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A B C. VIERNES 6 DE NOVIEMBRE DE 1931. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 41. TEATROS, CINEMATÓGRAFOS Y CONCIERTOS EN ESPAÑA Y EN EL EXTRANIERO Informaciones teatrales. Cuando los hijos de Eva no son los hijos de Adán Otras noticias. Informaciones musicales. Guía del espectador. Cartelera madrileña. Eva, nuestros primeros padres, lanzaron al mundo una muchedumbre de incestuosos. Todo es sexo en nuestra vida, como dice el consabido Freud. Desde que nacemos. Y si somos la consecuencia del incesto cometido por los hijos de nuestros primeros padres, ¿qué horrible pecado es éste que coCalderón. Cuando los hijos de Eva no meten ahora Jacob y Felicitas? El razonamiento del viejo músico es soson los hijos de Adán fístico. También nos dicen los antropólogos Aquella es una familia del Génesis, que que, en la historia de la Humanidad, ha havive, como la prole de Adán y Eva, sujeta bido una sociedad matriarcal, en la que no únicamente a las leyes de la Naturaleza. se reconocía ningún derecho al hombre. El Aunque sin Dios. No saben, porque no lo libro de Bertrán Russel sobre la vieja y han aprendido, y la ética sexual está, como nueva moral sexual- -traducido, por cierto, ninguna otra, sometida al imperio de la al castellano por el actual presidente del educación y la costumbre, según trataremos Consejo cuando no era nada más que un de demostrar luego; no saben refrenar sus hombre de letras- -relata, al propósito, casos pasiones. Más que en una casa, más que en muy interesantes. ¿Puede servir de norma un hogar, viven en un alojamiento. Como o siquiera de justificación ética para un ¡una tribu bohemia, gitana o hebrea. Todos hombre civilizado una costumbre como la tienen sangre judía, aunque ninguno vaya conocidísima, y relativamente reciente, de a humillar sus greñas grasicntas sobre los prestar, a modo de homenaje, la mujer promuros de Jerusalén. Todos parecen maldi- pia al huésped extraño? En- Roma, el patos. Sin Dios, sin Patria, ni hogar. El padre tenía poder absoluto de vida y muerte dre- -Carlos Werner- -es un compositor glo- sobre sus hijos. La moral sexual ha alcanrioso, que ha invertido su existencia, ya en zado sus conquistas en una lucha constante Palacio de la Prensa. AI compás de tres el ocaso, en la tarea egoísta de aumentar de siglos con un elemento turbio e indefipor cuatro la población judía del centro de Europa nido, que es el instinto, mejorando, por graEste es el nombre de una opereta que dos y escribir música. Es alemán. (Ya lo dice dos, los caracteres biológicos del amor, en él: Si no todos los alemanes son judíos, virtud de métodos adoptados deliberadamen- hermanos escritores de ¡Vieha van a estretodos los judíos -son alemanes. Reside en te para este fin. Que ya existía en los años nar en colaboración con un popular músiSuiza con tres hijas. Dos de ellas, habidas, dichosos de Adán, y Eva. Parece, en efecto, co, maestro en el arte de imprimir a los con la intérprete de casi todas sus obras, que. Evá tenía. en cada parto una pareja de valses toda la languidez necesaria para que Esther; y la otra, con una italiana católi- gemelos y llegó a dar a luz 240 hijos: Los resulten clásicamente vieneses. Pero se ca, que se suicidó por su amor. A su lado, varones se casaban, naturalmente, con sus acerca la hora. del estreno, y en la partiayudándole eficazmente en sus trabajos, un hermanas, pero no con las gemelas. La euge- tura falta precisamente el vals de rigor, músico joven y sentimental, -que pasa por nesia empezó a tener adeptos en los prime- porque el maestro no ha conseguido troser el hijo legítimo de un tal Samuel Garros hombres. La educación, con arreglo a pezar con un motivo de su agrado. ner, compañero y colaborador- -ya muerto- -una moral que, en lugar de retroceder, como Ahora bien (y muy bien para el maestro) de Werner. Pero que no lo es. Es el fruto dice Werner, hacia la perfección sexual y cátate que una noche la hermana de los: lide unos amores secretos entre Samuel y eugenésica, ha apagado, o por lo menos re- bretistas, que es una rubia encantadora, y Esther, la amante de Werner. Es decir: en mitido y sofocado la furia instintiva de los a la cual no conoce el músico, se presenta aquella casa se reúnen, y se odian, dos hi- años prehistóricos. en la casa de campo de éste para cenar f jas de Esther y del músico Carlos Werner, en su compañía, y escucharle al piano sus- -Felicitas y Amada- una hija, sin madre, ¿Pretende D. Jacinto Benavente una de- últimas composiciones ¡Esas cosas que de Carlos Werner- -Beatriz- y otro hijo, fensa del monstruoso pecado que condenó pasan en el cine! Moisés? De ningún modo. Su comedia es sin. padre, de Esther- -Jacob- IY surge la inspiración. Pero la poética una obra de arte. Y eso es todo. Una co- visita desaparece, y el infortunado compomedia con tema: el incesto. Como Tartufo sitor intenta en vano recordar los compaSi Freucl, a quien se alude con mucha oportunidad en el tercer acto, hubiera cono- tiene el tema de la hipocresía, y Rcmieo. y Ju- ses de- su vals. ¡Terrible conflicto, que se cido a esta familia, ¡qué maravilloso cam- lieta el del amor. Dramáticamente, es una resuelve al fi n favorablemente por el acuerpo de experimentación para el complejo de de las obras más vigorosas y atrevidas que do de un criado, el cual se decide a poner Edipo! Parece una- familia dé heterosexua- ha escrito el insigne escritor. Y estamos por un anuncio llamando a la incógnita... ¡Otra les, a los que una sociedad bien organiza- asegurar que, salvando La Malquerida, en cosa que taníbién pasa en el- cine! da esterilizaría, siguiendo el consejo que ninguna otra, la acción y los caracteres resLa musa se presenta cuando el maestro Idaho recomienda para los deficientes men- ponden a leyes dramáticas tan impresio- ha perdido toda esperanza y ha substituido tales, los epilépticos, los delincuentes habi- nantes y. correctas. el vals por una marcha HvBitar. Y la rubituales, los degenerados morales y los perDrama, según la definición más exacta y ta, que tiene mejor memoria, sugiere el revertidos sexuales. En esa familia desorde- conocida, la de Brunetiére, es la representa- cuerdo de los olvidados compases, y ni que nada y en descomposición- cae, como cas- ción de la voluntad del hombre en conflicto decir tiene que esto une los dos corazones tigo bíblico, el amor. No un amor velado contra las fuerzas exteriores, leyes 1 sociales, definitivamente. de esplritualismo y comunicación de almas prejuicios, etc. que le rodean. Requiere, por y de inteligencias, a la manera socrática. lo tanto, el concurso de un obstáculo. Don- dePertenece el film estrenado en el Palacio la Prensa a la marca Filmóf ono. Sus Ko un amor sentimental únicamente. Sino de no hay obstáculo no hay drama. Cuan- térpretes charlan y cantan en alemán, y incargado de ímpetu, naturaleza y sexüalismo, do los hijos de Eva no son los hijos de Adán llaman- Walter Janssen e Irene Eisinger. se con todos los caracteres biológicos de la pa- es en ese aspecto un drama perfecto, en cuyo Los números musicales más salientes son jsión. E incestuoso. desarrollo gradúa el autor, con singular el famoso vals y un fox, repitiéndose ambos Primero, Esther, que ignara que Jacob maestría y equilibrio, los efectos teatrales exageradamente, por lo que los espectadosea su hijo, porque lo abandonó apenas na- condensados en las escenas puramente in- res llegaron a llevar el compás. M. se primer cido. (Werner se encarga dé abrir sus ojos dispensables. El telón de alza en elcubierto sobre un volcán pasiones, a la terrible verdad, cuando. aún es tiempo acto una fina capa, -que va por momentos Un banquete a los autores de La musa de renunciar. Y luego, Felicitas y Jacob, por gitana hermanos de madre. Incestas jure. gentium. desapareciendo hasta llegar a la peripeteia o fortuna del. acto segundo, La revelación del vínculo de consanguinidad el revés brusco, dela- anagnói isis o. -reconociRecibimos esta nota, jue con mucho gusque coincide con, llega tarde. Todo se ha consumado. -miento de la tragedia griega, en dos escenas to publicamos: En el desierto lírico del actual otoño ¿Y qué? -viene a decir el músico- ¿Y comparables a las mejores escenas dramáti- teatral madrileño ha surgido una obra: una r -cas que puedan citarse. El acto. terceror- cua ¡qué? Volvemos a la Naturaleza. án x- fibra, en la que se pye música, y música Informaciones y noticias Teatrales En Madrid tro escenas, las indispensables- -camina directamente hacia el desenlace por un diálogo denso y lleno de sugestiones psicológicas y morales, que no tienen un propósito de universalidad ni doctrinal, sino meramente de explicar, de justificar, de comprender la vida turbia y amoral de sus personajes. El éxito de público siguió la misma línea trazada por el dramatismo de la obra: respetuoso en el acto primero; delirante, en el segundo, y aprobatorio, franco, unánime en el aplauso en el tercero. De los intérpretes hay que hablar con excepcional encomio de Emilio Thuillier. El que esto escribe tiene la creencia de que el ilustre actor conquistó anoche los aplausos más merecidos y más entusiásticos de su vida. Las dos escenas del segundo, en el momento de la peripecia, fueron representadas por él con una. naturalidad, una vibración y una expresión tan súbita y tan exacta en las dos transiciones, de voz, de gesto y de actitud, que el público, entregado a su arte, no quiso que terminara de hablar sin rendirle una ovación estruendosa. Rosario Pino, con ese arte tan sobrio y fino que es su principal característica, vistió de noble ropaje el tipo de Esther, apasionada, insinuante, altiva, orgullosa y vencida. Josefina Tapias, admirable también; Carmen Prendes y los Sres. Armet y Alarcón se distinguieron muy especialmente y merecieron el aplauso del público. Benavente salió a escena al final dé los actos segundo y tercero. Las ovaciones y aclamaciones fueron, en su homenaje, atronadoras y unánimes. -L. C.