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DIARIO ILUSTRAD 0 AÑO VI GÉS 1 M O S E X T. O N d 8. 666 5 DIARIO ILUSTRAD O AÑ O Ví GES 1 M O s E X T. O N 8.666 iü? 0 REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN CALLE DE SERRANO, NUM. 55, MADRID perdón, cuento ahora si hubiera fatigado Y perdonad que os haya hablado de mí vuestra atención con esto que ni me atre- al hablar de la política y de los intelectuavo a llamar conferencia, y así lo habréis les; yo, que ni soy pojítico y me molesta apreciado justamente. Divagación incohe- llamarme intelectual, no por nada, sino para rente, tal vez en torno a un tema. que, desde evitar confusiones. V Y ULTIMO luego, juzgué inagotable para no caer en la Todas las ideas políticas, si van bien in- tentaeión de agotarlo, por temor a no. ago JACINTO BENAVENTE tencionadas, merecen el respeto de los inte- tar antes, vuestra paciencia. En cuanto dije lectuales, pero aún merecen más respeto de no he pretendido que hubiera absoluta imO) los políticos las ideas de los intelectuales, parcialidad. Yo no soy nada olímpico y tenque, si son verdaderos intelectuales, han de go mis simpatías y mis antipatías, para mí estar siempre en un plano más elevado que muy justificadas, y. cuando llega el caso no los políticos, por serenidad y por idealismo. dejo. de manifestarlas. Eso sí, copo nada Celoso, el ingeniero AnQue este mutuo respeto sea zona neutral pretendo personalmente de la política, antidrés. Bourdin da muerte a su para una colaboración fecunda. La abstenprometida, (Todos los perióción de los intelectuales no debe justificar- patías y simpatías son; del más absoluto desdicos. interés. se nunca en la diferencia de ideología poNada de lo que soy se lo debo a la polí- Yo no desespero de ver algún día una inlítica. Es como si un médico negara los auxilios de su ciencia al que no fuera su co- tica. Si en alguna doctrina política tengo fe, teresante innovación en el régimen pedagórreligionario en política o no estuviera de es en el socialismo, salvo algunos de sus gico usual con la infancia, que consistirá acuerdo, con sus teorías biológicas. No es. directores; pero como creo que el socia- en obligar al niño a que repita en; voz alta, posible que un régimen; un Gobierno, sean lismo nó está capacitado todavía para go- para que se le graben en la memoria, algununca del todo a gusto de todos. En Espa- bernar en España, entre tanto soy monár- nas advertencias que hasta ahora no han saña quisiéramos que los gobernantes nos quico. Yo he creído siempre que el socia- lido de la literatura. La primera. de esas adagradaran; hasta en su físico y hasta que lismo no es i incompatible con la Monarquía, vertencias será ésta: No, te fíes, siempre vistieran a gusto nuestro. Pensemos que los siempre que. la Monarquía no se crea incom- de la mujer Salomón, que las conocía ínbuenos Gobiernos no se tienen por suerte; patible coiP. el socialismo. Pero, en fin, como timamente, pues aun en la senectud no hahay que merecerlos, y en España no hemos esta compatibilidad no les entraría en la bía renunciado a estudiarlas muy de cerca, hecho mucho por merecerlos. Merecerlos, cabeza a los socialistas españoles, y puede como todo en la vida. Nadie recoge. más que tampoco a los monárquicos, no hay para nos dice que, si sus palabras son más dulces que lo sembrado, y bien puede asegurarse, qué hablar de ella. Como el socialismo tie- que la miel, su corazón destila un zumo más cuando en un matrimonio es mala la mu- ne el porvenir por, suyo en. todo el mundo, amargo que el ajenjo. jer; que rio es mucho mejor el marido, aun Sí. Hay que inculcar en el espíritu in- que su maldad sea tan aparente, y cUando puede espetar sin impaciejicia. Por: ahora, fantil ese sano pri eipj. o, pai; á. ahorrarle, doen una familia los hijos están mal educados creo que lar Monarquía és insubstiíuíble- en lorosas sorpresas. No. seitrata deVimplantar es porque están peor educados. los. padres; España. Dicen los. enemigos, del régimen que en la escuela una cátedra dé; misoginia, sino Todo, en nuestra vida, procede de núes- la Monarquía es régimen de pueblos atr. asa- j tiras acciones, y más que de nuestras accio- dos. Bastaría con nombrara; Inglaterra Bél- dé precaver al 1. niño contra: los excesos d. e, la nes, de nuestros pensamientos, y más. que gica, Suetía, Noruega, Holanda, Dinamarca ilusión erótica El que se acerca al amor de nuestras acciones y nuestros pensamien- para afirmar lo contrario. Pero si, en efec- conociendo previamente lo que tiene de frátos, de ¡o que hemos- dejado de hacer y lo to, fuera; de pueblos atrasados, razón de gil y tornadizo en los dos sexos, tiene muque hemos dejado dé pensar, por cobardía o, más para que sea necesaria en el nuestro. cho adelantado parano sufrir... decepciones. por pereza; No creo que la Monarquía, con la leal co- Si a ese pobre ingeniero, que ahora se desesoperación de todos los españoles de buena pera en la prisión roído del remordimiento, En la abstención política de muchos inte- voluntad, sea incompatible con ningún ade- le hubieran advertido a tiempo de lo peligrolectuales que ellos fundan en razones de ideo- lanto. Adelantemos para llegar a prescindir sa que puede ser la fe en un sentimiento logía política, podría haber niucho de, bus- de, ella cuando, por. fortuna- -fortuna es po- que, a ser eterno o indestructible, ríos pacarse un: buen pretexto para; no intervenir der prescindir de cualquier régimen. y de recería intolerable, se le haibría 1 sal vado de por temor V que la intervención, no fuera cualquier; gobierno sin. peligrosos trastor- la cárcel y del oprobio. Pero el- pobre ¿hommtiy lucida, como esos autores a quienes se nos- pueda bre prefirió las matemát icasVavíla psicologia les pregunta: ¿No estrena usted nada? cindir de. ella, pensarse en que podemos pres- experimental, y eso le ha perdido. No vaya ¿Ño escribe usted nada? ¿Para qué voy que. los comentarios a Y prosigo con mi breve historia política. a suponer el lector crimen tienden a excua escribir? ¿Cómo voy a estrenar? No hay que me convida ese actores, no hay críticos; el público está ma- Si de algún Gobierno recibí algún halago, sarlo. NadaVmás lejos de ¡mi ánimo que la leado. Y, la verdad, es que no escriben fue siempre de los conservadores. De los idea de- usurpar esa obligación al abogado porque no se les ¿curre nada, y para justi- liberales. sí; no quiero pecar de olvida- defensor del delincuente, el cual, comp si lo ficar su agotamiento o su indolencia- -pon- dizo ni de desagradecido. Al regresar de estuviese oyendo, para salvar al criminal se gánionos en lo mejor- -serían capaces de América, después de obtener el premio No- apresurará a deshonrar a la víctima, atribuexigir acomodadores especiales para el es- bel, una comida ofrecida por el último Gotreno de sus obras. No quieran parecerse bierno liberal, días antes del golpe de Es- yéndola vicios que probablemente no tuvo. a estos autores nuestros intelectuales. Es- tado. (Supongo que los ministros que for- ¡Pobre mujer... Ante el. Tribunal, el asecriban y estrenen aunque, la compañía y la maban parte de aquel Gobierno no serán su- sino aparecerá como un ser todo candor y Empresa del teatro político no sean del todo persticiosos y no creerán que yo tengo jet- abnegación, y la muerta como una depravade su gusto. Piensen que la inteligencia, tatura. La única condecoración española da, responsable déla tragedia. -En lá técnica, encerrada en sí misma, el narcisismo inte- que puedo ostentar y no ostento nunca me del letrado, no puede faltar ese? argumento. lectual es cosa despreciable; que nada vale fue concedida por la Dictadura, como conr. Qué diablo! Hay; que conmover o- persuá- la inteligencia si no se transforma en vodir al Jurado... luntad por. amor. Amor, que por sí solo secuencia, -también, del premio Nobel, sin Pero yo, puesto en la situación es. causa de entendimiento. Más existe don- duda como premio a mi aplicación y buen destruiría sin dificultad todos esos del fiscal, sofismas. de ama el alma que donde anima dijo Cal- comportamiento (sección de adultos, por- La pobre muerta. no pudo hacer más de lo derón: y por amor, nuestros grandes. místi- que yo era ya mayorcito) cos- -Santa Teresa, San Juan de la Cruz- Esta es toda mi historia y trato con los que hizo por demostrar su amor a su versin estudios, sin ciencia, sin gran experien- políticos. No cuento mi diputación a Cor- dugo, que fue anticiparle todas las emociótcia del mundo siquiera, llegaron a las más tes, cariñoso empeño de D. Antonio Mau- nes que ordinariamente suceden y no precealtas cimas del- entendimiento, superiores a ra, que me obligó a figurar en su candida- den a la solemnidad nupcial. ¿Qué más todos los filósofos y a todos los psicólogos tura sin contarme por ello entre los- mau- pudo hacer la. desventurada Criatura? El en alteza y hondura. rista Por admiración, por amistad y por hombre, sobre todo si. está en esa disposimorbosa que, crea el Y nada más, señores. Y si al empezar cón- gratitud lo soy todavía, sin haberme com- ción egoísmo monstruoso. amor, suele ser de un ¿Qué reproches, fcaba con vuestra benevolencia con vuestro prometido nunca a serlo. LA POLÍTICA Y LOS NtELECTUALES EL CRIMEN DE AYER