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A B C. JUEVES 23 pE OCTUBRE DE; 1930. PAGINAS TEATRALES. P Á t O él se obtuvo la ampliación que existe en el vestíbulo del prestigioso teatro cuyo año jubilar va a celebrarse ahora. Don Cándido Lara fue siempre afortunadísimo para los negocios. Tenía la perspicacia, el golpe de vista certero de los grandes acaparadores de oro. Cuando, allá por el año i88 r construía la casa número 17 de la Corredera de San Pablo, se le ocurrió que en el solar colindante de la calle de San Roque podría edificarse un teatro, dándole entrada por la Corredera. Así lo hizo, ante el asombro despectivo de los que. presumían de bien enterados. ¿A quién se le ocurre hacer un teatro en barrio excéntrico, dt acceso difícil, sin tranvías próximos y entre callejuelas angostas y. poco simpáticas? Va al fracaso de seguro, por meterse donde no le llaman. Pero las cosas sucedieron precisamente al revés. Bastó para ello que D. Cándido, desconocedor, en- efecto, de cuestiones teatrales, pero diestro como el que más en el manejo de los negocios, ordenase a su re presentante, cuando fue llegado el momento oportuno: Forme usted una compañía esencialmente cómica, contratando a los actores más caros Los más caros eran, como es lógico, los- mejores. Tras ellos fueron los autores en boga, llevando los frutos de su ingenio- Y en pos de unos y. otros, el público, ávido de ver buenas comedías bien representadas! Esta es. la razón de que el teatro Lara se viese concurrido siempre, aunque otra cosa barruntasen los agoreros de. bastidores. Desde el primer momento el teatro Lara tuvo carácter propio, ese algo especialísimo que diferencia al individuo distinguido de la turbamulta. No fue nunca un teatro más Por su escenario han desfilado los actores más eximios, tinos se han. for- mado allí, de cara al público, luchando en. buena lid por los laureles. Otros, ya sancionados en distinto ambiente, han considerado plena ratificación de su gloria la obtenida en Lara. Huelga citar nombres. Pero ninguno ¿JS artistas que han figurado en su cartel tuvo la constancia de Balbina Valverde, Ja admirable comedianta que, como Jerónima Llórente, hizo características antes de cumplir los veinte años. Des- de el día de la inauguración déla bombonera hasta pocos meses antes de morir, durante veintisiete años consecutivos, figuró en el cartel de Lara, sin faltar a un ensayo ni molestar a la Empresa con exigencias a que hubiera podido autorizarla, el favor del público, que no le fue regateado ni un instante. Con dieciséis duros entró el año 80, y dieciséis duros ganaba cuando voluntariamente se separó de la compañía, herida éir su amor propio, tal vez sin motivo. Había convenido con la Empresa, durante, el verano de 1907, que la siguiente temporada- sería la última de su actuación. Así se anunció en los carteles, preparando la función de despedida, que hubiera sido, de seguro, memorable. Pero ella, al ver que iba de veras, tuvo un rasgo de inexplicable rebeldíá, y rescindió el; contrato. No quería despedir. se del público. Hizo en el Español una mezquina temporada. Poco después murió, probablemente amargada por verse fuera de su teatro... Es proverbial la puntualidad de BalbinaValverde. Vivía lejos, en un hotelito de la calle de Don Ramón de la Cruz, que entonces parecía el fin del mundo. Un día de lluvia rodó por unos desmontes, lesionándose, de alguna consideración. Lejos de vol- verse a. su casa, buscó un coche que la Hevase al ensayo, para no caer en falta. Estando en Bilbao, sintióse enferma, y se hizo llevar el lecho á su camerino del teatro Arriaga, para acudir al trabajo sin desatender la salud. Cuando murió hicieron pasar el entierro por delante del teatro Lara. Había transcurrido, con creces, la hora convenida, sin que, la fúnebre comitiva llegase a la Corredera. Es la primera vez que se retrasa doña Balbina dijo alguien. Pero es porque la traen le contestó uno que, la conocía bien. Digna sucesora de Balbina Valverde, por sus: méritos, su exactitud y su larga permanencia en Lara, es Leocadia Alba, cuya vida guarde Dios muchos años. Siempre se caracterizó el teatro Lara por los excelentes conjuntos. Habrá evolucionado, en el transcurso de los años, el género que cultiva, pero sigue, fiel a la tradición de las impecables- formaciones. Dedicóse en sus comienzos al juguete cómico, y culminó esta modalidad en el estreno de. Zaragiieta. donde el gran caricato Ramón Rosell hacía las delicias del público, y se dio a conocer, jovenzuelo entonces, el genérico Pepe Santiago, recientemente fallecido. Iniciada a poco la evolución, en Lara se han estrenado las mejor- es obras de Benavente, los Quintero, Linares Rivas y Martínez Sierra. Los grandes autores, como los grandes actores contemporáneos, en el escenario de Lara han obtenido la plena consagración. Tomás Alenza, insubstituible representante de la Empresa, tiene reunidos datos para una- crónica completísima del lindo teatro. El día que publique este libro tendremos en él un interesante ahecdotario de gran valor para la historia del arte escénico en España. AUGUSTO MARTÍNEZ OLMEDILLA Las enfermedades del aunque sean de muchos años de antigüedad y hayan fracasado otros tratamientos se curan con Medicamento agradable; inofensivo siempre en todas las edades y de resultados positivos para quitar boca, malas dií