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Tradiciones de Castilla. EL MOTÍN DE LA TRUCHA Y EL PORTENTO SAGRADAS FORMAS DE ZAMORA Todas las historias de Zamora, desde que sos antiguas crónicas lo consignaron, refieren wn célebre motín que soliviantó a la ciudad, allá por el año del Señor de 1158 La tradición, de padres a hijos conservada, transmitió de tinos en otros el singular soceso. Y tinas isiejas relaciones, por si la memoria del haañxe fákara, lo perpetuaron detalladamente para seguro coBocknieiito de la posteridad. Tras de- ana de esas reladones, para verla original, -pengo yo a Zamora, y, jayt, esa bella relación pie existía en el pequeño archivo de 3 a iglesia de Santa María- -teatro del histórico motín- -no 3 a encuentro ya hoy. ¿Es explicable que una vez más el investigador anhele la salsaguarda de todos los documentos Mstórieos españoles bajo 3 a. custodia oficial del Caerpo de Archiveros? ¡Refería esta relación nmy cariosamente el motan, el famoso motín qse por una trucha alborotó a Zamora, exasperó la altivez de los nobles y ocasioné, por la feroddaá de los plebeyos, tina graa catástrofe. ¡Quién lo dijera! Por una trucha tes tendos de indalgos y fiecneOTS chocaron en odio formidable, él fuego atanfaó con llamaradas siniestras a la vieja andad y una de sas iglesias, Santa María la Nueva, de antigua couánsceión, ráiose a tierra íariosamente incendiada por los amotinados, pereciendo entre los escombres lo más granado de la noMeza zainorana. La exigencia del riada de n noble señor, que creyó tener derecha, por ser hijodsilgo sa dueño, a tana traefaa ajastada y waidida ya a tm aprendiz de zapatero para Sit buen padre, trajo el alboroto. Pero qaiero que gaste el lector el ingenuo viejo relato que lo cuenta: El alboroto filé- -dice- -per mía trocha que el hijo de un zapatero sneaxó en la. plaza, y, teniéndola pagada, legó tm áesjjiajsenj de mx noble señor y, queriéndola nercar, preguntó criante- yalía. Y dijo el vendedor: -Este hombre la Heva es tastos jBsraT ¡MSS, y la tiene ya. pagada. A ío que dijo él despensero: M- -Pues no la puede Sevar, que por el tanto 1 a qaiero yo para mi smm. Y dijo el zapatero: 35- -Por cierto que a 3 a levaréis. Es náa, qaé ía. merqué y pagué para xeñ. padre, para r e a r a 1111 oMiTiáado casa tíeae. Y snmEó- -eanüsáa ae e ro porfió tarto por BgvaxteL j 3 Mjo zapate- p por m dejarla, EK enipeza m algunos -peserse de parte dét priajere y otros del segando, qae foé gran alljM- cte en la cmáaá. Y el hij del zapatere Heve la trucha, que era saya y la tenía pagada... 5 LAS Cosa 4 aa. baladí fue el motívoi, por la tenacidad de ambos solicitadores de la tencha, de. una contienda entre los dos estadosde 3 a oaidad. HidalgQS y pecheros, defendiendo respectí afflSK 5 Qte ai despensero y al zapatero, ap- esááromse a la lacha- Y Tiendo los hombres lasos cómodos saoMes deli 3 erabai 3 en la sglesa de Santa María sobre el castigo que áétóan- imponer a tmos osautíB de leas peAeros. ajwesaácss a raíz de la disputa de ia trodaa, adelairtár MJaí toreándola, a la represaffia, dando fuego 3 a iglesia donde estaban reanidos. entre otros grandes señores, das hijos del cemáe Pcnace de Cabrera j el iaism pe originó, por imsdiencia áe so criado, el furioso ttmaOto. Kada se l ró de la horrible- hoguera, qae oaastanió, con íaaitas vidas, caíante de mérito y alte había tm ia antigua iglesia. Mas M 9 pereció lo imperecedero. ¡Portiex o a mraHe! La Sagsida Hoáia, Oaerpo de Dios, venerada ca ei Sagrario, se vio, a vista fe. toaos, S r e de las deraraderas He. aqtá cóm osp- esa el prodigio esfa astigea relacifei: 4 t Ea üffidi de tasto foego, a Sacratísima Hostia, Cuerpo del Señcsr. saliese- de 5 a custodia del altar, y volasdo es el aire, entre el tamo y las llamas, a TÍsta áe irnidiaF se ¡ráeíió en una rinconada de te VISTA DE Zá OSA DESDE IJO ALTO DE LA TOBXE DE LA CATEDEAL. A LA BEKECHA (x) EL- COXVEXTO BE LAS JJOE AS, DE ZAS SAGSADAS 1 EORUAS MILAGBiOSAMESTE SALVADAS EX EL 3IO T 1 X DE I A