
A B C. MIÉRCOLES 17 DE DICIEMBRE DE 1924. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 7.
la cuantía del dinero disponible, porque éste tero el rollo o volumen que contenía stis excederá a la necesidad siempre que cons- Elementos inmortales. ¿No hay- -le pretruir sea un buen negocio, olvida que da- guntaba el Monarca, tras de pasar los ojos, das las actuales formas de la tributación y un poco abrumado, por la cadena de prinMuchos errores circulan acreditados acer- la libertad de que goza la especulación de cipios y demostraciones, tan clara y ecoca del problema de la vivienda. Uno, que es solares, la construcción de casas baratas en nómica, sin embargo, tanbien ordenada y problema de corta raíz y solución asequi- grande escala encarecería rápidamente la sencilla- no hay un camino menos fatigoble a iniciativas someras, cuando está en- edificación por la demanda de solar. so, para aprender la geometría? No, poraizado en las propias entrañas de la civiEstas ilusiones provienen del inadecuado deroso señor- -contestaba el sabio- No hay; lización, de cuyo vicio esencial y básico empleo de las palabíás. Casa barata es casa en matemátjicas una carretérjaj para jjpaj proviene directamente. Otro, que es pro- mala; casa cara es casa buena. Lo que ne- Reyes. r blema principalmente municipal, cuando cesitamos no es aquello ni esto, sino ías apenas si el Estado, trastrocando sus pro- dos cosas; es decir: casas buenas que cuesIV; pios cimientos, puede suprimirlo. Un ter- ten baratas. ¡Y pata, ello no hay más que cero que, facilitando capital, se lubrifica un camino: disminuir el costo de la edificaEntre dos explicaciones, elige la más cla- su solución como si proviniera de escasez ción en sus tres factores: suelo, materiales ra. Entre dos formas, la más Semental. En de disponibilidades pecuniarias. Son incon- y mano de obra, y suprimir las cargas que tre dos palabras, la más breve, pesan después sobre lo edificado. tables. Y el problema de la vivienda, digan lo Pero acaso el más general y funesto es Vi los la idea malhadada de que el medio de con- que quieran r arbitristas, no tiene otra i seguir abundancia de casas baratas es cons- solución, v Nada de robinsonear. No estamos en una truir casas baratas. Es notorio que esta isla desierta, sino eg una ciudad- -dentro de BALDOMERO ARGENTE. equivocada creencia rige todos los arbitrios otra ciudad, que es J a Cultura- -dentro de ideados para vencer la dificultad, y todos otra, a su vez, que es la historia. los que aún fermentan y brillan en los Levantamos los párpados, y vemos inmeatormentados cráneos de los arbitristas ofidiatamente compañía. Tendernos el meñique, G L O SA S ciales consagrados a fabricar nuevas y lay tocamos colaboración. Abrimos la boca, y DECÁLOGO DE LA SENCILLE 7. -respiramos tradición. boriosas ordenanzas sobre la materia, tan complicadas y, desde luego, tan inútiles como He aquí, puestas en diez apartes, a mane; ra de los Mandamientos, las principales las anteriores. VI No. La; abundancia de casas baratas no máximas. para el arte de ser sencillo; Te apoyarás en tus prejuicios, como en provendrá de la construcción de casas ba el primer peldaño- de una escalera. Acaso ratas, sino de la construcción de casas ca- El primer mandamiento ¡de la Sencillez más tarde descanses en ellos, como en un ras. Lo que importa no es edificar, casas ba- ratas es decir, chamizos con muros de i es el Diálogo. Cualquier silencio prolon- alto belvedere. Jonbert escribió: Mis descartón y tabiques. de papel, en que. hay ¡gado se vuelve orgulloso, o bien estúpido; cubrimientos (y cada cual realiza, los suque penetrar de canto y con la cabeza, in- es decir, acaba por situarse por encima o yos) me han devuelto a mis prejuicios. dinada para no tropezar en el techo. Eso por debajo del nivel de la sencillez. Yerra Sólo a precio de no querer empezar po no es solución dej problema de la vivien- el estoico cuando, para Uamarse sencillo, drás librarte de seguir. Mucho se ha hada; ni eso es tampoco hogar; es un casi- se envuelve en su níahto de altanería; Como blado contra los rebaños de carneros. Pero, llero de anaquel, una anticipación del ni- yerran el pseuddfranciscano extremoso o el ¡nada digamos de las desbandaáSs de carcho, un fraude a la higiene. Por añadidu- eslavo nihilista, al confundir simpleza con neros! ra, esas llamadas casas baratas ya van sa- simplicidad... Perro el Diiálogo mantiene ¿Y qué ganarías, si eres carnero, con liendo demasiado caras para los bolsillos de siempre a flote nuestra conducta con la ser un carnero original? No habrá para ti la clase menesterosa, única que se resigna continuada disciplina del- contraste. más originalidad posible que la -de tener, c a habitarlas; de suerte que ni resuelven el Todo monólogo es, por naturaleza, des- cinco patas, problema ni alivian a los más necesitados. cabellado. Gracias al diálogo, el alma de Para tener casas baratas es menester Jos otros penetra intersticialmente en la vn construir muchas casas caras. De esta suer- nuestra, así el peine dentro de la cabelle. te, abaratarán las otras, y poco a poco, por ra en desorden. Penetra, y, con desenmaLa miseria siempre es patética, Contorel corrimiento de la escala, se va aflojan- rañarla, la torna decente, sionada, barroca. No seas miserable. do la presión que mantiene altos los alquiPero no, seas tampoco demasiado rico. leres en todas las categorías. Enfocado así II Antes, pasará ün camello por el- óíd te una el asunto, pronto se advierte que en vez El segundo mandamiento de la Sencillez aguja, que un rico entre las coluitíSiOT dá, de prevenir recursos o fórmulas para fabriel templo de; -la -Senes la Risa. Purga la risa a la mente, y tal ricas que sostienen car cajita. s de cartón donde estibar familias, vez al cuerpo; de hinchazones y de tiesu- cillez. debemos facilitar la construcción de nueHay, que evitar, sobre todo, el- prospe; vas casas, amplias, lujosas, ricas, donde ras. Ablanda aquella rigidez, que anunciaba rar por lo menos el prosperar demasiado se hagan fuertes inversiones de capital, la inminente mineralización. Y: como de de. prisa. Hacienda limitada, heredada y y donde los atractivos de las comodidades lo que se trata es ele huir del Mneral- -lo quieta es la más apta para llegar a maesmodernas inciten a mudarse a los ya insta- más complicado, si. bien se mira- -y de tría en el arte de ser- sencillo. -Prospera, si acercarse al Ángel- -si bien se mira, lo más acaso, de tal modo, que, el incr- emento de lados en viviendas de menos porte. sencillo- cuanto aligere nuestro ser y lo tus. disposiciones preceda, era arrhonía casi Este procedimiento auna el interés de propicie al vuelo debe ser mirado y bus- j ajustada, al incremento de tus necesidades. Ni respecto a 1 ío que áyéréfas: conviene los inquilinos, el de la ciudad, que consis- cado como un favor divino. Conviene decir, por añadidura, que risa s que hoy puedas llamarte a ti; mismo. nuevo te en hermosear y- mejorar, y el de los trabajadores mismos empleados, ya en la cons- acrecienta discreción. Afirmaba un estadis- rico Sólo a- fuerza dé años en una. positrucción, ya en las industrias auxiliares de la español muy ingenioso que todos los; ción, te moverás dentro de ella, con desemella. Imaginando que las casas de una ciu- hombres nacen con la misma cantidad de barazo. i dad constituyen una cadena, se ve claro broma en el cuerpo. Pero si unos la sacan Y luego, que tu trabajo sea púdico. Su 1 que añadir un eslabón más ñor abajo ape- fuera y aplican a asuntos placenteros, in- dar- significa- siempre un acto de cinismo. nas puede beneficiar, si beneficia en algo a grávidos y apacibles, y éstos, son los sanos los anteriores; mientras que añadido arriba y normales, otros se la guardan, y. a su pe. viii ejerce su benéfica influencia sobre toda la sar, se les filtra a cosas que debieran ser íntegramente serias, y de estos íntimos hay escala social. Ne quid nimis. La exquisita sobriedad Afirmar que, puesto que son casas bara- que ¡huir. todo. tas lo que escasean se deben construir casas ¡Gloria a la risa que descabalga! Este en br. ratas es un razonamiento idéntico al del señor se daba tono. Andaba a. caballo Ni de la nobleza conviene: abusar. Se palurdo que resaltándole demasiado alto un nuestra vera... Pero ya se rió. Ya se, ha antiguo. No seas demasiado anticuo. Rebastón que le habían regalado, se obstina- desmontado. Ahora andará, honradamente móntarie al siglo- xv, ¡q ué. bje n; A- las Cruzadas, tanto mejor. Pero, si eres anter ba en que lo acortaran cercenándole el, so- a pie, el resto del camina diluviano, siempre tendrás algo de mastobrante, no por la contera, sino por el puño, donte. que es por donde le sobraba. III Lo mismo cabe- decir de otras complicaNi tiene mejor fundamento la alegación A pie, a pie conviene ir. En todo. En ciones. Un triángulo, un cuadrarlo, cosa de que, con el importe de- una casa buena puedan construirse varias casas baratas en los paseos, en los oficios, en el amor, en perfecta. Un pentágono está mu v lii ji, Jy a las que se albergará, más gente que en. la el estudio. En el estudio sobre todo. Único hexágono, un octógono, pasen aSn. yero primera. Porque aparte de. ignorar en esc modo de evitar que el saber, con enva- 3o mejor que se puede hacer, B 0 empieza a volverse dodecágono, es utScrt razonamiento que eL número de casas. cons- necer, desvanezca. Euclldes presentaba un día a. Toiomeo So- bjftse eg uu círculo. tnaíblcs 110 está limitado prácticamente por
CASAS BARATAS Y CASAS CARAS