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POR TELÉGRAFO, CABLE; RADIO Y CORREO Boletín del día. A B C eri Roma y en la Argentina. La situación en Egipto y en el Sudán. MussoJini contra los fascistas extremistas. Difícil situación en Túnez. La política en Francia. Resumen telegráfico. T u a n- C h i- j uej; La defección, por no decir la traición, del general cristiano entregó la provincia de Chihli y la capital al Ejército manchú de Chang- Tso- Lin. Wu- Pei- Fu huj ó por. mar hacia el Sur, y apoyándose en los generales del valle- del- Yang- Tse, formó un Gobierno militar enla histórica ciudad dé WuChang, en el mismo centro de China; en 11912, Sun- Yat- Sen presentó un proyecto en- el Parlamento, en virtud del cual la. capital de la República hubiera sido Wuphang. El proyecto fue rechazado, aunque ia situación geográfica de Pekín, demasiado alejado del centro- del país y demasiado cerca de la Gran. Muralla, hubiera aconsejado. su aceptación. Al comentar en estas columnas la dfcfec, ción de Feng- Yu- Siang, notamos- en segui. da. que- la colaboración del general cristianó, amigo de los Estados Unidos, ¿on el japonófilo Chang- Tso- Lin no podría- resultar duradera. En efecto, inmediatamente después del golpe de Estado se iniciaron los rozamientos entre los dos militares; hoy Pekín está ocupado por las tropas d- el dictador de. Mandchuria, y Feng está eliminado, por lo menos temporalmente, del escenario. El candidato de Chang a íá presidencia de la República fuá siempre- el viejo mariscal Tuan- Chi- Juei, el greaí oíd man de China, el más ilustre de los. colaboradores de Yuan- Ch i- Kai, que ha sido varias veces jefe del Gobierno. Desde él verano de 1920, fecha de la derrota del. partido Anfu por el partido Chihli (Tsao- Küh, WuPei- Fu y a la sazón todavía Chanig- TsoLin) Tuan vive retirado en Tientsin, dondé parece que se entregó a los placeres, del opio, de manera que ha aumentado su indolencia innata. Sin embargo, Tuan: goza todavía de gran popularidad en él. país, y su nombramiento de primer ministró y de jefe provisional del Estado dará sólido prestigio al nuevo Gobierno, cuyo- verdadero amo será Chang- Tso- Lin. China está dividida de nuevo en tres zonas: en la septentrional, del mariscal Tuan y del dictador de Mandchuria; la central, todavía bajo la influencia de Wu- Pei- Fu, y la meridional, donde Sun- Yat- Sen se ha reconciliado con su viejo rival, él general Chen- Chiung- Ming, que lo había echado de Cantón en la primavera de 1922, y que tfué derrotado a su vez por Sun en Enero de 1923. Con excepción de Wu, los: nuevos amos de China son amigos del Japón; Sun ¡Yat- Sen estará a estas horas en Tokio negociando con los políticos japoneses; Chang- Tso- Lin. inauguró. su carrera militar en la guerra, ruso- japonesa, luchando en pro de los nipones a la cabeza, de- tropas ¿regulares (hungutee) y en Mandchuria representó los intereses del Japón, y el nuevo jefe del Estado chino es presidente del partido Anfu, conocido cómo ja pqnófilo. Cuando el golpe de Estado de Feng, notamos que significaba un- triunfo para el. Japón. E. 1 aumento de la influencia japonesa en. China dificultará mucho el comercio yan, qtii y europeo en. este país. EL Japón ne ¿esita imp; eriosamente nuevos, mercados para f su industria, que- se halla. en crisis, y no es amigo, de la: puerta abierta En cuanto a los futuros efectos de una sincera alianza chino- japonesa, son incalculables. -En el nuevo Gobierno chino no hay nin n partidario de Feng, ni desde luego, ¿je u. Para no embarazar nuestro comentario con una porción dé nombres raros, sólo notaremos el del ministro de Negocios Extranjeros, Tarig- Chao- Yi, que; 1 fue sucesivamente secretario de Yuan- Chi- Kai, cónsul general; director, de las Aduanas, co triisário general en el Tibet, subsecretario; Estado y de Comunicaciones, gobernador de Múkdeiv ministro. de, Comunicaciójiés, jefe del primer Gobierno republicano y iÁnistro de Hacienda en Cantón; desde 19: 22 vivía retirado en. Shanghai. Su ideal es- el Japón, -que restableciendo el orden en. el interior, logró suprimir sucesivamente; todos los: privilegios extranjeros. Si pifetfaleee éste espíritu nacionalista, la Chiñaíáe Chang, de T. üan y. de Sun prepara grandes dificultades. y desencantos gara las potencias anglo- sajonas. í- -v. A B C en Roma. El S jhLtido Geográfico La historia del Reino de Ñapóles, de Bénedetío Crd c- e- -tan interesante para. E páñá. por ser una vindicación valerosa de: la. política; de ios virreyes 1- acaba ceta uria tésfs acaso más elevada que. precisa: ¡a historia, no- como producto de las condiciones. naturales, sino como drama moral Si éíi mis, pobres manos estuviera uná. Té. forma de la enseñanza superior, yo dédi cana lina asignatura- entera a fijar el cón cepto de- la- historia humana, ya que dé fijar exactamente esté concepto dependen, a; la véz- íá crítica literaria y la crítica política, la Sjaoióh: de- Ios más altos valores haeipMaiéSj el rumbo- entero de la Patria haCjia el futuro- (La simpatía rñe lleva a la- tesis de: Beriedetto CrOce. Es decir, yo quisiera qu- e la historia fuese un purodrñ- ma mctralMi aspiración de hombre sería esa. JarHás Táiné ha. contado entre mis. autores ipreclilectos. Aún más. alta que la tesis de. Crt ce es; aqúeliá: del libro español El seiifípf. o trágica, de- lia. vrida, cuyas páginas no- hán dejado dé influir a la vez en las mélites rnayorés dol -fascismo y del nacionalisiiio italiano- -Mussolini, Federzoni- -y en íes cerebros mejor educados. de la oposición- -rTilgher, Amendola, Mario Missiroli. eo: mi deber desp; reocuparme de yóíáíi dérás anécdotas para- constatar- -lo que en cotí ienciá. me consta- -esta trascendencia del p; enáamiento. español en Italia. Fiero ante. la tesis de Croce- -c ue hace derivar. aun idealismo menos aceptable la tesis de Ünami- ao- -se me ocurre que la razón pura de: la- historia, clara en. el- drama de Esqüi 16, dé ílacirié o de- Calderón, nos llega más. obscura én la historia- vivida, que- siempre, contra el! a- ltiedrío del hombre, es un poco historia natural. Y este exordio viene para que al hacer uriá le e. apología. del sentido geográfico el lector no suponga, que me coloco en radical antítesis contra el drama moral. Sp. ii juchas- veces, las que Roma, la del i í á i y mfi h. feechp- sentir; la se. r- duraoión del sentido geográfico suyo, stí corazón alerta en el viejo corazón de los caminos. De nuestro Madrid, de nuestra España todo está hoy lejos. Está todo más lejos que en lc siglos xv y xvi. He aquí la distancia misma, la condición natural, él problema de ir y venir cprivertido en drama moral, en sentido trágico. El aspecto capitalde la decadencia española es para nú éste. Hasta el siglo xvín hemos vivido éii la cruz de los rumbos del mar. Durante el siglo xv, durante el siglo xvi, duraní- í ei siglo xvii todavía, los rumbos que son noy. rumbos ingleses y franceses eran españoles y portugueses. La cruz de los rumbos la hemos perdido. La cruz denlos rumbos ha pasado a Inglaterra. He aquí la alternativa desgarradora. Con la cruz de ios rüiii- bos, Esoaña era una potencia centro mundial y marina. Sin la cruz de los rambps, España es una pobre potencia- -casi uiia impotencia- -extremo europea y terrestre. Él año que viene Italia va a lanzar páí a el séptimo centenario de Marco- Pola ulia. edición áéí. Milione famoso, del viaje extraordinario. He pensado a, veces que: el ciclo renaciente corre mejor que de Dante a Torcuata Tasso, de Marco- Polo a Cristóbal Colón. La vuelta al clasicismo grecolatino en los versos nada hubiera valido ¡sin esa otra vuelta práctica, vivida, vital al éxtasis de la Odisea. El amor, la guerra, el viaje, la meditación, las cuatro etapas del corazón clásico, fueron magníficamente, humanamente, divinamente revividas. Nunca el sentido geográfico, que es indispensable condición del sentido nacional y universa! aparece ausente. Encontramos asi el sentido geográfico, e itinerario en la Divina Comedia, en el Orlando, en la Jéruscdén, en el Quijote, en los Trabajos de Persiles y Segismundo- Com. o en los siglos x n al xv, jai Italia de Venecia y de Genova, la Españai de los siglos xvi y xvn, aparece en Barcelona, -en Sevilla, en Alcalá, en El Escorial, en Salamanca- -y, por desgracia nuestra, no en Bilbao, ni. en. Santander, ni en La Coruña- -llena de sentido geográfico. Lo habían preparado los griegos, fenicios y romanos, los árabes y viíigodos. Roma hoy conserva y recobra este sentido que España olvida. En Roma se siente que las cosas del mundo están cerca, que todo está tabique por medio de la Ciudad: Eterna, que el latido de Rusia o de Arabia, de la India o del Japón se perciben en el Foro. Para la España de ayer, ¿no estaban más cerca que para la España de hoy Lisboa y Florencia, Holanda y el Asia Menor? Los astrolabios y las esferas del ¡Rey Felipe, del que algunos llamaron r el Rey Geógrafo, se empolvan en las galenas reales, donde un viejo sol de invierno vuelve todos los años. Nuestra instrucción primaria y secundaria no son cauces de una propaganda nacional del sentido geográfico, de las condiciones naturales, que si no son la causa de la historia, son, sí, el escenario revelador del drama moral. No puede ha- ber avidez ardida de vuelos sin conocimiento y anuncio de horizontes. De eruditos pedantes desempolvadores da libracos y comentadores de tratados inútiles estamos hartos y molidos. Queremos el mágico prodigioso que nos traiga y devuelva la alegría universal perdida, el perdido paraíso geográfico, la embriaguez fres ca del azul de los mapa- mundis, donde son- ríe la blanca Venus marinera de cuatro Españas. No queremos más lámparas y perfumes caducos de Occidente, ni- más jrsestas de sol, que son poses de un, sol deMüseo. Queremos vivir. Necesitamos no quedarnos atrás en el renacimiento geográfico de rioy. Necesitamos creer en la circulación de la sangre del mundo, y curar la arterioesclerosis interesante que nos ha convertido en el enfermo más elegante de toda Europa, Geografía política, comercial, histórica, religiosa; -geografía europea, africana y americana nos están failtando. Se nos calina-