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fl- -B ü ¿VIERNES- 7 DE- NOVIEMBRE- DE 192) EDICIÓN DE LA MÁÜAJÍSÁ. PÁG. I distintivo, el rasgo odiseo del viejo mundo, ticos, se han- j untado- el galeón español y llegar ai periodo heroico: prisión dé íoá alegre en la verídica historia de Luciano de el navio real de Luis XIV, el paquebote recién llegados, rivalidad entre el gentle Samosata o divinamente pensativo en el iti- inglés, la fragata holandesa, el famoso bar- man condenado a muerte- -protagonista del: nerario de Dante Alighieri. Desde Ulises- -co de. vap. or. de grandes ruedas, que es un film- -y el- capitán Forbes, división de la. navigare necesse- las naves del espíritu de contemporáneo del primer velocípedo; el colonia en dos bandos, luchas par la rrian Europa no se satisfacen con los rumbos de transatlántico de la estirpe del Titanio... En. ¿e la hermosa tniss, pugilato entre el capiía rosa náutica; necesitan crearse un plus el mar de Sargazo, que es como una deses- tán Forbes y eí héroe, con derrota. del caultra, ir hacia las islas de las postrimerías perante madeja de algas, están proa con pitán. La lucha es magnífica. La pasión con San Balandrán, soñar con las Acade- proa, casco con casco, como los mendigos de los dos bandos se desborda con una enermias de Florencia, el platónico Ultramar de que duermen apoyados unos en otros, los gía primitiva y espléndida. El. capitán n oro que enciende la codicia de Colón, hacer navios que duermen el sueño de los justos pierde con esta derrota el poder. Pierde, sí, un crucero de humor con Swift- o una en el seno. del mar. La isla de los barcos todo derecho a la Helena rubia de esta gran cuaresma insular y puritana con De perdidos, ¿no parece en el gran film ame- imaginaria Troya contemporánea. La coló El héroe resulta foa, y, alfin, en el tiempo romántico, des- ricano un seno de Abraham de las naves, nía posee un submarino. de la Marina dé capitán embarcar en el islote de Montecristo, o ya de donde zarparán algún día otra vez ha- ser un famoso a sus partidarios huir ení guerra. ayer mismo, con ja frente pura de nuestra cia el mar libre, claro y divino, con los secreto. Ofrece La pasión impaciente des Huyen. infancia, acompañar a la isla misteriosa a cascos y arboladuras que tuvieron? turlos cinco héroes de Julio Verne, que fue la A bordo, las aventuras han empezado. la huida bajo las balas, en un combateen el bulento; la tragedia del héroe herido última gran. imaginación odisea de nuestra Se presiente el amor entre el prisionero y interior sofocante del submarino, la- inmojaza. Algún film alemán o francés salva to- la, tniss, los celos del detective en la intimi- vilidad forzosa bajo el mar en la red de aayía los prestigios de aquella fantasía de dad robinsbríiaha y paradisíaca del gran sargazos, la proximidad de la muerte segu. raíz germana o de raíz celta, que por más transatlántico a la deriva. Pero al apare- ra, la confesión de amor entre el héroe y 1 de mil años divirtió y educó la cuna de las cer la isla de los barcos perdidos, en el mar la heroína, y al fin la liberación, el naciones de Occidente. Pero, por desgracia de Sargazo, el espectador sufre la impre- aire libre, el crucero de guerra en el hopara Roma madre y para nuestra España, sión de entrar en un terrible castillo ma- rizonte, el idilio... Pero ¿cómo contar 3o s films italianos y españoles, acaso meri- rino de irás y no volverás. todas las anteriores peripecias de esta his torios en otro aspecto, revelan invariableResignados a su soledad, los dos com- toria de amor? Guando la ley de la isla haí mente la decadencia bochornosa a que ha pañeros empiezan a recorrer la isla, que es obligado a la tniss multimillonaria a elegir llegado el ejercicio del divino arte de ima- un inmenso bric- a- brac de barcos medio des- un esposo, ella, por salvarse del capitán, ha hechos. La mujer les espera a bordo en la elegido al defensor de su honor, al héroe. giiíar en estas dos hermanas latinas. cubierta soleada. Piensan hallarse solos. En Se de luna de: Roma; ayer tan realista ante su presente, la isla existe una colonia ele 42 náufragos, mielles ha dado por residenciael. héroe htí. su transatlántico. Pero tan administrativa y práctica en cada una dos mujeres y un niño entre ellos. No pue- devuelto a la dama su. libertad. Sólo después de sus horas, siempre vio su pasado en la den salir de esta cárcel de algas, situada a en el trance de muerte de la huida, la conJeyenda y su futuro en el augurio. Y Espa- centenares de millas de la costa. Poseen in- fesión de amor entre el condenado a muertei ña, la. España de La vida es sueño, del Qui- mensos tesoros. El capitán Forbes es el y la noble doncella millonada ha sido pojote, del Mágico prodigioso, ¿no fue tam- soberano de la isla. Las aventuras van a sible. Cuando están a salvo, en el acorazado bién a las veces una imaginadora de genio? libertador, los primeros periódicos del- ConLa isla de los barcos perdidos es un film tinente revelan la inocencia del héroe. El americano. El hermoso transatlántico lleno verdadero asesino ha declarado su culpa. fie pasajeros cruzaba majestuosamente el Entonces el detective cierra el film con un Océano cuando le sorprendió un gran temrasgo de humor y de ternura. Coloca laá EL AUTOMÓVIL DE CALIDAD poral. Era a la salida del Golfo de Méjico. G. y M. BIGAS. esposas a los novios y tira la llave al mar. Serrano, 16. No se diría que los vientos crearon en. el, Acaba el film. Trucos conocidos, ingenuir seno del mismo mar aquel sereno golfo- aeldades más conocidas, dirá el lector. S í las damas, donde navegar es tan fácil que, pero la emoción de los relatos antiguos, la! manos de muier, al decir de marinos, po- presentará su colección de modelos en un virtud humana de las buenas historias, las salón: del hotel Ritz, en Madrid, del 10 al drían mover los timones. Tres figuras se frescura imaginativa en cada incidente el han hecho notar entre los pasajeros; un de- 15 de Noviembre. fondo vivo, activo y luminoso, la buenal tective neoyorquino, que conduce a un ca- trama absurda para el juego de los instinballero desconocido, condenado a muerte, y tos y de ios principios naturales, la sereuna joven tniss multimillonaria. Acrece el prácticos en el ramo de incendios se necesi- nidad final son las cosas de que fue antea temporal. Se ponen a flote las lanchas de tan para viajar por sus respectivas provin- capaz, de las que ya no es capaz el airüá salvamento, se ciñen los chalecos de cor- cias. Los profesionales acreditados disfru- latina, demasiado advertida hoy, dándose cho. Tumulto a bordo a la luz lívida del t a r á n dietas e importante comisión. APAR- cuenta de todo, alambicando la crítica; pera TADO 540, Madrid. alba. El detective duda lo que debe hacer sin capacidadpara hacer exihalar esa quintacon su. prisionero. ¿Le pegará un tiro? Le esencia juvenil que animó las obras mesalvará para entregarlo a la justicia? ¿Le jores. Nuestro Shanti Andia, de Baroja, dejará esposado y encadenado en el cama- está escrito con la nostalgia de los grandes rote? Una cierta amistad se había desarroe ingenuos narradores, con. la voluntad del llado entre el detective y el prisionero dubuen final moral y dichoso. Un gran escrirante la travesía. Bien es verdad que ape- tor italiano, el joven novelista Alberto Sa ñas sospechaba una rebeldía, el detective vinio, me acompañaba en la noche del es amenazaba con su pistola. Pero otras veces, treno de este buen film. ¿no jugaban los dos al ajedrez en las largas veladas de a bordo? Entonces el deAl salir me decía: Es un. medicamento, nuevo, tective soltaba al prisionero una de las es- de acción rápida, eficaz, segura- -En mi última novela resulta que, no posas para que pudiera mover las fichas, -y y sin calmantes. pudiéndose ya casi vivir en Europa, varios le dejaba la otra mano encadenada al hieProbad; una sola vez y tenamigos huyen a Tampico... dréis- la gran alegría que da el rro de la cama. Todos los pasajeros ocupan Y le contesté: convencimiento de que vuestra ya las lanchas de. salvamento. El detective- -Europa ya va resultando una Isla de dolencia puede ser curada. duda, va y vuelve, de la cubierta al camalos barcos perdidos, un montón de cascos La recetan los mejores esperote, sin saber qué hacer de su prisionero. de naciones averiadas, con los rumbos cecialistas. Al fin se decide... Pero es tarde... Las lanDe venta en todas las. farrrados, y sobre un engorroso mar cié sargazo chas han salido. No queda nadie a bordo. macias. social... Pero en fin, querido Savinio, toEn esto, ven un náufrago entre las olas. r. l; üavia sobre este desastre de cosas desenprisionero se echa a nadar. Lo salva. Es cuadernadas- -todavía- -se puede urdir e imala rubia tniss multimillonaria. Escena de vesginar alguna- decorosa y verídica historia, tidos mojados y coñac, tan típica y siempre nos salvaremos- en este film hermoso, y diconfortante, cuando los herniosos ojos de fícil de la vida... Y con nosotros, todo lo ella se van abriendo en el ambiente tibio y que con nosptros está se salva... Elfinde ALCALÁ, 31, MADRID seguro. Poco después el transatlántico nalas civilizaciones es el aburrimiento esté- vega a la deriva, con un tiempo bonanci- SERVICIO DE- CAJAS DE ALQUILER imaginum, 1,1 -hermoso sol sobre la cubierta, todavía desde 18 pesetas al año, libre de impuestos. rjL la pérdida del jusimaginativosla extinción de los hombres Y es mojada del temporal- hacia el mar de entonces cuando se hace necesario, como en Sarga- n, hacia la isla de los barcos perdiBizánció, dotar a la ciudad de un prefecdos. No sabes, que allí, van a parar todos to de los cascos perdidos- del Atiántico? Allí, en Cubierto fi 5o y a la carta. Bodas y banque- Masas. voluptuosidad... -Rafael SáncheS aqúeHa- -e c -cle liteijq e los íiavíos- átrán. tes, dentro y fuera de la población. Roma, Noviembre, 1924, E P; EÑAL; 3 SÍÍj 24. Telef. 336 M ROCHET- SCHNEIDER 13 íANEL; de PARÍS