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Ka ócnfirntscióa ns, le prsgtstíiá s s Ha al camarero: Mañana, viernes, en fijncito 4 e- -Pero, bueno, ¿tssted tío sabe qae yo me tarde, se estrenará en el Infanta ¡lamo D. Ensebio? Isabel la comedia en tres actos, i- -Sí, señor; ¿no lo he de saber? -le res, de los hermanos Alvarez Quintepondió el socarrón Pipi. ro, La cuestión es pasar el rato: -Entonces, ¿por qué me üuna usted Por la nociie, en el Alkázar, escada día con un nombre? trenará Federico Oliver su come- ¡Psché! i Qué quiere usted qtte. yo le dia Atocha, de costumbres madridiga? ¡Porque la cuestión es pasar el rato, leñas. D. Francisco! La cuestión es pasar el ratos La frase hizo fortuna, y qa áó incorpoQuién atribuía ¡a anécdota a Luis Ta- rada al lenguaje corriente, como graciosa boada, quién a Eusebio Blasco. Nosotros la muletilla de la. mejor cepa espsñplaj que oimos contar con referencia a éste último. ya hace veces de disculpa, ya de maliciosa Es faina que el delicioso cronista arago- atenuante, ya de solución de muchas situaciones enojosas o serias, para soslayar de nés, cuando vivía en París, iba a diario á almorzar a cierto comedor español, donde buena manera el enojo o la seriedad. era familiarmente conocido. Y parece que Y ¿en qué momentos se Sa o se aplica uno de los camareros dio en la gracia de hoy a. cada triquitraque? En irtucíios tasaSaludarlo dándole un nombre cada día. bién, y en muy distintos tonos; pero, por ¡Hola, D. Ramón! -le decía, por ejem- regla general, en los que puede tener la p o, el lunes. equivalencia de estas otras frases populares, no menos significativas: ¡Este mon ¡Y el martes siguiente: do es un fandango i ¡Para cuatro días i- -Í Felices, D. Benito! qiie va uno a vivir Etc. etc. Es decir: jY el miércoles: en los de, indiferencia o desdén, ante las- -Dios guarde a usted, D. Adrián. Acotada la paciencia de Blasco por aque- cosas liseras o firaves; eú los de. diskosíla- AUTOCRÍTICAS ip o íraÍBpam ie egéissrMs; a los de persiiciosá toteraiscia; en, los dé solapada cu- quería, y, en fin, caí los de peresa moral ante ía írsjusticia, qtie lo mismo es frialdad para- no decidirse a impedirla que inhibición astuta, para dejar hacer a los demás. ¡Nó se meta asted en eso, hambre de Dios! No sea usted quijote i Pero, ¿qué va usted á sacar en limpió de ahí, criatura? u ¡Cada uno, a k sayo! ¡Usted a sti avío, y nada más! ¡Si iodos estamos en el secreto! ¡La caestión es pasar el rato! ¡Adelante con los faroles! Estas ideas, estas malas ideas, bullen y, corren por nuestra comedia, con otras análogas, zumo todas ellas del antipático ¿A mi qué? q e parece qué hoy mas que nunca domina es la moralidad de las gentes. Y o soto en este- pa s, sino en el mundo entero, preocupa esa ola de venalidad, de frivolidad, de ligereza y ás egoísmo. que acaba sieaijH- e ea an eacogijiisejsto de hóítíbroa. Sin m exga, tino de ¡os héroes de l a cuestión, es pasar el rata, contaminado- del mal, ja se diría endémico, entra en una aventura peligrosa era d mejor httmor y con zmy Uviaúos KX ¡s csifess, y se enaíeitei a M A D K Í D EN EL TEATiííO INFANTA ISABEL CUESTIÓN ES TASAR EL K A T o UXA E 9 C E X A D E LA COMEDIA, D E LOS IXSI XES AUTORES HERMA N OS ALVAjREZ Q U X K T K R O L A QUE S E ESTK. EXA JtAXASA. (FOTO Z E G R l)