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ABC. SÁBADO 9 DE ABRIL DE MADRID. PAG. 23. C Hes y otros tres situados en las de la Florida, Bárdelo, Apociaca y Larra. Quedó sobre la mesa el- acuerdo aprobatorio dé la reforma de la. conclusión cuarta del presupuesto del Ensanche en ejercicio, relativa a las contribuciones especiales exigíbles por obras en las zonas del mismo y, por ultimo, se acordó dejar t rabien para la. sesión, del lunes próximo el dictamen que dispone; que los propietarios de casas de Vecindad en donde exista ascensor instalen montacargas para uso de la servidumí re y. proveedores de los vecinos y que, hasta que. se establezca este servicio, o en caso jáé no establecerse, puedan utilizar el ascen s dr los criados durante determinadas horas de. la mañana y de la tarde. ASe. levantó la sesión. Con ocasión de las próximas festividades religiosas, que constituyen la actualidad más saliente, publica, en su próximo número, los siguientes originales: SOLILOQUIO DEL DOMINGO DE RAMOS, por R. Sánchez Mazas. Con fotografías y reproducciones de cuadros. ROMANCE DEL CAMINO, poesía por F. Villaespesa, Dibujo de Regidor. COMO SE CULTIVAN LAS PALMAS DEL DOMINGO DE RAMOS. Información- por E. García Marcili, con numerosas fotos. LOS SAYONES DEL IMAGINERO HERNÁNDEZ, por F- Mendizábal. Con reproducciones de varias esculturas. LA SOMBRA DE JAIRO, cuento por Joaquín Adán Ilustraciones de Huertas. CRISTOS DE TOLEDO, por Santiago Camarasa Con notable información gráfica. A CRISTO EN LA CRUZ, soneto por G. González dé Zavala, Dibujo de Regidor. CALVARIOS LEVANTINOS, por Carlos Sarthou Carrereé Con numerosas fotografías. LA COFRADÍA DE LOS TOREROS; por Muñoz San- Román. Dibujo de Hohenleiter. Completan este interesantísimo número otros trabajos literarios y a císticos de Cristóbal de Castro, Ramírez Ángel, J. Spot torno y Topete, Sueno, Un Ingeniode esta Corte, Monte- Cristo, Rubryk, J. A. Sánchez de Ooaña, Santorello, S. Adame Martíne XIaire Patek, Xaudar 6, Regina, Tomás G. ¡Larraya y A. López Monís; -portada de Vicente Ibfitñez; continuación de la novela El castillo misterio- so original de Andrés Bruyére, traducida por J. Campo Moreno e ilustrada por 4 F, Ranifrez; y, finalmente, V Informaciones ácí Gobier: j no Civil E 1 gobernador civil, en vista de la con. versación que sostuvo anteayer con los dueños de taxis, acerca de las condiciones que- requiere el campo de deportes del Real Madrid, ha conferenciado con el ministro de J a Cjobernaci. ón, quien, a su vez, habló con el; director de Seguridad, el cual ha. prohiVbido; qúe en el mencionado campo se celeb r e n- partidos, hasta tanto que la Sociedad ieálice. las. obras necesarias para dotarlo de J a s condiciones que se exigen a los. campos (Je deportes. Cectúras y Conferencias Mengs en España En él Centro, de íntercambib; Intelectual Germano- Español ha dado una conferencia, sobre el tema Mengs en España el académico de Bellas Artes y subdirector del Museo del Prado, D. Francisco J. Sánchez Cantón. El hombre de Mengs- -dijo el orador- -va unido a! tópico de la frialdad de su arte; sin embargo, cuando se leen los elogios de sus contemporáneos se llega a sospechar si en ese desprecio no habrá algo de injusta cia. El arte del siglo x v m está de moda, y aun en artistas de vanguardia, hay incli ciós claros de vuelta a lo académico: -Picasso mira a Ingres, que admiraba a Mengs. Por otra parte, la proximidad del. centenario de Goya invita a revisar, las influencias que sobre él se ejercieron; y, por acción; y ¡por reacción, fue decisiva la- dé Mengs. Mengs es el tipo del pintor- por fuerza; y que desde el bautismo llevó un credo pictórico. El primer encuentro con Garios I I I fue en Ñapóles, en 1752, a quien retrató, como también a María Amalia, por encargo de su suegro. Cuando Carlos III viene a España idea llamar: a los dos. más famosos pintores: Mengs y Tiépolo. Aquí ya estaba. Corrado Giaquinto. Mengs recibió el encargo de las pinturas de los techos de Palacio, pintando tres, famoso, sbbre todo, el de la Asamb ea de los Dioses, una de sus mejores obras. Vivía. Mengs en la plazuela de San Ildefonso, y tomó un estudio junto a los Ca- ños del Peral; al marchar Giaquinto, pasó a la casa de los pintores de Cámara cerca de Pa acio. Allí, en 1767, tuvo la accidentada visita del caballero Casanova, aquel aventurero y amador incansable. En i 6 g, encontrándose: enfermo, logra permiso- para marchar a Italia, y allí per- mánéce. varios años, pintando, sin embargo, para e 1 Rey de España. Regresa en 1775, y su año 1 español más intenso es el de. 1776, el. último de su permanencia aquí. De esta UN CUENTO DE ÁZORIN con dibujos de Manchón, en xuatrpmía, y; UNA COMEDIA DE R. BAROJA, representada 1 en el M i r l o Blanco ¡de esta corte. CIENTO VEINTE fecha es una célebre carta a Ponz. sobre las pinturas de Palacio, que prueba cómo su buen gusto lograba a veces, romper los. prejuicios de su sistema. A fines del año vuelve a Roma, y todavía, al morir, el 29 de: junio de 1779, estaba pintando, para España, La Anunciación, de la Capilla del Palacio Real, de Madrid. Mengs fue un verdadero dictador. Nada, escapaba a su intervención: la Fábrica de Tapices, la de porcelana del Retiro, la Acá- demia de San Fernando. Algunas de sus ideas son de atender aún hoy. tanto en lo referente a la enseñanza artística, como en las medidas para impedir lá exportación de pinturas. Su paso por- España no fue estéril; pues tom ó parte- considerable en la for- marión de Gdyal 1 El Sr. Sánchez Cantón, que ilustró su erudita, conferencia. con. numerosas proyec ¡oneS íiií m u y a p l a u d i d o PESETA Ideas y normas de Gobierno de jFeüpe JI En la Academia tie. Jurisprudencia ha disertado, sobre el- tema que encabeza estas líneas, el R. P. Julián Zarco Cuevas, quien comenzó expresando qué el primer ideal de Felipe 11 fue. la defensa y guarda de la fe cató! ica, por el sostén de la cual batallaron sus 1 Ejércitos en Francia, y sostuvo una lucha de más de treinta años en Flandes. Junto con la defensa de la fe católica y la unidad política y religiosa de la nación española, hay que colocar, entre, los pensamientos que impulsaron al gran Monarca, el convencimiento de su podr y majestad y el respeto debido a su realeza. Se. extendió después el conferenciante en consideraqiones. acerca del concepto que de las funciones (le Gobierno tenía Felipe II, y leyó muchos de los consejos que este Rey di ó- -a- su- h ij- o: Fel ipe IH soíim. las e b l i i