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ABC. VIERNES 21 DE ABRIL DE i 7 JNFORM ACION ES Y N O f i C I AS DE MADRID Madrid al día. Los profesores belgas. Fallecimiento de D. Francisco Pérez Mateos. Lecturas y conferencias. Noticias, reuniones y sociedades. Madrid al Día El Ayuntamiento tiró ayer la Casa de la Villa por ios balcones y ventanas, en obsequio al Key de Suecia. La recepción estuvo bien, muy b. en, según juran en su ánima los concurrentes, y el primero de todos, el amable boberano, que, después de íeste. jado en el campo deportivo de ¡a Puerta de Hierro con un almuerzo y de asistir a una recepción en el palacio de los duques de- Meuinaceli, salió para Sevilla. El sol espléndido y el cielo magnífico que han lucido estos días siguen contratados ¡para hacer igualmente grata la estancia en Madrid de los príncipes de Ing aterra. que llegarán hoy. Madrid se da tono, pero es porque se puede. De política sólo hubo reunión o Consejo de ministros, y buenas noticias de Marruecos ¿que es lo principal. Lo artístico privó, con la apertura de una Exposición de cerámica, el concierto de una nueva Asociación musical, hispanoamericana por más señas, y la reaparición, en el teatro de la Princesa, de la bella cantora de canciones exóticas americanas, ¡que no son, no, ni sé parecen al consabido tango! Anita S. de Cabrera. En el Reina Victoria un estreno. Disertaciones en la Academia de Jurisprudencia, Exposición de la Ciudad Moderna, Dirección general de Pesca y Navepación. Centro de Intercambio Intelectual Germanoespañol Sociedad Geográfica y Unión Iberoamericana. La noche, deliciosa para andar por esas calles de Dios, y los teatros, pensando, en general, que cuando pitos, flautas, y cuando la hora solar, la oficial; en total, cero. -AcmecS Los Profesores Belgas A las diez y media de la mañane de ayer salieron en automóviles los profesores belgas, para visitar el Dispensario Azúa, la Institución Municrpal de Puericultura, la Maternidad de Santa Cristina y el hospital del Rey. Por falta de tiempo no pudieron visitar otros centros que figuraban en el programa. Los médicos belgas hicieron grandes elogios de las citadas instituciones, cuyos directores les agasajaron y mostraron los diferentes departamentos e instalaciones, dotadas de maferial moderno, con arreglo a los últimos adelantos. Acompañaban a los excursionistas D. Florestán Aguilar y su esposa, el doctor don Agustín Van Baumberghen, el médico odontólogo D. Ángel yázquez y otros doctores, invitados y periodistas. Después de la visita al Dispensario Azúa, a! Instituto Oftálmico y al Nacional de Puericultura, se. dirigieron al hospital del Rey, donde les recibió el doctor D. Pedro Zarco, al ciué acompañaban los doctores D. Juan de Torres Gort y D. Antonio Vallejó. El doctor D. Víctor Cortezo, con D. José Palacios y el cirujano Sr. Perera, les mostró los pabellones, las salas de hombres y mujeres, cocinas, comedores, sala de operaciones y demás dependencias del hospital, Por la tarde, a las tres, se dirigieron; al Instituto de Reeducación profesipual y Jal hospital Militar de Carabanchel. ii n el primero fueron recibidos ptor el doctor Üüer y su esposa, por la madre ¡superiora y por los doctores Azpeit a, liilbao, Jurne y Melián. Visitaron la sección de orientación profesional, las salas de consulta y Ra ¡yos X, el laboratorio, la sala de mecanotelrapia, las escuelas y los talleres. En éstos les fueron mostradoé algunos obreros inválidos, que utilizan sus miemTiros postizos para verificar trabajos delicados, con la misma precisión que seres normales. Terminada la visita, se dirigieron al hospital Mílitai. En éste esperaba a los doctores el ministro de la Guerra, al que acompañaban los generales Prieto, Semprún y Masferné; el coronel director del hospital, D. José Agustín; los tenientes coroneles Ramírez Santaló y D. Alfredo Ramón, y los comandantes Gómez Ulla, Cordero, Franco, Torreira, Sánchez Vega, Cappa; los capitanes La Rosa, Duerto, Parra y Fernández Rojo; los capellanes mayor y segundo, D. Pablo de Mora y D. Ramón Iglesias, y numerosos jefes y oficiales. Al entrar los doctores en el hospital, una banda militar tocó la Bravanconne, que fue escuchada cuadrándose los militares en el primer tiempo de saludo, y descubiertos los paisanos; seguidamente, y en igual forma, fue escuchada la Marcha Real. Los visitantes recorrieron las diversas salas y dependencias, y al final les fue servido un lunch. También hicieron los médicos extranjeros grandes elogios del hospital, uña vez examinadas sus- modernas instalaciones, y, ter r chinada esta visita. -subierontde nueVosalos automóviles, que íes condujeron a su alojamiento. -A las siete y cuarenta y cinco minatqs- de la tarde salieron, en el expreso, coriTdírec! ciór a Barcelona. 1 Acudieron a despedirlos- a- la estación el general Martínez Anidó; las- señdras de Botella, Aguilar, Fernández de- Alcalde, y Cal dérín las señoritas Matilde Botella y María ¡Teresa Fontes; los doctores Baudelac de Pariente, Cortezo, A? u r- Márquez. Calderín. Botella; Fernández Alcalde, Hernández del Castillo y otros. Las esposas de los profesores belgas fue 1 ron obsequiadas con espléndidos ramos de flores. I todavía podían dar yalios fruta su aetf. vidad y su inteligencia. De esta sorpresa y de este dolor partidpan hoy todos los periodistas madrileños, que tenían en Pérez Mateos, a más de un compañero queridísimo, un entus: asta colaborador en toda obra que se realizaba en defensa de los intereses generales de la clase. Desde Cádiz, en don? v: nació en 1872, y donde esgrimió sus primeras armas en la Prensa, destacándose especialmente como un formidable polemista, vino a Madrid, ingresando en la redacción de La Epaca. Treinta años ha pertenecido a ella, y su abor en el querido colega de la noche, callada las más de las veces, fue un esfuerz constante, en el que puso todo lo que vá ía, su inteligencia, su cultura, su actividad, al servio o del periódico, donde llegó a ser uno de sus más importantes elementos. Desde hace más de vein e años desempeñaba en el periódico el cargo de secretario de redacción. En las hojas de La Época, desde hace un cuarto de siglo, queda impresa la obra intensa y valiosa de este excelente periodista. A pesar de que el trabajo agobiador del periódico le llevaba muchas horas al día, aún le quedaba tiempo a Peres Mateos par atender a otras actividades, y especialmente para cultivar su pasión por la literatura. Su prosa, atildada y limpia, y su inspiración como poeta, tuvjeron. muestra palpable en algunas obras, que fueron muy leídas y justamente celebradas. Figuran, v tre otras, Ellos y ellas, Los tristes destinos, Aires de mi tierra. Grajeas, y algunas muv interesantes de viajes. Recientemente publicó Setenta años de periodismo, en d que se relata la historia completa del t erió dico en que trabajaba con tanto entusiasmo, y en el que había puesto todas sus amores, y apenas hace un mes se puso a la venta su última producción: La villa y corete de Madrid en 1850. Si los periodistas no debieran a Pérez Mateos gratitud y afecto como compañero leal y hombre de bondad inagotable, hubiera sido suficiente para conquistarlos el celo y entusiasmo que desplegó en aquellos eargos que le encomendó la Asociación de la Prensa de Madrid. Desde la secretaría de la comisión encargada de la administración de la Cooperativa realzó una labor valiosísima, que después llevó igualmente a cabo en la creación de la Farmacia de la Prensa. La actividad, la inteligencia y la- constancia que ponía en los cargos que desempeñaba tuvieron ancho campo donde desenvolverse también en la presidencia de la Colonia de la Prensa de Carabanchel. Por todos estos motivos, la muerte de Pérez Mateos ha de per un motivo de sincero y profunde sentimiento para cuantos fueron sus compañeros y amigos; sentimiento qije comparten con el que hov sufren. su viuda, doña Carmen Pedregal Ginés, y todos los compañeros del querido colega Lq Época. Nosotros, de todo corazón, les enviamos nuestro pésame más sentido. Lecturas y Conferencias Escuelas de periodismo El director de El Debate, D- Ángel Herrera, desarrolló ayer tarde, en la Unión Iberoamericana, un tema sugestivo v deindiídab e interés. Habló de las Escuelas de periodismo y de la influencia de la Prensa en el hispanoamericanismo En la primera parte de su conferencia dio a conocer el Sr. Herrera las Escurias 1 de periodismo que funcionan en el mirad y el, espíritu diverso que informa a ca j una de ellas. Tras las instituciones nortéatríter icarias, caracterizadas por una finalidad eminentemente práctica, que llevó a sus organizadores a crear estudios y; clases oúo habrían de facilitar la inmediata aplícacíóij Al tiempo de arrancar el tren se dieron vivas a Bélgica y a España. r Don Francisco Pérez Mateos Dblorosamente nos sorprendió ayer la triste noticia de haber dejado de existir el que fue compañero distinguidísimo en la Prensa, el redactor de La Época D. Francisco Pérez Mateos. Una breve y traidora enfermedad, que no pudieron combatir ni los desvelos de su ámantísima esposa ni los esfuerzos de la ciencia, le ha llevado al sepulcro pa la plenitud de la vida, y cuando