho tiempo: más de treinta añes lo ha tenido España al frente de los destinos nacionales, en quieta y pacífica posesión del Trono, y no se comprende que haya españoles empeñados en hacerlo pasar ala Historia, no como el Rey que se equiZjoca y pierde la confianza y la adhesión de su país, sino como un delincuente merecedor de todas las execraciones, descalificado dé todas las virtudes personales, al (fue. se Je perdona compasivameníe la pena capital. ¿Qué nación es ésta, regida tranquilamente tantos años por un hombre tal contó lo. juzgan los que para proceder así hq. n teñid? que aguardar la retirada y i- a expatriación del ex Rey, al que algunos de sus acusadores prestaron pleitesía y servicio, afinque menos servicio del que quisieran? Este aspecto de la cuestión, ya lo habíamos dicho, sólo a la Asamblea y al régimen interesaba; entra en eso que el se úor Ortega y Gasset llama el tono y los ñiódos de la República Para el Juicio de los contemporáneos y de la posteridad sobre el. reinado y la persona- de D. Alfonso XIII, él. docuiriéntb no tiene ningún valar; es recusable en absoluto, con todos los motivos de recusación: pero sí vale como dato para jusgarde las circunstancias y de los hombres actuales, como reflejo espiritual de este período histórico. Don Alfonso XIII asumió claramente mía responsabilidad moral y política con la aceptación del golpe de Estado. Ni se ha podido id se. podrá, imputarle otra. Hubiera sido más grave la responsabilidad de rechazarlo. T enemos el deber- y el derecho de reiterar añora una conclusión demostrada muchas tíeces en éstas páciinas, con prueba lummosa -y abundante. Don Alfonso XIII se. con: dttj o en septiembre de 1923. como en abril g 1931; con iguales móviles, con igual átfo 0l ptietito al ¡nal- menor v. a la voluntad ti onai; pero con mayor y más duro sacrificio en el primer trance. ¿ínteres persmal. del Monarca en el golbe de Estado? La y hay quien lo ignore- -es el Asamblea el conde de Roinanones resume, período en que la Corona estuvo sometida rígidamente cruelmente alguna ves) a la con lógica formidable, todas las tachas de. mera función del refrendo. El servilismo, que. adolece, el dictamen de acusación. Es un acto de lealtad, que enaltece a su autor, y a las docilidades, las intrigas que provocaban la mediación regia, fueron del otro régimen. la vez una reivindicación serena y noble. de la justicia, que ha impresiojvado- a sus enemigos La Comisión acusadora no ha querido rey encontrará en la hidalguía españolia el coger cu su informe los testimonios más eco simpático q- ue merecen, tales ejemplos de eficaces para la ilustración de la Asamblea. probidad y consecuencia, -más meritorios enEntre ellos el telegrama que el general Pritre la ingratitud y el silencio de los renemo de Rivera dirigió al capitán general de gados. Madrid, y que la Cámara- conoció anoche por la lectura del conde de Romanones. He aquí el texto: Madrid. Barcdo- na. Capitanía- general. 9096. -90. -14. -7.40. -Capitán general a EJ conde de Romanones en el ídem. Ruego V. E. haga presente respetuosaCongreso mente S. M. el Rey urgencia dar resolución A las diez y media en punto de la noche a cuestión planteada- respecto a la cual re- llegó a la Cámara el conde de Romanones, cibo continuas y valiosas adhesiones. Como su figura polarizaba e l interés geTenemos la rasón, y por eso tenemos la neral, se vio inmediatamente rodeado de di- fuersa, que hemos empleado con moderación putados y periodistas. Todas las personalihasta ahora. Si por tina habilidad se nps dades del Congreso desfilaron ante el conde quiere conducir a transigencias, que nos desdé Romanones, saludándole. honrarían ante nuestras propias conciencias, El conde decía a todos: extremaríamos r petición sanciones y las ini- -Hasta hace un momento rio estaba depondríamos. Á i yo ni mis guarniciones, ni cidido a intervenir. las de Aragón, que acabo recibir comunicaLa explicación de esta, frase del. ex preción en este sentido, transigimos con nada sidente del Consejo es la siguiente; que no sea lo pedido. Si los- políticos en de fensa clase forman frente- único, nosotros Una nota oficiosa que resulta lo formaremos con, el pueblo sano, que almacena tantas energías contra ellos, y a esta apócrifa resolución, hoy moderada, le daremos carácSe hallaba ayer el conde de Romanones ter sangriento dando los últimos toques al guión de su ¿Qué connivencias cabe suponer entre don cuando sus Alfonso y los que así le hablaban? El golpe discurso de esta noche, periódico llegó a York New de Estado, que no era antimonárquico ni manos un ejemplar del Herald del pasado lunes. E n s u primera siquiera político, en sil iniciación, sino im plana- insertaba una nota, al parecer oficiosa, parcialmente nacional y moralisadór, iba a en la que se decía, por boca de persona que ser, si D. Alfonso lo rechazaba, -un moviOblaba en nombre de D. Alfonso X I I I que miento popular y revolucionario, al jue se éste no había autorizado a ningún miembro hubieran sumado inmediatamente, contra la de las Cortes para tomar su defensa, y que Monarquía los mismos elementos que antes si el 1 conde de Romanones le defendiera sealentaban a las Juntas militares y que tamría por su cuenta. 4 bién maniobraron en la, tentativa- dictatorial Se añadía también que D. Altonsq de del general Aguilera; los mismos que des- Bortón no consideraba órgano a propósito pués, han hecho la revolución, porque la para juzgarle las Cortes Constituyentes, y Monarquía no pudo rechazar la Dictadura. que, por tanto, la defensa le parecía inneQue así se labore contra un régimen, que se cesaria. hagan así las revoluciones, no es muy moEl conde de Romanones, en vista de ello, ral; pero que la dobles se Heve a- los extre- decidió i r a la Cámara, leer la. anterior mos de saña que hay en la acusación contra nota y anunciar q e votaría en contra del D. Alfonso XIlI es- algo que- repa- gna la con- dictamen, pero sin tornar a su cargo la d e- ciencia pública. fensa de D. Alíonso, El discurso que M 9 SM Pr. 9. MVfíÓ: 5
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