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A B C, SÁBADO 19 DE MARZO DE 1927, EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 20, ífSÉjf í se cJiodaría; con la barra del rió. pensarse seriamente en utilizar el trabajo de Un número de circo. En ¡Grand Bassan los árabes, y. actualmente se estudia, como fueron todos los aviadores muy atendidos, ¿solución, -la inmigración de los chinos. ¡Con la tenue de, l hmnewr, como decían, Una familia europea necesita en estas; laamablemente, las damas francesas, esto es, titudes numerosa servidumbre. El criado con los monos manchados de grasa y de ¡pol- que sirve a la mesa es incapaz de limpiar vo, recorrieron la población. Innúmeras; las botas, y el que cuida de los animales dofoanderitas francesas en todas partes, y al mésticos no puede utilizarse para cuidar tunal una hermosa bandera española, una un jardín. Entre la isla y el continente ha ¡sola, porque na se había podido encontrar brá 600 ú 800 europeos. más. Pero, franceses y, españoles, según los ¡brindis, eran una sola cosa, y, juntos luLa Guiñea española chaban en Maj- niecos. ¡V. ive la Prance. l El comandante Llórente nos habló de ¡Vive l Espagneí de esta colonia, hasta hoy comAl día siguiente estaban en Lagos, de la la situación abandonada a su propia vida. Nigeria inglesa. Era Navidad. Había carre- pletamente volaron de extremo a extremo hidros ras de caballos, pero, apenas aparecieron los Los territorio durante muchos días, en los aviones sobre el puerto, el público en masa del cuales el general Núñez de abandonó el Hipódromo y corrió a los mue- emplazamiento de la nueva Prado estadio el. capitalidad, que Sles. Aplausos! vivas, excelente recibi- será probablemente Kogo, situada sobre el miento. río Muñí, en el, punto donde éste se bifurca, formando una isla llamada de los Monos, en Frente a Guinea Por fin, Fernando Póo, donde permane- la que durmieron los aviadores tres noches cieron un mes, a 80 kilómetros del Came- en medio de una horrible gritería, pues los rón y a 250 de nuestra Guinea. El general cuadrumanos se cuentan por millares y pro ¡Núñez de Prado quiso recorrer la colonia ducen una algarabía imposible de describir. en los hidros, y la escuadrilla le paseó, una Los hidros llegaron en dirección al Ecuay otra vez sobre el territorio. dor, hasta el grado r, frente al pueblecito Las manifestaciones del comandante Lló- de Busibé, formado de ocho ó 10 casas. La rente sobre la riqueza de la, isla confirman raza negra que puebla Guinea, aunque supehechos ya conocidos. En Santa Isabel se ce- rior físicamente a la de la isla de Fernando lebró, en su honor, una fiesta, y para colgar póo, es tan débil y abúlica, que se abandona tinos gallardetes se colocaron largas esta- a las enfermedades y a la muerte sin resiscas en el suelo, que a los pocos días se ha- tencia. La mosca tsé- tsé hace estragos, y, bían cubierto de ramaje. no obstante, el indígena no se preocupa de El problema de la falta de brazos es co- oponer defensa alguna contra la dolencia. mún a todas las colonias del África occi- El europeo tiene en sí mismo y en su vodental. El europeo no puede rendir el es- luntad la resistencia eficaz contra, la insaluifuerzo físico normal en otros meridianos, bridad, y lo demuestra que ninguno de los y el negro, que se alimenta del plátano sil- aviadores sufrieron paludismo ni otras envestre, no ambiciona el jornal. No puede fermedades. En Río Benito, Río Campo, Bata y Kogo residen españoles que gozan de excelente salud, y los niños de Santa Isafoel causan envidia por su hermoso aspecto. España realiza en Guinea una política de influencia por medio de la Policía colonial, y tiene muchos puestos establecidos en el interior, pero donde no ihay un solo europeo. Se trata ahora de abrir caminos, establecer carreteras, acometer la lucha contra los medios naturales. El porvenir que la Guinea representa es enorme, pues es incalculable en riqueza, en maderas magníficas, y seguramente se ha de intentar la explotación del caucho, del cacao, del café y de frutos ecuatoriales. Fernando Póo produce, como decimos, el plátano silvestre, que no puede exportarse por falta de transportes acondicionados, y las cosechas de cacao sólo Tequieren, a veces, la labor de la recolección. Terminó sus palabras el comandante Llórente, lamentándose de no haber relatado sino la décima parte de los interesantesepisodios e incidencias del viaje, cuyo éxito se debe al lema inicial, que evitó todp s los desfallecimientos: No deprimirse. Con estas dos ingenuas palabras, grabadas en los hidroplanos, llevaron adelante su empresa, los tres aparatos llegaron al Ecuador y volvieron del Ecuador a España, y se cumplió la misión que la Patria 1 les había confiado. Los elogios del jefe de la escuadrilla para 1 el personal de la misma, capitanes Vives, Llórente (D. A. Merino, Grande, Jiménez, Rubio y Cañete, y los mecánicos Naranjo, Quesada y Madariaga no necesitan ser reproducidos. Pusieron todos en su empresa ese espíritu de unión de disciplina, de desinterés personal que! empieza a- producir en esta España, def nuestros días tan admirables frutos tos e Insubstituible en los niños, conveniente en la tos 1 porque evita complicaciones dig si DE VENTA EN TODAS LAS FARMACIAS I, l ü t É U V a A H i Sito fi Espooleíl ¡Cuidado! el D E Y- E N pues km? imitaciones.