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r A B C. DOMINGO 23 DE FEBRERO DE 1930. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 53, ¡INFORMAGIO ES DE TEATROS, CONCIERTOS, CIRCOS Informaciones teatrales. Mariiquília Terremoto Otras noticias. El teatro en provincias. Cartelera madrileña. Informaciones musicales. Informaciones; y Noticias Teatrales En Madrid Mariquilla Terremoto La cálida paleta sevillana de los Quintero ha creado un nuevo personaje, Mariquilla Terremoto, magnífico retrato de vigorosas pinceladas, que tiene por fondo el mágico escenario de. Sevilla. Todo en esta pin, tura es documento vivo, trazo de. jugosa hu. manidad, plástica forma de la gracia, de la alegría, luz y color. Esta Mafiquilla. Terremoto ha paseado triünfalmente por el mundo el arte castizo de sus bailes. Netamente española y: sevillana, ninguna extraña; influencia puede modi ficar su carácter ni sus sentimientos más hondos. En todas partes Usvó íntegramente cortadas frases! ¡Y qué admirablemente, qué- humanamente fue sentido este momento por Rafaela Satorres! Máriquilla Terremoto trastorna un poco la paz pueblerina con su venturosa llegada. El cascabel de su risa es cómo un repique de gloria y de felicidad. Eí; relato de sus aventuras, de sus episodios, sus divertidos trances, cuando intrépidamente se lanzaba a chapurrear un lenguaje que nadie entendía, son anécdotas que hábilmente recogen los autores para darnos a conocer, al través del reportaje de un periodista local, que se entrevista con Mariquilla Terremoto, una auténtica referencia, necesaria para completar la articulación- del. personaje. La llegada de Máriquilla dijérase providencial para, Quique, el señorito tarambana y jaranero que dilapidó una fortuna en francachelas. Inadaptable a toda ocupación o trabajo, viciado; por, la holganza, poco a poco fúé cayendo en lo más abyecto, aunque a las veces un relámpago de dignidad, un gesto de orgullo, denotaban en él cuanto fue en mejor tiempo, por los días en que conociera a Mariquilla Terremoto, cuya candorosa ingenuidad fue burlada por él. 5 Así, al encontrarse los dos nuevamente, él había de mostrar su asombro al ver la increíble transformación de la mocita corrralera ahora, bailarina famosa; enjoyada con ricas preseas; ella, sú repugnancia al conocer cuan bajo había caído aquel hombre. Escena maestra de reproches, ideas sanas de trabajo y de regeneración, expuestas con clara sencillez por la boca del pueblo, que es siempre el leit motiv triunfante en estar. ACTO ir GRACITA (Srta. Cortesina) -Entonses, ¿por qué me has escrito despidiéndote? QUIQUE (Sr. Collado) ¡Porque me iba de veras! Pero ar tempo de meterme en er bote resibí carta de mi tío Salustiano, er de Buencs Aires, previniéndome que, si me iba con é. tanque trabaja, como un negro. Y lo mismo leerlo que dejé er bote y sarté a tierra. Tra já. yo? ¡Y como un negro! Pero ¿he nasío yo con este coló tan bonito pa cambiarlo por otro? ¡Vamos! bella comedia. Pero de aquel amor, ahora desdeñado por su mal recuerdo, queda un rescoldo. Mariquilla, a pesar suyo, se siente atraída, por generosidad q p, or otro impulso ACTO I SAGKAEIO (Sra. Satorres) ¡Y no se me. ha pasao día sni. hasé una promesa! CRISTOBALITÓ (Sr. Manrique) ¡A ve si cansas a los santos también y te sale er tiro por la eulata! No hay que abusa de. nadie, ni de los santos que hay argunos que no tienen correa... su representación racial, prístina y pura. Ella: es como es, y no podra nunca ser de otro modo, -En el altar de sus recuerdos hay siempre un rinconcito, el más amado, para sus entrañables devociones: la de su Sevilla, lo mejor de la tierra, y la que ofrenda su gratitud a los que en míseros días, de fallidas esperanzas y de sufridas hu m i- Ilaciones, la recogieron paternalmente en un modesto hogar. La mocita corralera 1 trasunto de los espontáneos donaires del pueblo, ungida por todas las- naturales gracias, de la mujer, no se sintió desvanecida por los halagos; de la fama. Conocemos a tan jaracartdosa personilla, cautivadora por su simpatía y gracejo, cuando torna después de unos años, ya aureolada por la celebridad, al tranquilo retiro de aquella buena gente, avecindada cerca de Sevilla, gente humilde que la amparó en angustiosas horas. La casa es un resplandor de alegría. liariquilla Terremoto viene a descansar de sus: largas correrías por tierras y mares. i. Qué estremecido anhelo el de Sagrario, la santa mujer que la rodeó de los más tiernos cuidados, -a! divisar desde la ventana el inesperado arribo de Mariquilla! CuántavemociOn y alegría palpita en sus entre- ACTO III QUIQUE (Sr. -Collado) -No. divaguemos. Créeme, Mariqujya de mi arma; quiero vorvf a se cosa tuya! Tu perro, si no me quieres de na más! ¡De corasón lo. digró! MARIQUITA (Sra, -Barcena) -Sí, sí; mi perro, i Es claro! Comidita escogía, baño a diario, dormí en la camita clel- ama, besos en el hosi co y unlaso pa salí en er coche. stás tü fresco!