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DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O V 1 GÉSIMOSEGUNDO N. ü 7.38 Ji DIARIO ILUSTRADO. AÑO VIGE SIMOSEGUNDÓ N, 7.382 ...1 f FUNDADO EL i. DE JUNIO DE 1905 POR D. TORCUATO LUCA DE TENA BARCELONA. EN EL! HOTEL DE ORIENTE Entre los numerosos agasajos de que ha sido objeto el heroico- aviador capitán Loriga (x) a su paso por la ciudad condal, ha figurada un espléndido banquete que le fue ofrecido por el Comité de las Uniones Patrióticas. (Foto Brangulí. El A. ¡Un momento! ¿Ha dicho usted que me conocerá usted sin otras- presenta aclarar ¿Aclarar qué? Es muy peligrociones. El académico. -Sí. Le he visto a ustad so eso, amigo mío, muy peligroso. Temo rao en varias estampas. ¿No es usted una mar- haber comprendido bien sus intenciones. ca de fábrica? Esa traza la he encontrado C. -Me refiero a algo que me atañe perdibujada en una botella de anís o en una sonalmente. El señor académico de la Historia se ha caja de almidón... No estoy seguro. El A. ¡Cómo personalmente! ¡Esa es quedado dormido en su gabinete de trabajo. El aparecido. -Pero, eso aparte... En fin, buena! Personalmente nada le atañe a usEstudiaba en el Alrededor del Mundo las yo soy Cristóbal Colón. ted. Parece mentira que no comprenda lo costumbres en el paleolítico cuando la fatiga El académico. ¡Cristóbal Colón! que es tan sencillo. Usted, en vida, habrá cerró piadosamente los ojos del ilustre perEl aparecido. -Sí; soy Colón. Aquí traigo hecho todo lo que haya tenido por convesonaje. El ilustre personaje produjo un ron- el huevo. niente; pero, ahora ha pasado usted a ser quido de tono agudo; lo corrigió, lo perfecEl académico. -No, no es preciso... Aho- propiedad de la Academia de la Historia. cionó, fue bajándolo en ensayos sucesivos, ra caigo en que... Siéntese. ¿Y qué le trae Nosotros le administramos, le definimos, le hasta hallar ese tono grave y digno que co- a usted por esta casa? acaparamos. A usted y a todos los personarresponde al roncar de un académico de la Colón. -He sabido que se ocupaban de mí jes fallecidos. Somos sus procuradores. Má? Historia, y ya parecía definitivamente cau- en estos días... aún: somos su padre y su madre. tivo de su monótono arte al dibujarse deEl A. -En efecto; nos ha dado algo que C. -Pero de mí se- ha dicho... lante de él, en la estancia, la silueta de. un hacer cierto incidente... hasta hemos teniEl A. -No le importe a usted lo trae se hombre de cierta edad, con gorra de tercio- do que escribir unas cartas... yo también pelo y amplia chaqueta de cuello de armi- he escrito una carta. Nunca creí que el diga. Aquí no hay nadie que pueda hablar ño. El hombre dio unos pasos, exagerando cargo de académico de la Historia diese o escribir acerca de usted más que nosotros. C. -Si usted me permite... Lo que yo se andar que las novelas achacan a ios vie- tanto trabajo... ¿Viene usted a darme gradeseo es confesarle a usted que, verdadejos marinos, y se detuvo para alzar un poco cias? la gorra, de la. que sé escapaba una corta C. (dando vueltas a la gorra) -Preci- ramente, yo he nacido en Galicia. ineléria. V samente a dar gracias, no. Yo. quería El A. (incorporándose) ¡Es usted un impostor! El aparecido -Buenas tardes, señor. Creoaclarar... EL S U E Ñ O DE UN ACADÉMICO DE LA HISTORIA