Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. DOMINGO 14 DE JUNIO DE 1931. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 30. je de regreso, a Barcelona para el día siguiente, a las siete de la mañana. Rusiñol Santiago Rusiñol, nacido en Barcelona el dormía a. dicha hora cuando fue despertado 25 de febrero de 1861, era nieto de un rico por aquel amigo del alma, que a través de la industrial de Barcelona. Huérfano de padre puerta se despedía, antes de acudir a la esdesde muy niño, trabajó durante sus prime- tación. Excusóse Rusiñol de no poder acomros años en el escritorio de la fábrica de pañarle a hora tan temprana, por enconhilado de algodón de su familia. Tenía vein- trarse fuertemente acatarxádo. ¿Acatarrado ticinco años cuando rompió con aquel me- Rusiñol? Aquella noticia rompió con todas dio a que no podía sujetarse, y poco des- las previsiones y propósitos. Un buen amipués marchó a París. go no podía dejar a Rusiñol en París solo No hace muchos días recordaba el gran y en tal cuidado. Se suspendió- la marcha, Rusiñol, durante una de sus estancias en y el viajero continuó en la Galette seis meel poético Aran juez, lugar de su predilec- ses más. El día del viaje definitivo los inción, la vida bohemia del Molino de la Ga- quilinos de la Galette no se movieron de la lette, donde residió con Casas, Utrillo y estación hasta que le vieron partir en el Canudas. Era Rusiñol de un alegre carác- tren. ter y de un optimismo juvenil, que conservó hasta los últimos tiempos, en que la doE! pintor y el humorista lencia renal que padecía le obligaba a toda clase de renunciaciones. A Rusiñol no le En París empezó a. pintar Rusiñol obras estaba permitido comer, apenas dormía, su- de figura, melancólicas y torturadas. La tfría dolores y angustias; pero, aliviado con morfina, La última receta, Una lectora; calmantes, iba ganando cada día una bata- pero pronto abandonó esta primera exprella contra la ruina de su naturaleza. Y siem- sión vacilante de su arte y destacó su enorpre con la sonrisa en los labios y un co- me personalidad con sus jardines de Espamentario humorístico para todo espectáculo ña, cuna gloriosa de su vida. Las glorietas que desfilaba ante sus ojos. y regias avenidas de Aranjuez, los jardines De Rusiñol bohemio; de los días de Pa- del Generalife, los parques de Mallorca, los rís en que trabajaba al lado de Clarassó y paisajes valencianos fueron interpretados de los maestros franceses Gervez, Chertrán, por el pincel de D. Santiago Rusiñol con Caviére y Puvis de Chavannes, se relatan emotividad y visión muy personales y con mil anécdotas. Rusiñol acostumbraba a re- una. factura elegantísima y correcta, porque cordar una que le acaeció en el Molino de para el pintor tales elementos de la natu 3 a Galette. En él acertó a caer uno de sus raleza eran como una orquesta afinadísi amigos, artista barcelonés, ¡que atravesaba ma donde el alma gozara un reposo abso en París una grave crisis. El Molino de la luto Galette le dio hospitalidad para tres o cuaSu pluma humorística, pero de un fino tro días; pero el acogido permaneció un sentido de humanidad, que penetraba finaaño entero. Los días se deslizaban sin que mente la poesía y el sentimiento de aquellos el huésped hiciera la- menor alusión a su motivos que transcribía literariamente, pinmarcha; pero, como todo tiene fin en este tó en una página muy bella lo que eran los mundo, llegó la hora en que anunció su via- mismos jardines que pintaba en sus mejo- Semblanza biográfica res momentos. A Rusiñol le complacía, mucho más la pintura que la literatura, Esta representaba para él nerviosidad, tensión; aquélla, placidez y ensueño. En sus últimos tiempos, viejo y enfermo, volvió a Aranjuez, olvidado a su pesar durante algunos años, porque sus piernas, débiles, no le permitían andar largos trechos. Se le- concedió un. permiso para circular por los jardines en automóvil y Rusiñol agradeció- ésta atención con toda la efusión de su alma infantil y bondadosa. Qué feliz nuevamente al poder acudir a sus lugares predilectos, sin sufrir del cansancio. Su última- obra fue un cuadro de cipreses: El laberinto, poético rincón de aquellos jardines. Uno de los motivos de Aranjuez le valió en 1908 una primera medalla; en 1912 obtuvo por segunda vez tan alta recompensa, pero no llegó a conquistar, tal vez injustamente, la medalla- de honor, aunque en 1904 obtuvo para ella 42 votos. En Cau Ferrat deja Rusiñol un bello museo frente al Mediterráneo: hierros- y vidrios catalanes, antigüedades, pinturas, -toda clase de obras artísticas. En la antigua Casa de Pescadores pasaba el gran pintor catalán sus mejores horas. Barcelona le. acogía durante los inviernos, y aquel hombre- -cuya obra mereció homenajes de pintores y literatos, de actores y periodistas, porque gozó de la fecunda diversidad, del genio latino- -se complacía en esperar a diario la madrugada en, cualquier bar, a la salida de los teatros, rodeadp de sus fieles amigos y la juventud bohemia, que acudía a acogerse al cariñoso trato del viejo bohemio D. San: tiago Rusiñol. Su obra literaria es conocida de todos los españoles. Sus innumerables artículos publicados en La. Vanguardia y en La Esqueüa de la Torratxa, penetrados de una aguda ironía, fueron enviados a la impren- dadmirara d ¿Y por qué? Porque este eminente profesor, tras minuciosas investigaciones e innumerables ensayos comparativos verificados en la Universidad de Praga, investigaciones y ensayos efectuados a base de los conocimientos científicos más modernos, dio con la composición química más acertada para obtener un remedio del dolor que superase en eficacia e innocuidad a los anteriores. Esta composición química es el V e r a m o n reconocido hoy dia en todo el mundo como el calmante ideal de dolores por su incomparable efecto analgésico y por no producir sueño ni sensación de calor. -Decídase usted a ensayarlo y comprobará personalmente Id importancia del descubrimiento del- Veramon, el antidoloroso moderno recomendado por los médicos y odontólogos más eminentes 0352116 Tubos de JO y 20 tabletas