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Permitidme que me incline reverente y pensando que debo referir este honor a mi Patria y a mis padres; al Uruguay, nación en que florecen todas las grandezas del origen hispánico, y a mis padres, que con su apellido, que, con su sangre, legaron, sin duda, una consagración y una vocación que sirven de causa a enaltecer nuestra justicia y nuestra verdad. (Grandes aplausos. Dijo que estaban allí dos americanos: uno del Norte, el Sr. Brown Scott, y él, unidos por una devoción igual, y que estaban allí para colaborar por la grandeza y el prestigio de la cultura del siglo xvi, que debía animarse, renovada no sólo por los españoles, sino por los hombres nacidos allende los mares que vivían en aquella tierra en que, como decía el padre Francisco de Vitoria, el vulgo llama indios y que debían colaborar para la gloria y para la justificación de una era próspera para España. Esta obra- de restauración- -dice- -no podía ser cosa ajena a América, y realizarla es cumplir un deber, por el amor que debe tenerse a la nación civilizadora del Nuevo Mundo y a la propagadora de los grandes principios del insigne dominico, que todavía esperan su consagración completa en la vida y en las relaciones internacionales. La Asociación Francisco de Vitoria ha sido fundada para esto. (Grandes aplausos) A continuación habló James Brown Scott. Comenzó diciendo que hoy era un día feliz para él. Es un día feliz por encontrarme en la gloriosa Universidad de Salamanca y recibir de ella el nombramiento de doctor honoris causa. Dice que tan grande honor sólo puede estar justificado por un gran amor a las cosas de España. A Salamanca llegó un día Colón y en ella encontró apoyo para su obra suprema. Colón vuelve, después de descubrir la América, a dar cuenta a Salamanca del éxito de su viaje, cuya realización halló, desde el principio al final, el apoyo de la noble Universidad salmantina. Dios quiera que Salamanca llegue a ser brevemente la Universidad del Derecho internacional de gentes y que siga la ordenada y gigantesca obra que comenzó felizmente Francisco de Vitoria. (Ovación prolongada) Pronunció después su discurso, en portugués, el representante de la Universidad de Lisboa, Sr. Magalhaes. No puedo hablar esta lengua española- -comenzó diciendo- esta linda lengua española que tanto nos agrada a los portugueses, v tengo que expresarme en mi lenguaje, procurando hacerlo lo más brevemente que pueda. Tengo el honor de responder a la invitación hecha por la Universidad de Salamanca a la de Lisboa para acudir a este homenaje a Francisco de Vitoria, complaciéndome mucho en tributarlo merecidamente. Dedica luego elogios a Brown Scott y a Fernández y Medina, a quienes juzga muy merecedores del homenaje que se les tributa nombrándoles doctores honoris causa de la Universidad de Salamanca en el acto de la creación de la cátedra de Francisco de Vitoria, que, además de ser un gran acierto, ha de repercutir y permitir a las futuras generaciones ir conociendo en toda su grandeza la doctrina del Derecho internacional, tan sabiamente vertida por el padre Vitoria. El decano de la Universidad de Salamanca. Sr. Sánchez Mata, habló a continuación Dijo que para demostrar el resurgismeriíso de la Universidad de Salamanca, y sobre todo de la Facultad de Derecho, ha sido uno de los aciertos la fundación de la cátedra Francisco de Vitoria. Reseñó los trabajos realizados para crear en Salamanca ese cátedra, y elogió fervientemente al Gobierno y a los miembros que constituyen la Asociación de Francisco de IVitoria. Queda autorizada la reproducción de tos artículos e informaciones publicados en este número, siempre que se diga: De ABC Seguidamente, el Sr. Yanguas saludó a los miembros- extranjeros, que se hallaban presentes, a la Universidad y a la ciudad de Salamanca, analizando los trabajos realizados hasta llegar a la creación de la cátedra que hoy se inaugura. Para todos- -dice- -debemos gratitud; de manera especial al Gobierno, que ha patrocinado estos trabajos. Dentro del problema oficial figura la publicación de las obras de Francisco de Vitoria; pero no ha sido así todavía, y esta obra será- -ya que es nuestro mayor deseo y nuestra mayor preocupación- -impresa en varios idiomas, procurando se vaya vertiendo por las otras naciones la ciencia del Derecho internacional. En estas obras se explicarán con toda la claridad posible las sublimes doctrinas de aquel insigne dominico padre Francisco de Vitoria, que aún subsisten, que aún viven perennes, a pesar de los siglos pasados. La- Asociación de Francisco de Vitoria ha tenido el honor de reconocer el acierto de la Universidad de Salamanca nombrando doctores honoris causa a los señores Brown Scott y Fernández y Medina. Míster Brown Scott no es de nuestra nacionalidad, no es de nuestra raza; pero con el mayor empeño se interesa por España y por la divulgación de su ciencia. Después dedica grandes elogios a Fernández y Medina, que siempre, no como simple jurista, sino también como hombre, recaba el honor de reivindicar la gloria del Derecho internacional para nuestra España. La Asociación de Francisco de Vitoria no abandonará jamás la labor que se ha encomendado. Dedica un canto a la Unión Hispanoamericana, de la que espera grandes labores en provecho de nuestro intercambio. Consagra un recuerdo al representante de la Universidad de Lisboa y a todos los extranjeros que han acudido a la Universidad de Salamanca y saluda especialmente al embajador de los Estados Unidos del Norte de América. Dice que es un gran honor para los españoles el saber que ha sido reconocido por las demás naciones el derecho de gentes como creado por un español. Los horrbresse suceden, los bienes se suceden, pero las ideas viven sobre todo, y esto pasa a través de los siglos a las ideas vertidas por Francisco de Vitoria Terminó con un caluroso elogio de las glorias de Salamanca. Habla el Sr. Yanguas Messia la Asociación de Francisco cíe Vitoria nd será solamente divulgar la ciencia del padre yitoria, sino ver si con el transcurso del tiempo pueden irse realizando prácticamente las más principales ideas vertidas por el eminente dominico. Esa será la obra que esperamos en favor de la Patria, que tanto preconizó el padre Francisco de Vitoria en sus múltiples trabajos. (Grandes aplausos, La conferencia de Padre Getino Salamanca 10, noche. La primera de las conferencias organizadas por la Asociación Francisco de Vitoria estuvo a cargo del P. Getino, cronista de Salamanca. Presidieron los Sres. Callejo, Esperaté, Brown Scott, Fernández y Medina y Yanguas. El conferenciante trató de las costumbres escolares y académicas en la época del P. Vitoria, de quien dijo que explicaba sus lecciones en las Escuelas Mayores ante centenares de alumnos y profesores, y que, como padecía de gota, se dejaba llevar sobre una silla desde el convento de Santo Domingo. Añadió que el P. Vitoria no disponía de tiempo libre, dedicado siempre a sas lecciones, consultas y al estudio; su cátedra de Teología era la más concurrida y la menos discutida y más acatada. El tema de la guerra, fue el favorito en sus estudios, por lo mismo que era enemigo de ellas. Luego citó los nombres que han pasado a la Historia, todos ellos influenciados por las doctrinas del P. Vitoria. Y terminó diciendo que en aquella época el movimiento teológico de Salamanca era tan extenso, que todos se creían cen ribetes de teólogo. El P. Getino oyó nutridos aplausos. El Sr. Callejo anunció qtie mañana, al las doce, dará la seganda conferencia el ST. Brown Scott, y el Sr. Esperabé leyd un telegrama de felicitación a los nuevos doctores y de saludo a la gloriosa escuela, firmado por doña Blanca de los Ríos. Banquete de honor y función de gala Salamanca 10, 9 noche. En! a saia de profesores de la Universidad se celebró un banquete en ñonor de los Sres. Brown Scott y Fernández y Medina, quienes, con el Sr. Callejo, lo presidieron. A la terminación no hubo brindis; pero el Sr. Esperabé leyó telegramas de felicitación y de adhesión, firmados por el capitán general, rector de la Universidad de Valladolid, Royo Villanova; Navarro y Alonso de Celada y Otros. En el teatro Liceo, y en honor de los ilustres huéspedes, se celebró una función artísticoliteraria, representándose con trajes de la época, impecablemente, el auto sacramental La vida es sueño. La sala, rebosante de distinguido público, el cual se puso en pie al llegar las personalidades que asistieron a la conferencia del P. Getino. Palabras del ministro de Instrucción Pública Habló, por último, el ministro de Instrucción pública, Sr. Callejo. Dos palabras nada más, pues v. a es muy tarde, para traer aquí la voz del Gobierno de Su Majestad, que se une a esta hermosa fiesta de la inauguración de la cátedra de Francisco de Vitoria. Nos hemos de felicitar, no sólo porque los Sres. Brown Scott y Fernández y Medina hayan sido nombrados doctores honoris causa, sino mucho más porque ello ha sido un honor para la Universidad de Salamanca, que ha tenido la feliz idea de reconocer en derecho el honor que merecían tales señores. La nueva cátedra será para recoger, si es posible- -y, si es posible, pensar en realizar- los principales fundamentos de los estudios de aquel ilustre dominico, a fin de llevar a la práctica cuanto se pueda de lo mejor de sus obras, incorporándolas a la ciencia moderna; es decir) que ia labor que se realice por LA F A M I L I A R E A L Y LA CORTE Con motivo de celebrar ayer su cumpleaños S. A. el infante D. Carlos, la Corte y ¡as tropas vistieron de media gala. Las personas de la Familia Real enviaron a Su Alteza cariñosos telegramas de felicitación. El próximo domingo por la mañana llegará a Madrid S. M. el Rey. Cumplimentaron a er mañana a Su Majestad la Reina doña María Cristina los duques de Montellano, marqueses de Miraflores, condás de Torrubia, señora de Navarro v caballerizos de Su Maje- tad, señores Parrella, Dorado y Gómez Acebc (16)