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A S C. JUEVES 28 DE FEBRERO DE 1929. PAGINAS TEATRALES. FAQ. r Nadie ignora ya en España el mérito de Matilde Riveia v Enrique de Rosas. Es la tercera vez que honran nuestros escenarios y debemos rogar al dios bondadoso que se oculta entre las bambalinas que les inspire largas estancias aquí. Son dos comediantes que si no estuvieran tan desgastados los acljeiivos, podríamos llamar, con justicia, insuperables. En Una mano suave dan toda la medida de su talento. Es, quizá, la comedia de su repertorio la que colaboran con más brillantez con los autores. Todo su grupo, actrices encantadoras y actores que reúnen y armonizan el genio sobrio y hondo de los españoles v el vigor expresivo y de caracterización de los italianos, avaloran Una vitino siiaz c con la verdad y el ritmo de su aite. Y nos emociona, de ellos, el cariño delicado y cuidadoso con que han acogido eUa obra española, haciendo que sea verdad ese maravilloso sueño de que los hispanos de Europa y de América podamos reunimos s ¿r iguales, y todos una misma carne y una misma alma, en la patria ideal e inmortal del idioma. ALEERTO INSUA Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza y Guerrero, he preferido adelantar el estreno para que también puedan saborear en Madrid los halagos del triunfo, en el caso de que se confirme aquí el que obtuvieron en Zaragoza, sus hermanos Carmen y Carlos Díaz de Mendoza, que se separan de la compañía el sábado de Gloria. Por otra parte, nada puede complacer más a mi modestia que alternar diariamente en el cartel del Español con dos autores tan insignes como Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, que me dan en esta ocasión una prueba dé su afecto. JUAN IGNACIO LUCA DE TENA Linares; Bové- Torner, Beniaján (Murcia) Bejarano, Herencia: Adela Cantos, Puertollano; Enguidanos, Don Benito; María Gamez, Eibar, Iberia, Fuentes de Jiloca; Montijauo, Reus; Montesinos, Tetuán; Moíeno, Mora de Ebro; Antonia PlanaJ (Motril; Rambal, Las Palmas; Lino Rodríguez, en el Parisiana, de Zaragoza; Vargas- Rossi, en Erija; Santacruz, en la Habana, y Ernesto Vilches, en Montevideo. INFORMACIONES Y NOTAS EXTRANJERAS El reino de Dios en Nueva York La estrella de D. Pepito Mi comedia La estrella, de D. Pepito no el caso reime sugiere, en lo tocante a su concepción, noEs curioso la comediacrítico de El Siede Martínez el menor pensamiento desagradable. Si fue- rra, de Dios, que, estrenada para inaugurar el teatro se lo contrario, estaría arrinconada. que lleva su nombre por la gran actriz No me enamoio de lo mío. Es más, soy americana Ethel Barrymore, el 17 del pael primero que desconfío de la bondad to- sado diciembre, seguirá en el cartel, según tal de mis acciones, sean de la írdole que todas las apariencias y todos los pronósticos, sean, y con razón de sobra, si se trata, como hasta fin de temporada. El éxito de El reiahora, de una impresión artística, o que no de Dios, que va aumentando en populaTOMAS BORRAS de ea ser artística, dentro de la modestia ridad semana tras semana- -dice el Amer. que hoy- -cuando se ignora poco y poco es can- ha pospuesto los planes de represenlo que queda por tocar- -lleva sobre su es- tar toda otra comedia en este teatro. Al (lia- Las hogueras de San Juan píritu toda ambición y todo intento. siguiente del estreno, la crítica fue unánime He pretendido que mi drama Las hogueMi comedia primera- -o la primera que ras de San Juan sea claro, sencillo y hu- doy al público- -es para mí una comedia en reconocer la realidad del éxito; pera mano, y que su interés dependa tanto de la grata. Pero si no lo fuese, declaro que es no ocultaba su desconcierto ante una deaacostumbrada modalidad externa. El reiacción como de las reacciones psicológicas p que quise comedia de sus personajes. Mientras yo escribía, ellos cilla, emotiva hacer: unadándole, esmuy sen- no de Dios no es una comedia. El renatural, no de Dios peca por la forma. El asunhablaban y actuaban libremente, porque yo cordialidad a y alegre, su desenvolvimiento sus he procurado influir lo menos posible en tipos. Si he logrado este poco, que y aapa- to de El reino de Dios no es un asunto teaes sus vidas. Mi inhibición ha sido completa en rentemente lo más fácil, he conseguido mi tral. Estas v otras varias cosas di v te orden se escribieron. Lo curioso no es esto, el choque de sus pasiones, y en ningún mosino que la crítica neoyorquina, no s. amento he querido aprobar con mi razón ia propósito. De la labor de los intérpretes, entre los iti fecha de su propio desconcierto, ha queconducta o las razones de mis personajes. lógicamente Díaz, en él tenido el valor de El título del drama, y el drama mismo, res- que destacan Antoñito Vico, Carmen repicar rido ahondarafirmar y ha su desconcierto cr 1 y que ponden a dos sentimientos encontrados que Simó Rasopero es mejor que podría mi opi- reconocer y forma de prejuicio. Dice, por oculte una i- imple alientan y se agitan en el corazón y en el en gordo; es harto halagadora para nión, cerebro del protagonista. Fatalmente uno Quien que ha de pensar eme hablo por cllo- 3. ejemplo, Francis R. Bellamy, en 1 he Titéalea de estos dos sentimientos ha de imponerse titud- -sobre todo hacia Carmen, que rogra- te e: En cierto sentido, es una cometa! a a su contrario, porque el triunfo de ambos parado mientes en mi calidad de autor novel, desconcertante. Porque la naturaleza de la idea que trata exige una construcción y fia es imposible. No se impone, prevalecen los dos, y de ahí nace el drama y su desenlace ni en que la obra no es esencialmente de forma que han llevado a muchos crítico- a dama, para arrostrar 5 a exposición de dar considerarla informe... Fatalidad usuaimentrágico, el cual, a mi juicio, es humano. Hace cuatro años, cuando estrené La con- al público, sin regateo alguno, mi primera te experimentada por todas las comedias aue anglodesa María, en cuya interpretación triunfaba comedia, en un teatro de tanta monta como no se conforman a nuestras reglas Parece los elogios aquel arte inolvidable de la gloriosa doña el de Lara- yde un alma que son tomados sajonas de construcción dramática. agradecida nos inevitable que, como críticos, estemos siemMaría Guerrero y el de su hijo Fernando, como reflejos inspiran burla, les ofrecí escribir. una obra para D. Fernan- más que piedad, si no un mohín de acata- pre clamando por formas nuevas en el teatro, v luego, cuando alguien nos presenta do y Carlos; ésta obra quedó terminada hace miento. un deseo de asociación y una forma nueva, suspiramos tristemente v año y medio, y la 1 envié a Canarias, donde Que hablen también ñor ellos, como Je observamos ¡ay! que carece de forma En actuaba entonces la compañía. Vino luegu Ja muerte tan llorada de doña María. El do- mi trabajo, Quienes, al fin, son los que dan nuestra opinión hay una forma nueva en lor innienso que esta pérdida irreparable la última oalabrf en rstos casos: la críti- El reino de üios. produjo a su compañero impidió que don ca y el publico. Su fallo es el que imoorta Otro día reproduciremos, con mayor esJ. TELLEZ MORENO Fernando trabajara en el papel que le estapacio, los curiosos comentarios que ha susba destinado. Al poco tiempo, el éxito de citado El remo de Dios en Nueva York. El demonio fue antes ángel no permitió el estreno de mi obra, y cuando la compañía contrató para su actuación por provincias a D. Emilio Thuillier. D. Fernando tuvo He aquí relación detallada de compala gentileza de enviarme un telegrama di- mas que trabajan por provinciaslas Amériy ciéadome que ya tenía el actor que repre- ca, teatros donde actúan: No tenemos la pretensión de descubrir sentaría su papel. Y este gran actor será Santacana- Fernán- Graci. en el Salón Mo- algo nuevo al quien me conceda, el próximo martes, el gran derno, de Tarragona; Federico Caballé, en critores rusos decir que, entre todos los esde la generación posterior a honor de estrenar rfti drama en la función el Principal, de Zaragoza: Martí- Pierrá. Tourguenef y Tolstoi, ninguno se mantiede su beneficio. en Eslava, de Valencia; Lola Membrives, ne tan fiel como Antón Chejov, a aquoí Quiero hacer también una especial refe- en el teatro Calderón, de Valladolid: Gue- pesimismo naturalista que pusieron de moda rencia de Carmen Larrabeiü y Carlos Díaz vara- Rivelles. en el Cervantes, de Sevilla; los novelistas franceses que siguen a Flaude Mendoza, en cuya labor admirable les Luis Calvo, en el teatro Romea, de Murcia; bert, a los Goucoutt y a Zola. Aquel pesiacompañan en Las ¡logueras de San Juan María Palou, en el Pereda, de Santander; mismo, por io umfoinrj, mas que un proel arte magistral de Rosario Pino y la bue- Adamuz- González y Alpueníe, en los tea- ducto filosófico desinteresado, paiece una cepa dramática de actrices y actores tan tros Cervantes y Vital Aza, de Málaga; titud artificial del espíritu ante el universo. sobresalientes como Socorro González, En- Redondo- León, Sepúlveda- Mora y Marina La vida no es, fatalmente, una sucesión de carnación Bofil. Ricardd Juste, José Gue- Ughetti, en los teatros Barcelona, Polio- fracasos y de des- ventura como pretende rra, José Capilla, Carlos Casterot, Ángel rama y Tívoli, de Barcelona, respectiva- aquella filosofía. Tiene sus días soleados, y mente: José Fernández, en el Principal, de en ocasiones nos da lo que nos prometió. Ortega y Fausto Montoj o. A muchos ha sorprendido que se estrene Castellón; Margarita Xirgu, en el teatro ¿Por qué llevar, pues, al lector insidiosami drama cuando está reciente el éxito cla- Principal, de Alicante; Compañía Moderna mente al suicidio diciéndole que nada se lomoroso de Rondalla. Las razones han sido de Comedias, en el Victoria Eugenia, de gra y que todo es dolor en e te mundo? Es clara y expresivamente dichas en las gace- San Sebastián Meliá- Cibrián, en el teatro evidente que un espíritu noblemente ambi, tillas que han publicado todos los periódi- Principal, de Zamora; Bassó- Navarro, en cioso no acaba de mostrarse contento de lo cos; pero yo quiero añadir que, habiendo el Tamberlick, de Vigo, Francisco Mora- que le rodea. Las imperfecciones y desarmo obtenida tía gran éxito en Rondalla Maruja no, en el Campoanior, de Oviedo; Arbeláiz, nías de U creación tienen demasiado relie- EL TEATRO EN PROVINCIAS Y AMÉRICA UN DRAMA DE ANTÓN CHE 1O V