Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
HOY HACE AÑOS Veintitrés, del estreno en Lara de Los intereses creados: No me agrada evocar recuerdos; soy más propenso a los olvidos, y quizá con este título, Olvidos, escriba algún día mis Memorías, aunque parezca paradójico decir Memorias tratándose de olvidos. ¡Ay! ¡Es que, sin olvidar, habría que decir tanto malo de tantas cosas y de tanta gente! Del estreno de Lo. intereses creados recuerdo... Recuerdo qué el ensayo general fue de lo más desdichado. Seguro estoy que cuantos asistieron a él pronosticaron un fracaso. Yo, por mi parte, sin temer el fracaso rofundo, sólo esperaba un mediano éxito y nunca que aquella obra pudiera ser lo que en el teatro se califica obra de público y, por lo tanto, de dinero. Si me lo hubieran dicho por halagarme, no lo hubiera creído. La obra gustó; más el segundo cuadro. Los críticos opinaron que el tercero decaía bastante, por lo que tenía de farsa. Entonces esto de la farsa se estimaba grave pecado literario. ¡Válgame Dios! Estos muchachos de ahora, para los que nada valemos ni significamos- los novecenlistas, no saben lo que hemos tenido que luchar con el público y con la crítica para abrirles a ellos el camino. La interpretación de la obra fue excelente. De los actores que la estrenaron han muerto doña Balbina Valvcrde, Pepe Rubio y Barraycoa. ¡Qué tristeza pensar en los desaparecidos! El recuerdo más grato del estreno de Los intereses creados es el de una comida que en mi honor ofreció el inolvidable fundador de Blanco y Negro y A B C, D. Tprcuato Luca de Tena, a los actores que habían representado la obra, en unión de las más relevantes representaciones de la política, las bellas artes, la literatura y el periodismo. Aquel gran español, que sólo tuvo una cualidad muy poco española, la de no haber sentido nunca envidia; siempre dispuesto a ensalzar cuanto se destacaba en cualquier campo de actividad en España y fuera de España, pero con inayor satisfacción si de DON JACINTO BENAVENTE. (FOTO PRENSA ESPAÑOLA) españoles se trataba, me honró siempre: con admiración y amistad invariables. He sido siempre pudoroso en mis afectos íntimos; pero hoy, al recordar en estas páginas el estreno de Los intereses creados, es un deber en mí estimar como el más preciado galardón obtenido por aquel estreno el entusiasmo, el cariño con que D. Torcuato Luca de Tena dispuso aquella fiesta en mi obsequio. De los que asistieron a ella... ¡cuántos desaparecidos también! Don José Canalejas, D. José Ortega y Munilla, Querol, Chapí, D. Cándido Lara, D. Segismundo CLOTILDE DOMUS, JUAN BARRAYCOA, RICARDO PUGA Y RAMIRO DE LA MATA, EN UNA ESCENA DE LOS INTERESES CREADOS CUANDO LA GENIAL PRODUCCIÓN SE ESTRENO EN EL TEATRO DE LARA. (FOTO FRANZEN) Moret y, por fin, el que de tantas fiestas semejantes fue el generoso animador: don Torcuato Luca de Tena... Para su recuerdo no podrá haber nunca olvido en mis Memorias. ¿Qué pienso j o de Los intereses creados? En numerosa votación fue proclamada mi mejor obra. No es cosa de llevar la contraria al público. Hoy la escribiría de otra manera; mas en tono de farsa. Ya no es pecado escribir farsas; pero enemigo como so) de corregir mis obras, aunque tuviera la seguridad de mejorarlas, así durará... lo que el público quiera. No ha faltado en torno de Los intereses creados- ¿cómo no? -el mosconeo acusador de plagio. Y tan plagio. Los intereses creados es la obra que más se parece a muchas otras de todos los tiempos y de todos los países. A las comedias latinas, a las comedias del arte italiano, a muchas obras de Moliere, de Reynard, de Beaumarchais. A la que menos se parece es, justamente, a la que más dijeron que se parecía, al Volpone original de Ben Jonson. Digo al original, porque a las adaptaciones sí se parecía porque más. de un adaptador procuró- -r- líbreme Dios de creer con mala fe! -que se pareciera. Ya en la adaptación francesa de Jules Romains, el personaje de Mosca, el criado, adquiere una importancia que no tiene en el original inglés. Bien sé yo queel autor francés desconoce Los intereses creados, como todas mis obras; le bastaba con acordarse dé Moliere y de Reynárd para ampliar la figura de Mosca, que es el criado picaro del teatro latino, de la comci a italiana, del teatro francés y de nuestra teatro clásico. Presumir de absoluta originalidad es la más pueril de las presunciones. Para creer que se ha hecho algo nuevo es preciso una falta de cultura y una sobra de atrevimiento y de ignorancia i om patibles con el acierto en la menor ob. a emprendida. El Señor nos preserve siempre de toda vanidad, hasta de la de no creernos vanidosos, que, por lo que tiene de inconsciente, es IR más ridicula vanidad JACINTO BENAVENTE