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A B C. JUEVES i. DE OCTUBRE DE 193! EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 24, Se jota, ipa. es, nominalmente, primero la cuestión de la edad. Se desecha el voto por 135 votos contra 132, quedando, pues, fijada ia edad de veintitrés años. Después de una discusión sobre este mismo tema queda desechada la enmienda. El Sr. GUERRA DEL RIO estima que está bien conceder iguales derechos a los dos sexos, pero reputa peligroso conceder el voto a la mujer desde este mismo momento, aunque está demostrado que los varones son excelentes defensores de la República; pero no se puede prever si la mujer se entregará en la vida política al cura y a la reacción. (Grandes rumores. Propone que se lleve la cuestión del voto femenino a la ley electoral. La señorita CAMPOAMOR afirma que no quiere que se concedan unos derechos que se puedan arrancar mañana. No está el peligro del cura y de la reacción en la mujer. (Rumores. Una VOZ: La culpa la tienen muchas veces los maridos. La señorita CAMPOAMOR: La mujer no es un peligro para la República. El peligro está en que se convenza de que la Dictadura la quiso atraer y que la República la rechaza. El Sr. PÉREZ MADRIGAL: ¿Y la telefonista de Ayerbe? La señorita CAMPOAMOR cree, que hay que resolver afrontando la responsabilidad de hacer intervenir en los destinos de la Humanidad a la mitad del género humano, pues una sola cosa, se ha demostrado que sólo puede hacer la mujer, que es alumbrar, pues en lo demás hacemos todos lo mismo. ¿Qué hacemos dos mujeres en una Cámara de 500 diputados? Somos un motivo pintoresco y de broma. Esto. es todo. Nos decían que el sexo no es privilegio. -Pues si todos los españoles son iguales, ¿por qué negar el voto a la mujer? (Aplausos. El Sr. RICO aconseja a la representación femenina que no interprete la enrnieii da en un sentido que no tiene. La mujer encuentra en la Constitución la igualdad de sexos y de derechos de hombre y mujer. No se trata más que de determinar las circunstancias y decretar en cada momento loi que sea conveniente. No cree conveniente ni prudente establecer igualdad absoluta de derechos entre la mujer y el hombre. ¿Quién ha pensado- -pregunta- -en que la mujer pueda prestar ser vicio militar? Llevemos a la ley Electoral el condicionar ese derecho femenino del voto. La enmienda representa el reconocimiento de los derechos que están en la voluntad: de todos. El Sr. CORDERO, por los socialistas, expone su criterio, favorable a la concesión del voto a la mujer. Con ello ve abrirse Un nuevo campo a los trabajos de propaganda política y social. Recuerda que, cuando se estableció el sufragio universal, la. masa obrera era inculta y si ncapacidad, y, no obstante, se ven los resultados de hoy. Si se considera que hoy la mujer española no está capacitada, trabajemos para, elevarla en el concepto de ciudadanía. Habla dé las mujeres que poseen títulos profesionales y. que desean intervenir en la política. El Sr. GUERRA DEL RIO aclara que los radicales no niegan el voto a la mujer; lo que temen es que, consignado el derecho en la Constitución, se entreguen las masas femeninas a la reacción. Hoy- -dice- -publica la Prensa un manifiesto de un millón cuatrocientas mil mujeres... (Grandes rumores. Si lo dudáis, ved el barómetro qus señala el tiempo (señalando a los diputados sacerdotes; aplausos en los radicales) Termina insistiendo en el peligro. que el voto femenino representa para la República. Se discute d derecho al voto femenino El Sr. A YUS O defiende otra enmienda que dice: Los ciudadanos varones desde los veintitrés años y las hembras desde los cuarenta y cinco tendrán los mismos derechos electorales, conforme determinan las leyes Esta enmienda provoca una regocijada discusión. El Sr. A YUSO afirma que pensaba lo mismo hace mucho tiempo, pues cree que el histerismo impide votar a la mujer hasta la époea mesiopáusica. Es ímDUgnada la enmienda por doña CLARA CAMPOAMOR, quien opina que el argumento del Sr. Ayaso es una broma más. El Sr. BARRIOBERO: A los cuarenta años todas son beatas. La señorita CAMPOAMOR: Lamento que estos asuraos se puedan tratar en broma. Si se sigtiie por este camino yo propondría muchas limitaciones a los varones, pero no las digo. El Sr. AYUSO: Yo le dije eso a la señorita Campoamor hace treinta y cinco años o más. (Grandes risas. El señor PRESIDENTE ¡llama la atención al orador sobre la forma de tratar esta cuestión. El Sr. AYUSO: Nada de bromas. Yo hablo del histerismo que invalida a la mujer hasta cierta edad. Cree que las mujeres no se pueden llamar representantes de las mujeres mientras no les voten éstas. EDAD DE CREDÍT Capital social en acciones; (Fundada en 1912 n de interés anuo, pagado trimestralmente en Caja o remitido por cheque o por Giro postal, SIN GASTOS, al domicilio del snscriptor. Son de 1.000 pesetas o múltiplos de; i.ooo. Por su garantía insuperable, su alta renta y la extremada facilidad para su reembolso, son la inversión ideal de los capitales que no- quieran exponerse a las fluctuaciones bursátiles ni a los azares mercantiles. Estas imposiciones están siempre forzosamente garantizadas con primeras Hipotecas de fincas (radicantes en Madrid e inmediaciones casi totalmente) y en su defecto en valores deí Estado. Es decir, que la Sociedad está obligada a tener invertido en esa forma un caudal siempre mayor que el total de las imposiciones recibidas. Además, en los dieciocho años de funcionamiento se han concedido todos los reembolsos pedidos, sin pérdida, por parte de los suscrjptores, ni de un solo céntimo de su capital, pues hasta los gastos de giro a los residentes- fuera- le Madrid los paga la Sociedad voluntariamente. NO HAY INVERSIÓN MAS SOLIDA NI RENTA MAS SOSEGADA; La suscripción general (acciones e imposiciones) pasa de VEINTIOCHO MILLONES. Esta Sociedad, que no tiene ronco. nitancia ninguna con la construcción de casas baratas ni recibe ayuda ninguna del Estado, coadyuva positiva y eficazmente a conjurar la crisis de trabajo, pues con sus préstamos hipotecarios, amortizables por anualidades, facilita la edificación en Madrid y pueblos inmediatos. Aunque no se tenga propósito de suscribir ninguna imposición, pídase al director- gerente el envío gratuito de impresos explicativos y la suscripción, también gratuita, a la revistilla mensual LA ECONOMÍA MODERNA.