
CÓRDOBA. EN EL GRAN TEATRO
HOMENAJE AL VETERANO PERIODISTA Y POETA D. RICARDO DE MONTIS (x) A QUIEN ACABA DE CONCEDER EL GOBIERNO LA CRUZ. DE ALFONSO X I I (FOTO SANTOS)
prende campañas de perfeccionamiento re- aqui una palabra que se ha borrado en el sarios. Y decíalo así de Francia, en la ligioso y social; es, en fin, para no alar- diccionario de las Juventudes, por exnreso dolorosa ocasión de un triunfo pasajero del gar la cita, nuestra España, que atiende fie mandato de las más elevadas autoridades sectarismo, que acongojaba á los pusilánial ardoroso llamamiento del cardenal pri- eclesiásticas en Roma y en España; fuera, y mes. Las primeras palabras del insigne esmado, quien pone en esta obra las más re- sobre la superficie política, ha de mantener- critor, aplicadas al momento católico do cias energías, los fervores más entrañables. se este linaje de acción. Y en cuanto a las España, constituyen una ¡acertada síntesis Los hechos vienen a justificar aquella demostraciones de fuerza en calidad y nú- de nuestra actualidad. Realidades de hoy; acción que hace tiempo emprendió Ángel mero sorprendentes, importa aclarar el con- algunas rea idades ofreció ya el Congreso; Herrera con los jóvenes propagandistas cepto. Existían ahora, existieron siempre; eficiencias d virtud individual, que reflee los Círculos de Estudio escuela y forja, pero andaban dispersas, sin apercibirse con jan la vida interior; ensayos de organizaacademia y templo, vuelven a figurar con! a precisa intensidad de la urgencia del ción corporativa, que son trasunto del propreferencia en los programas del porvenir. vínculo que, coordinándolas, multiplicase su grama social católico romano y español. La fórmula de crencia y de vida que co- rendimiento. En este orden- de engranaje, La juventud contemporánea- -ha escrito m: enza a desarrollar esta gran parte de la negación del individualismo, que tantas Villerment- -es la elegida por el Todopodejuventud española es, a la letra y en el es- buenas obras ha malogrado en flor, cifra roso. En sus oídos resuena constantemente píritu, la que del Vaticano procede, con lo el cardenal Re: g la clave de 1o ¡top que se confirma y acrecienta la tradición La fórmula es ésta: ni desmedidas absor- el verbo que. empuja a los pueblos hacia. d de nuestro romanismo. Piedad, acción, cul- ciones ni excesivas autonomías; un enlace progreso: ¡Anda! J. POLO BENITO. tura, los tres hilos de oro que mantendrán de organismos con un programa y una dien tensión permanente las actividades. Lu- rección única, para formar el frente local ces para la fe, precisión de ideas en la in- en la parroquia, regional o diocesano luego, teligencia, entusiasmos para el corazón; he nacional después, y. al cabo, el que articule aquí las tres etapas a recorrer, si de veras en la Internacional blanca. UNA LECCIÓN DE se quiere una juventud- fuerte, con persoEl espectácu o de estos mancebos es aura nalidad propia, apta para el apostolado. Hace de optimismo. Unas cuantas ráfagas más MAETERLJNCK falta también que las Asociaciones confe- de viento sin contaminaciones, y el cielo Después de varios años de silencio, Mausionales inicien una reacción frente a la ten- tornará a ofrecérsenos despejado y sereno. ricio Maeterlinck, no sójo ha vuelto la midencia, cada día más en boga, en numero Miro en torno mío- -decía el conde de rada a la escena, sino que ha publicado un sos sectores de juventud, de exaltar como nuevo libro, tras de! que van los comentaideal único el de las diversiones a todo pas- Mun- -y veo esa inmensa labor de la jurios del momento. Se titula La vida de los to y el de enriquecerse para no trabajar, ventud, en que todo el impulso creador de termitas y es como una contraposición mirando el matrimonio como una reden- la fe, todos los recursos de la inteligencia ción- a metálico que decía Unamuno en y del estudio, se unen para ponerse al ser- de aquella atrayente y admirable Vida de las abejas, que hubo de lanzar a principios Salamanca. Eso de ver correr los mejores vicio del pueblo, traducidos en una exaltaaños dando pataditas al balón, fiando a las ción de amor hacia él, en una sed de jus- de siglo, con evidentes propósitos ejempia- res. Idénticas aspiraciones le animan ahorecomendaciones e! término de la carrera, ticia admirablemente sincer. a y desinterera, sólo que allí se trataba del día, y aquí, quemando gasolina y cultivando un don- sada, en un afán insaciable de rescatar alde la noche. La obra ha de teñirse de un juanismo fanfarrón y ridículo, antes es sín- mas observo, comparo y creo que nuestra terrible dramatismo, que no podía darse época no es una época maldita; creo que, toma de decadencia que de vitalidad. Parece, a juzgar de lo que leo, que ha a despecho de nuestras derrotas, no somos j en la colmena, pues, a pesar de cuanto en producido este Congreso en la otra acera unos vencidos, y que este resurgimiento ira- i ésta pueda ocurrir, le es dado a sus meritina impresión de sorpresa, no exenta de sus- previsto, esta renovación de nuestras ener- J tísimas obreras volar a pleno sol, y pefderse, embriagadas de luz, entre el enceí picadas v temores. Es un alarde de fuer- gías, este anhelo apostólico, es lo que exasdid fiolor áfi flores diversas, El s dice- yaa a hacer, p tica. He pera y. g í